DÍA TRAS DÍA

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Unos iban, otros venían, se encontraban, se saludaban, esto fue así ayer, en el tianguis más grande de Obregón, al que acudieron los candidatos a la Presidencia Municipal como al Congreso.

Desde muy temprano los candidatos hicieron lo necesario para mezclarse entre la gente, comerciantes y clientes que ofrecían su mercancía y los clientes que veían y comparaban precios, sólo que apenas daban unos pasos y se topaban con un candidato que muy sonriente lo saludaba de mano y hasta un abracito le daba, lo trataba como si fueran amigos de toda la vida y aparentaba que sentía mucho gusto de encontrarse con ese potencial cliente-elector que confundido respondía al saludo.

Y no es para menos, los candidatos aprovechan que en ese tianguis, que va de la Norman E. Borlaug hasta la Michoacán, a lo largo de la calle 300, se concentran varios miles de personas y en vez de esperar a que asistan a uno de sus mítines deciden ir a donde están los electores.

Veíamos a uno de ellos acariciar la cabeza de un niño de unos ocho años, sabemos y él sabe que no es elector "pero su papá o mamá sí y hay que hacerle una caricia que por aquí me ha de estar viendo”. Una manera de ganar simpatías del electorado, ese que en redes ya empieza a hartarse de tantos insultos que intercambian los seguidores de este y aquel y el otro. Luego los más mesurados que recomiendan no concentrarse en esos agarres porque con la política se puede llegar a perder amigos, los que apoyan al contrario.

Hasta 2015 cada candidato hacía su mitin y desde horas antes su equipo se encargaba de invitar a los vecinos a acompañarlo y escucharlo, ahora descubrieron que es mejor ir a los sitios donde se reúne la gente, en este caso el tianguis, para pedir el voto y de vez en vez realizar un mitin por ahí. Se acabaron los grandes oradores, aquéllos que con su voz y movimientos criticaban, convencían y dejaban ver parte de lo que sería su programa de trabajo. En este 2018 los candidatos van a un tianguis o a un mercado cualquiera a sabiendas de que se encontrarán con mucha gente. No pronuncian discurso alguno, se limitan a un simple "Vota por mí” y sonríen.

Ayer domingo lo hicieron así, hoy seguirán en lo mismo, hay tianguis sobre la calle Paseo Miravalle a la altura de la colonia Sóstenes Valenzuela Miller, después en la Villa Bonita, sin faltar, claro, los tianguis de la Michoacán y Jesús García, de las colonias Valle Dorado y Villafontana, en los que los asistentes que acuden a comprar se encuentran con que además de frijol, calabazas, chicharrones, tomates, cebollas y ropa usada también hay candidatos que los quieren gobernar. La diferencia es que los candidatos no están a la venta, son ellos los que con ese método buscan ganar simpatías y en lugar de irse de paseo o a trabajar en lo suyo dedican su tiempo a asegurar, cada uno, que es el mejor, el que más conviene a Cajeme, el que no robará, el más honesto, el que estará encantado de servir a los cajemenses, el que gobernará con las puertas abiertas, el que no cobrará por trabajar, en fin, superhombres que ni en los cuentos de hadas se encuentran, son prácticamente ángeles recién bajados del cielo deseosos de hacer el bien. Nos vemos en el tianguis.

 

MAÑANA EL DEBATE DE LOS PRESIDENCIALES; DE NUEVO LAS DESCALIFICACIONES

Mañana es el debate de los presidenciales. Meade, AMLO, "El Bronco” y Anaya ya preparan sus fiestas porque cada uno de ellos celebrará que ganó el debate y por ende, la Presidencia de la República.

Es el último debate y la verdad es que todos quisiéramos conocer más de sus propuestas, pero la realidad nos dice que será una ocasión para la descalificación como ha sucedido en los dos anteriores.

Nada anima a la democracia, al juego de la ideas, "yo insulté más y soy el ganador”, dirá Anaya; "yo tengo la mejor propuesta de gobierno y soy el ganador”, dirá Meade; "voy por la cuarta transformación”, expresará AMLO y "El Bronco”,  por su parte, se las mentará a los tres. No hay mucho qué esperar, de cualesquier manera será entretenido verlo.

Desde el principio AMLO estará atento a escuchar los embates que le dirigirá Anaya, el que por cierto en el segundo debate se atrevió a falsificar la portada de una revista mexicana de circulación nacional para denostar al tabasqueño, ¿no tuvo capacidad para pensar que sería descubierto y puesto en evidencia un día después, como sucedió? Luego declaró que él no falsificó esa portada, que fue alguien de su equipo de campaña el que lo hizo y lo que provocó es que bajara en las preferencias y AMLO y MEADE subieran.

Meade se prevé sea mesurado, propositivo, que destaque lo que le dicta su experiencia en el ámbito público y "El Bronco”, la verdad, seguramente saldrá con otra "jugada” de esas que no convencen pero llaman la atención como las luces de un relámpago, podría proponer la pena de muerte para los delincuentes, incluyendo para los políticos corruptos como se hace en China. Son su fuerte las ocurrencias.

Y a propósito de los presidenciales mire usted que el que ha captado gran parte de los reflectores es el expresidente Vicente Fox, el que primeo declaró públicamente que votaría por Meade y que si gana AMLO se irá de México. Ahora ya cambió, ya anunció que su candidato es Anaya y un poco más dirá que el mejor es El Bronco. Según su actitud se ve que está temeroso de perder su pensión y si gana AMLO y tiene un Congreso afín, seguramente así será, los expresidente, a excepción de Ernesto Zedillo,  reciben una pensión y si Zedillo no la tiene es que no la aceptó. Los demás sí, incluyendo el longevo Luis Echeverría, que este 2018 cumple 102 años de edad.

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