MOMENTO POLÍTICO

on

Llegó a su fin el proceso electoral con el triunfo contundente y pacífico de Andrés Manuel López Obrador y su partido, MORENA, que dominará a partir de septiembre las Cámaras de Diputados y Senadores, además que conquistó gubernaturas y Ayuntamientos en todo el territorio nacional, emergiendo el PRI como el gran perdedor y un PAN que se sostiene a duras penas después de la aplastante derrota sufrida.

Durante el desarrolló del período electoral, se registraron 648 agresiones contra políticos y candidatos, murieron 132, de los que 49 eran de estos últimos, candidatos, de modo que arribamos a las elecciones con la amenaza de la violencia y no, por fortuna todo marchó bien.

Fue motivo de enorme satisfacción encontrarnos el día de las elecciones, por la noche, con mensajes del presidente Enrique Peña Nieto felicitando a López Obrador, de José Antonio Meade, que hizo lo mismo, aparte, claro, de las felicitaciones que le hicieron llegar al tabasqueño reconocidas personalidades de los ámbitos nacional e internacional. Nos dieron ejemplos de madurez y honestidad y con esto la inquietud cesó.

Los mercados reaccionaron favorablemente, el peso que llegó a cotizarse hasta en 21 pesos por dólar, ganó terreno al billete verde y se ubicó un día después en 19.50.

Los rumores y advertencias de que reinaría el caos si ganaba López Obrador se vinieron abajo, por eso desde el primer domingo de julio México es otro, se ve de otra manera y en el mundo se le observa y reconoce como una real democracia de la que los mexicanos debemos sentirnos orgullosos.

 Felicitaciones, sí, para López Obrador, pero también para Enrique Peña Nieto y su candidato José Antonio Meade que reaccionaron de la mejor manera ante el triunfo del adversario.

Felicitaciones a empresarios, a la gobernadora Claudia Pavlovich, a todos los gobernadores por su respuesta y sobre todo, por su respeto a la democracia.

En el caso de la gobernadora sonorense, cabe destacarlo, a las cuestiones negativas que se han dado del día de las elecciones a la fecha, ella ha respondido con madurez e inteligencia y eso nos conforma a los sonorenses. Ignorar los insultos es una virtud propia de las personas preparadas y aquí hay que ver que perdió un candidato pero ganó la democracia, o lo que es lo mismo, triunfó el pueblo.

¿Y Ricardo Anaya?, se preguntará usted. También felicitó a López Obrador pero lanzó la amenaza de que su partido, el PAN, será una dura oposición y aquí lo preocupante es que continúe como en la campaña, siempre con el insulto y las mentiras por delante.

Tenemos un nuevo presidente al que por cierto son muchos los que le exigen dé cumplimiento a sus promesas, sólo que hay que admitir que pasará tiempo para que esto suceda. Entre el segundo y tercer año estaremos viendo el principio de la transformación.

No esperemos que desde el primer día el precio de las gasolinas baje a la mitad, que la reforma educativa sea revertida, que los salarios aumenten, que los apoyos en dinero a estudiantes y adultos mayores empiecen, todo llevará tiempo y más cuando el pueblo mexicano entero espera tanto de López Obrador y su equipo.

En estos días, quizás esta semana, López Obrador se reunirá con los miembros de la Conferencia Nacional de Gobernadores, en la que participará la señora Pavlovich. También sostendrá una reunión, en México, con un alto representante del presidente Donald Trump y así poco a poco irá caminando hasta el primero de diciembre, fecha en que asumirá la Presidencia de la República, cargo que buscó como candidato en 2006 y en 2012 y por fin alcanzó.

Del México socialista del que tanto se ha hablado no hay nada, si bien López Obrador ha dicho que uno de sus guías es Lázaro Cárdenas, también basará su gobierno en el pensamiento e ideario de Benito Juárez, más encaminados los dos personajes a la justicia social que a la filosofía de Hegel, Engels y Marx.

Quizás muy alejado del neoliberalismo, sí, pero el pensamiento de López Obrador busca la justicia social, sin políticas antimercado.

De cualesquier manera, ofrece un cambio radical. Su proyecto operará sobre tres bases firmes: contra la corrupción, contra la pobreza y contra la inseguridad. Estos son los tres ejes rectores.

No esperemos de él una estatización de la banca como hizo José López Portillo, tampoco el despojo de tierras privadas para crear más ejidos como hizo Luis Echeverría Álvarez. Tampoco una cacería de brujas al estilo de Miguel de la Madrid Hurtado, con el cuento de la renovación moral de la sociedad.

Ahora lo más importante es que el presidente López Obrador construya un equipo de personas preparadas para que trabajen a su lado. Tiene la ventaja de un Congreso afín pero ya verá usted, pronto aparecerán aquellos legisladores que se opongan a que les reduzcan sus ingresos, igual en el caso de algunos funcionarios y habrá de estos que busquen aprovecharse de sus cargos para enriquecerse, lo prudente es que se deshaga de ellos con prontitud.

México y los mexicanos han reaccionado de modo inteligente ante el cambio, de modo que no esperemos venganzas.

Los hay que desean la cárcel para miembros del actual régimen, lo que podría darse, pero sólo si hay elementos para ello.

En otro renglón, ¿qué sigue después de la derrota para el PRI y PAN y sus seguidores? Lo que sigue es que deberán trabajar duro para reconstruir sus partidos, aunque esto es asunto interno de cada uno.

Por último, estamos ante la puerta de entrada de un nuevo México y la mejor actitud es confíar en que será para bien de todos.

 

Andrés Manuel López Obrador

Donald Trump

Claudia Pavlovich Arellano

Enrique Peña Nieto

José Antonio Meade

Lázaro Cárdenas

José López Portillo

 

Noticias Relacionadas

Enva tus comentarios