TRAS LA PISTA

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ESTE MIÉRCOLES se estarán cumpliendo diez días de la agresión armada donde perdió la vida el agente del Ministerio Público del Fuero Común del sector tres, Carlos Manuel Rivera Balderrama y hasta el momento la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) no ha hecho ningún pronunciamiento respecto a la agresión que también le costó la vida a la esposa del representante social, María del Rosario M. V., quedando en completa orfandad sus dos hijos menores de edad que, en una dolorosa vicisitud del destino, se quedaron sin sus padres. Pese a esta situación, el titular de la dependencia ni algún funcionario de justicia envió un mensaje de condolencia y solidaridad a las familias del joven matrimonio formado por el representante social, a quien sus compañeros y amigos llamaban "Gato”. De por sí la irreparable pérdida humana de los dos es un demoledor golpe para sus seres queridos y todavía enfrentar la indiferencia y apatía de quienes no sólo tienen un compromiso moral con quien cumplió durante dieciséis años cabal e íntegramente como servidor público. Por supuesto que esto ha derivado en una profunda indignación de quienes por espacio de veinte y hasta casi treinta años han servido a la institución encargada de velar por la procuración de justicia, una justicia que paradójicamente ni siquiera se pronunció que se buscaría en este caso para dar con los responsables de la muerte de Rivera Balderrama y la madre de sus hijos, después de que fueron atacados a balazos, a eso de las 18:40 horas del domingo 15 de abril, en bulevar Adolfo López Mateos entre calles Miguel Hidalgo y Benito Juárez, en el Centro de Bácum, donde se encontraban visitando a los padres de María del Rosario, como regularmente lo hacían los fines de semana… TODAVÍA es tiempo que incluso el mismo vicefiscal de Delitos de Alto Impacto en Sonora, Carlos Castillo Ortega, emita alguna expresión de la postura que mantiene la FGJE en torno a este doble asesinato que ha generado honda consternación entre la sociedad cajemense y sonorense porque acabaron con la vida de un representante social y la de su esposa. De no hacerlo quedarían muy mal parados, pero en fin, ya veremos… EN CAJEME, al anochecer de ayer se respiraba nuevamente una titubeante paz en cuanto a delitos de alto impacto, porque en torno a otras expresiones delictivas como robos y asaltos contra establecimientos comerciales y transeúntes no han cesado en ningún momento, por lo contrario, la tendencia se perfila al alza cada vez más, con las variantes que hoy como nunca han estado atracando a plena luz del día ante el fracaso de las autoridades en el tema de la prevención de la inseguridad, palabras más, palabras menos, aunque no pierden la oportunidad en adornarse con obsoletas estadísticas que realmente están fuera de la realidad. No hay día que no se cometan hasta cuatro o cinco robos a mano armada y esto viene sucediendo desde hace algunas semanas… POLICÍAS argumentan que no hay patrullas y otros que no hay personal, pero eso sí, hay muchos agentes que están en "clavos” como parte de las venganzas de los ineptos jefes policiacos que de esa manera pretenden hacer sentir sus ínfulas de poderío, pero va a llegar el momento que se tendrán que ir y serán considerados como los seres más detestables. Se les recordará como las peores jefes, en virtud de que mucho contribuyeron a la ola de muertes y de inseguridad que vivió Cajeme y si no al tiempo, porque nunca tuvieron la capacidad para enfrentar a los delincuentes, pero eso sí no tuvieron vergüenza para acudir al cajero a cobrar su quincena. Lo hicieron con toda la desfachatez del mundo, dicho literalmente. Ya llegará el momento en que caiga la condena de toda la sociedad cajemense sobre ellos como ha sucedido con otros sátrapas. En su momento se dará. Lo ve visto a lo largo de más de tres décadas y la historia se volverá a repetir… COMO MUESTRA de su ineficacia la cifra de ejecutados podría acrecentarse en las próximas horas, debido a que uno de los hombres que fue atacado con proyectiles de arma de fuego la noche del domingo en calles Jalisco y Náinari se debate entre la vida y la muerte y de esta forma esa agresión dejará a tres personas sin vida, pero no hubo ninguna autoridad para frenar a los emisarios de la muerte. Insistimos. Ojalá que la Policía Estatal de Seguridad Pública (PESP), encabezada por el secretario de Seguridad Pública en la entidad, Adolfo García Morales, se haga cargo de la seguridad en Cajeme de una vez por todas, porque de plano los actuales jefes de la Policía Preventiva ya no hicieron nada y sólo están esperando que llegue septiembre para salir por la puerta de atrás. Insistimos, no han tenido ni siquiera la capacidad y visión para colocar a policías capaces y con experiencia en la vigilancia y prevención del delito. No es válido que por capricho tengan de encargado de turno en la zona centro a un chamaco que tiene apenas un año que ingresó a la policía. El daño se lo están haciendo a la sociedad. Bueno fuera que los regidores alzaran la voz sobre este tema que involucra a Ángel Rodolfo Chávez Serna, hijo del insidioso exsubjefe de Tránsito Municipal y excomandante de la Delegación Náinari, Cirilo Chávez Valenzuela, que se jacta de tener todo el apoyo de Gutiérrez Lugo y además alardea que saldrá como héroe de la corporación en siete meses más, cuando se jubile. Dios nos libre de ese tipo de fauna. Luego seguimos.

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