VIVEN CON TEMOR VECINOS DE TALLER

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Consideran los habitantes de un sector de la Municipio Libre que están a un lado de una bomba que puede explotar en cualquier momento, por las condiciones en las que trabajan en ese negocio

Alrededor de las 9 de la mañana del martes 22 de mayo pasado, los vecinos de las calles Lázaro Mercado, Sinaloa y Rafael Ramírez de la Colonia Municipio Libre oyeron una explosión y sintieron como se cimbraron paredes en sus casas.

Creyeron que alguna estructura de su casa había caído o el tanque de gas les había explotado, pero cuando salieron a la calle asustados se enteraron que en un taller que abarca tres lotes sobre la Lázaro Mercado, denominado ‘El Bitache’ hubo una explosión en uno de los tanques de vehículos que reparan en ese negocio y que además la flama que brotó le dejó quemaduras a uno de los empleados en el rostro y un brazo.

 

EXTRAÑA EL PROCEDER DE PROTECCIÓN CIVIL MUNICIPAL

Los vecinos de la calle Lázaro Mercado comentaron que debieron cerrar el taller por un tiempo hasta saber en qué condiciones se trabaja y si pone en riesgo a la población que vive alrededor, pero les extrañó que al día siguiente ya estaba operando como si nada.

De acuerdo a la revisión del personal de la Unidad Municipal de Protección Civil, la explosión se debió al descuido del empleado que incumplió con las normas de seguridad al tratar de verificar si el tanque que iba a reparar contenía combustible y utilizó un encendedor y sufrió las consecuencias al resultar con quemaduras en su cuerpo.

En encargado del área técnica de PC, Víctor Manosalvas Mena aseguró que cuando llegaron al lugar, verificaron las instalaciones y el equipo con el que trabajan en este taller y comprobaron que utilizan el equipo adecuado para las reparaciones y tienen todos los documentos en regla para operar.

Sin embargo, Manosalvas Mena reconoce que el espacio que abarca el taller, ya les quedó pequeño para el trabajo que realizan y con las casas habitación que hay alrededor, es un riesgo que siga operando y lo ideal es que sea reubicado a otra parte de la ciudad, donde esté alejado de la mancha urbana.

 

NO ES LA PRIMERA EXPLOSIÓN REGISTRADA

Especificó el responsable del área técnica de Protección Civil que en el 2014 ocurrió otra explosión similar, pero hace cuatro años y ahora no hubo una denuncia por parte de los vecinos para que se cambie de lugar el taller, por lo que la dependencia municipal, está imposibilitada para ordenar un cierre de las instalaciones, a menos que la denuncia se presente y sea turnada a nivel estatal para que proceda a ordenar un cambio de terreno, si es que los habitantes del sector lo solicitan por escrito a la autoridad.

Agregó Víctor Manosalvas que el caso de este taller (El Bitache), no es el único que existe en la ciudad, porque tienen detectados otros negocios que pueden ser un riesgo para quienes habitan alrededor, pero mientras no exista una denuncia, no pueden proceder en forma legal.

 

VIVEN A UN LADO DE UN ‘CAMPO MINADO’

Y es que, dicen los vecinos, en ese taller constantemente trabajan en la soldadura de vehículos que pertenecen a gaseras o trailers con refrigeración con tanques de diesel o gas LP, lo que significa que sienten que viven ‘a un lado de un campo minado’.

Las familias Gutiérrez Morales, Hurtado Sesteaga, Cuén Bacaricia y Cota Guerra así como Leoncio Sánchez, de la vulcanizadora que está al lado, narraron lo ocurrido ese día y coinciden en afirmar que viven al lado de una bomba de tiempo, porque en el taller reparan tanques de gas LP y diesel con materiales de soldadura que tienen el riesgo permanente de provocar un ‘chispazo’ como el ocurrido hace más de en mayo pasado.

 

PIDEN QUE LOS REUBIQUEN AL PARQUE INDUSTRIAL

Para don Pedro Gutiérrez de 94 años y con 24 años viviendo en la calle Rafael Ramírez, cuyo patio de su casa colinda con el taller, el día de la explosión las paredes de su casa temblaron y se creyeron que se había caído el tejabán porque oyeron un estruendo que los hizo salir apurados a la banqueta. Para su familia, no tiene razón de ser la existencia de ese taller tan cerca de las casas.

Por su parte, la señora de Hurtado con 18 años viviendo en el sector dice que no deberían darle permiso a ese taller para estar a un lado de las casas porque con la explosión se les cayó un pedazo de techo en una de las recámaras, pero no han presentado denuncia porque temen represalias para la familia, pero esperan que las autoridades hagan valer el derecho de los habitantes del sector de vivir tranquilos, porque además del riesgo de que exploten los tanques, se pasan a su casa ‘unas enormes ratas por eso que los reubiquen al Parque Industrial, para evitar riesgos’.

 

OCUPAN TODA LA BANQUETA PARA TRABAJAR

Cuenta Manuel Cota que hay dos dueños del taller, uno de ellos Jorge de la O y otro también de nombre Jorge y con uno de ellos comentó hace más de cinco años que ya debe irse a otro lugar porque ‘han crecido tanto que ya no caben aquí y me dijo que ya estaban por irse a un terreno alejado de la colonia y es hora que no se van. Y como es un taller de torno y soldadura, ocupan toda la banqueta para trabajar y cuando reparan una unidad, la pintan de blanco causando que a los carros cercanos les ‘caiga una brisita’ como me ha pasado en varias ocasiones, asegura el jefe de la familia Cota Guerra.

Comentó Manuel Cota que el taller causa contaminación de ruido, de gases y lo que esparcen cuando pintan las unidades y ni protección civil, ni tránsito o bomberos tienen ojos para ver el riesgo que tienen con el taller a un lado de sus casas porque dejan tirado aceite y estructuras de fierro que impide que las personas caminen por la banqueta.

A la familia Cuén Bacaricia no le tocó tan fuerte porque no comparten barda con el taller, asegura Pina pero don Francisco si alcanzó a escuchar el estruendo y su hija comenzó a avisar a los que viven cerca pero trabajan para que se enteraran de lo sucedido. Y para la familia, lo mejor es que el taller se cambie para un lugar donde no haya casas habitación y puedan estar seguros que no volverá a pasar algo así.

 

EL TALLER SE ABRIÓ AL DÍA SIGUIENTE SIN PROBLEMAS

Y a quien sí le tocó estar a unos metros de la explosión fue al dueño de la vulcanizadora, Leoncio Sánchez quien estaba trabajando con unas estructuras de fierro por su profesión de Ingeniero Civil cuando vio el flamazo en la pipa de una gasera que estaba a un lado y de inmediato se dio cuenta que al empleado que se quemó se lo llevaron a una calle cercana en la Hummer del dueño del taller y cuando llegaron los servicios de emergencia más de 20 minutos después, no fueron a atender al herido ya que cuando llegaron los policías, Cruz Roja, Protección Civil y bomberos se dedicaron a revisar las instalaciones y cerraron por esa tarde el negocio y a otro día ya estaba funcionando normalmente. Por fortuna, dijo Leoncio, al explotar el tanque salió un pedazo de lámina y cayó en medio de la calle y no iban pasando carros en ese momento.

Y es que los vecinos de este sector de la Municipio Libre, así como de muchas colonias de la ciudad viven a un lado de un taller donde se trabaja en la banqueta obstruyendo el pase a peatones y sin las mínimas normas de seguridad que provoca que quienes habiten cerca, tengan temor de una explosión porque dicen vivir a un lado de ‘una bomba de tiempo’.

 

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