Unas 55 mil familias fueron afectadas por las recientes lluvias de la tormenta Byron, que destruyeron refugios y pertenencias en distintos puntos de la franja de Gaza, informó ayer el vocero adjunto de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Farhan Haq.
La defensa civil en el enclave palestino avisó que las intensas precipitaciones provocaron la inundación de aproximadamente 90 por ciento de los refugios, al tiempo de precisar que en algunas zonas cayeron más de 150 milímetros de agua la semana pasada, de acuerdo con reportes de la agencia Sana.
La tormenta Byron también dañó decenas de espacios seguros para la infancia, lo que afectó a unos 30 mil niños en toda Gaza, donde se necesitan reparaciones urgentes para garantizar que sus actividades puedan reanudarse sin demora, alertó Haq.
El organismo internacional reportó que en el sector de agua y saneamiento, continúan las reparaciones para reducir el desbordamiento de aguas residuales en las calles a fin de mejorar la salud pública, incluyendo trabajos en la ciudad de Gaza. Aseguró que unas 38 mil personas que viven en sitios de desplazamiento ya pueden acceder a agua potable mediante tanques comunitarios conectados directamente a estos refugios.
La ONU y agrupaciones no gubernamentales que trabajan en el enclave costero exigieron el levantamiento “inmediato” de los obstáculos al acceso y a las operaciones humanitarias en el territorio palestino ocupado.
En un comunicado, las entidades instaron a la comunidad internacional “a tomar medidas inmediatas y concretas para presionar a las autoridades” de Tel Aviv, haciendo alusión, en concreto, al nuevo proceso de registro israelí de ONG internacionales (Oing), al que señalaron de “socavar las operaciones humanitarias en el territorio palestino ocupado o poner en riesgo el colapso de la respuesta humanitaria”, especialmente en Gaza.
Este sistema “se basa en criterios vagos, arbitrarios y altamente politizados”, denunció el equipo humanitario, tras lamentar la “imposición de requisitos que las organizaciones humanitarias no pueden cumplir sin violar obligaciones legales internacionales o comprometer principios humanitarios fundamentales”.

