Por Lorenza Sigala
Hermosillo, Sonora.- El as3-sin4to de un joven policía estatal en el sur de Sonora volvió a poner sobre la mesa los riesgos que enfrentan los elementos de seguridad, incluso cuando se encuentran fuera de servicio.
A raíz de este hecho, el comisario general de la policía estatal de seguridad pública, José Martínez Lavariega, señaló que la corporación reforzó las medidas internas de concientización y autoprotección entre su personal, principalmente durante los periodos de descanso.
El comisario general de la corporación, capitán José Martínez Lavariega, informó que la investigación del homicidio está a cargo de la Fiscalía General de Justicia del Estado y precisó que la agresión ocurrió cuando el agente se encontraba vestido de civil y en tiempo libre, fuera de cualquier actividad oficial.
“Y como medida precautoria para evitar ese tipo de incidentes, nosotros tenemos una concientización permanente, constante con los elementos. Es un poco difícil, digamoslo así, el tema de las corporaciones en estas fechas, porque al existir una gran cantidad de convivios a los que ellos asisten, bueno, se vulnera un poco la seguridad. Nosotros concientizamos a ellos para que se midan el consumo de bebidas, se expongan lo menor.
¿Por qué? Porque existe siempre una amenaza constante, vamos, por el simple hecho de ser un elemento de seguridad pública”, expresó el comisario general de la Policía Estatal.
Los hechos se registraron en un domicilio de la colonia Javier Lamarque Cano, en la comisaría de Pueblo Yaqui, donde hombres armados arribaron en al menos dos vehículos y abrieron fuego contra dos jóvenes que se encontraban en el lugar. Una de las víctimas fue identificada como Fortino Valentín Báez Zárate, de 22 años de edad, elemento activo de la Policía Estatal, quien perdió la vida mientras recibía atención médica en el ISSSTESON de Ciudad Obregón.
En el ataque también resultó lesionado su hermano, quien posteriormente falleció a no superar las heridas de la agresión.
De acuerdo información oficial los agresores descendieron armados de vehículos y dispararon directamente contra sus hijos, para después darse a la fuga. Al sitio acudieron elementos de la Policía Estatal como primeros respondientes, así como personal de Servicios Periciales y de la unidad especializada en homicidios, quienes se hicieron cargo de las diligencias correspondientes.
Martínez Lavariega señaló que, debido a la naturaleza de su trabajo, los policías enfrentan una amenaza constante, incluso cuando no portan uniforme, por lo que se insiste en reducir situaciones de riesgo y fortalecer la autoprotección, particularmente durante reuniones sociales y convivios.

