Por Lorenza Sigala

El maestro Ricardo Ortega cumplió este lunes su cuarto día en huelga de hambre, con alrededor de 90 horas sin ingerir alimentos, en protesta por lo que considera violaciones a sus derechos laborales y contractuales dentro de la Universidad de Sonora. Representantes sindicales advirtieron un deterioro en su estado de salud, luego de que durante la noche presentó un cuadro de deshidratación y descompensación, situación atribuida también a las altas temperaturas registradas en la ciudad.

Durante una rueda de prensa ofrecida la mañana de este lunes, integrantes del sindicato informaron que el maestro ha sido monitoreado de manera constante y que la preocupación aumenta conforme pasan las horas sin una respuesta que atienda el fondo de su demanda. Señalaron que, aunque ha habido acercamientos con autoridades universitarias y educativas, las propuestas presentadas no se apegan al contrato colectivo de trabajo, particularmente a la cláusula 56, que regula los mecanismos de promoción y asignación de nivel.


“Entonces ¿qué es lo que estaba solicitando hasta el momento? Pues que se respete colectivo que se respeten sus derechos y que se respete a mi persona, porque como les ha comentado en varias ruedas de prensa o a través de otros medios. Esto tocó fondo… Para mí representó para mí una situación en la que ya no nada más estaba abogando por mi situación económica, sino por la dignidad misma no, que sentí agraviada”, expuso.

El propio Ricardo Ortega explicó que su protesta dejó de ser únicamente una exigencia económica y se convirtió en una defensa de su dignidad y del respeto a la legalidad. “Esto tocó fondo para mí, ya no es solo una cuestión económica, sino de dignidad”, expresó.

El académico detalló que ingresó a la Universidad de Sonora en 2013 como profesor de asignatura nivel A. Desde entonces, señaló, ha obtenido grado de maestría y recientemente doctorado, además de contar con más de 12 años de antigüedad, productividad académica, cursos y artículos publicados, sin que ello se refleje en su nivel salarial. “Se me sigue pagando como nivel A, que es un salario insuficiente”, afirmó.

Ortega explicó que buscó su promoción a través de los mecanismos reglamentados, incluido un concurso de evaluación curricular, en el cual fue dictaminado como apto para el nivel más alto. Sin embargo, indicó que el dictamen no fue reconocido por el área administrativa. “Un órgano colegiado determinó que cuento con ese nivel y aun así recursos humanos decidió que no procede”, señaló.

Desde el sindicato se expuso que, pese a cumplir con los requisitos establecidos en el contrato colectivo y en los acuerdos de la revisión contractual 2025 —que permiten la asignación de niveles temporales a profesores de asignatura con grado y antigüedad—, al maestro se le han negado dichas opciones. Añadieron que la administración universitaria ha basado su negativa en interpretaciones parciales de la normatividad.

Sobre su estado de salud, Ricardo Ortega reconoció que enfrenta deshidratación, náuseas, mareos y dolor de cabeza, síntomas que, dijo, se han vuelto constantes. “Estoy viviendo de las pocas reservas de energía que tengo”, expresó, al tiempo que aseguró que continuará con la huelga hasta que se atienda su exigencia conforme a la ley.

Los representantes sindicales reiteraron el llamado a la rectora y a su equipo para que atiendan el conflicto con seriedad y sensibilidad, y anunciaron que, tras la rueda de prensa, se trasladarían a las escalinatas del Museo, donde diversas organizaciones sindicales, estudiantes y ciudadanos se manifestarían en solidaridad con el maestro Ricardo Ortega.

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