Becker García

Numeritos…

A la luz de los datos publicados después del conteo total de los votos del pasado domingo 2 de junio, aparecen datos interesantes en la elección y su abrumadora mayoría por Morena.

Obviamente, la oposición se agarró del clavo ardiente que fue su candidata, Xóchitl Gálvez, y, con una o dos encuestas a su favor (Massive Caller sobre todo), pensó que podría revertir la tendencia del domingo.

Un amigo, representante en un casilla a Xóchitl, al filo de medio día escribió en un chat, donde dijo que se llevaba una participación del 80% y, estaba convencido de que en la misma, tendría zapato a favor. Claro, era una casilla de clase media alta y era de esperarse que en esas, ganara la oriunda de Hidalgo.

Pero hay otros datos: Según El Financiero, 49% de la “clase media alta” votó por Sheinbaum y 56% de la “clase media” a secas, también. En la “clase media baja”, Sheinbaum obtuvo 61% de los votos y en la “clase baja”, 71%. Digo, era previsible, dada la repartición de dinero, en las clases más desprotegidas, esa abrumadora votación que implica que, de cada 10 votantes, 7 lo hicieran por Claudia, peeeroooo, lo sorprendente es que, cuando menos, uno de cada dos votantes de las clases pudientes, también votaron por ella y, aunque se esperaba una cantidad mayor, la verdad es que much@s de esa clase, apoyaron a Sheinbaum y Morena, al final, los votos se depositaron en las urnas y, las marchas de la marea rosa, solo creo falsas expectativas.

Lo que sí sorprendió, cuando menos para quien esto escribe, o sea yo, fueron los números finales de los candidatos de Morena a las diputaciones federales. En algunos casos, la desproporción fue enorme, cuando se preveía que sí, ganarían, pero, 4 a 1, y además, votaciones en casos de que, de una elección a otra, algunos candidatos que repitieron doblaron sus votos, y sus contrincantes ni el polvo le vieron.

Se tendría que hacer para cada uno de esos casos, un análisis profundo, pero, fue tanta la diferencia, que nadie ha protestado por lo que es evidente: no existieron campañas que arrojaran esos datos.

Y bueno, hay casos emblemáticos, como lo fue el de Nuevo León, donde perdieron todo, absolutamente todo, hasta la esposa del gobernador perdió en Monterrey, Colosio, con todo su halo inmaculado, mordió el polvo.

En Jalisco, Pablo Lemus, ex alcalde de Zapopan y Guadalajara, casi pierde en ese bastión naranja, apenas y ganó y su contrincante de Morena va a impugnar las votaciones.

Total, la conclusión es que Morena sigue fuerte y casi apuesto tendrán mayoría calificada en el Congreso, en ambas cámaras, con lo cual, y en la embriaguez del triunfo, salieron a decir que para septiembre, en el mes que le quedará a López Obrador, impulsarán las reformas que atañen al poder judicial, donde se pretende algo insólito, que los jueces y ministros sean votados, con lo cual se crean intereses de todos tipos, así como, desaparecer los órganos de regulación con el INE (que calificó esta elección), el INAI, la COFECE etcétera, lo que provocó nerviosismo entre los de la lana, quienes provocaron que el peso regresa a niveles no visto durante este sexenio. Lejos de apaciguar los mercados, que, aunque Claudia Sheinbaum hizo un intento por lograrlo, en la comida que tuvo el lunes con su tutor el presidente Andrés Manuel López Obrador, salió con la consigna de que la reforma va y de nuevo el peso ronda los 19 pesos por dólar.

Y lo peor no es eso, sino que, a la fuga de capitales, se le suma un alto endeudamiento, las arcas prácticamente vacías, con lo cual, no se augura un buen arranque para la Señora Sheinbaum, a menos que suba impuestos o abandone programas sociales.

Difícil encrucijada.. 

Gracias por leerme.

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