Martín alberto Mendoza Salazar

FESTEJARON EN CAJEME A POLICÍAS; TROPA NO ESPERABA INTERESANTE PANORAMA EN CUANTO AL OTORGAMIENTO DE ASCENSOS; ELLO DEBIDO A QUE AÑOS ANTERIORES CLAUDIO CRUZ SOLO HA FAVORECIDO AL PERSONAL FEMENINO; ESTO, PESE A QUE NO CUMPLEN CON PERFIL QUE SE REQUIERE, COMENTAN EN FILAS POLICIALES; PREOCUPA ATENTADO CONTRA MANDO POLICIACO; ENTRE LA TROPA POLICIAL NO SE HABLA DE COINCIDENCIAS; SE COMENTA QUE ATAQUE ARMADO CONTRA UN DOMICILIO OCURRIÓ COMO RESPUESTA DIRECTA A SU QUEHACER DE MANTENER FÉRREA LUCHA CONTRA LA DELINCUENCIA; INDUDABLEMENTE QUE ES UNA SEÑAL CLARA DE HASTA DÓNDE ESTÁN DISPUESTOS A LLEGAR LOS GRUPOS DELICTIVOS; EL MENSAJE ES CRUDO Y DIRECTO, PARA QUIENES PORTAN UNIFORME Y CUMPLEN CON SU DEBER QUEDAN EXPUESTOS; LO MÁS PREOCUPANTE NO ES SOLO LA AGRESIÓN EN SÍ, SINO LO QUE DEJA AL DESCUBIERTO; HOY QUEDA CLARO QUE NI SIQUIERA LOS PROPIOS ELEMENTOS DE SEGURIDAD PÚBLICA CUENTAN CON UN RESPALDO REAL, VISIBLE Y EFECTIVO; PROFESIÓN POLICIAL, LEJOS DE NO SER SENCILLA, ES UNA DE LAS MÁS INGRATAS, VILIPENDIADAS Y RIESGOSAS. AUN ASÍ, SON ELLOS QUIENES ATIENDEN LOS LLAMADOS; ENFRENTAN A LOS DELINCUENTES Y PONEN EL CUERPO CUANDO LA SOCIEDAD LO NECESITA; ATAQUE HACIA UN POLICÍA POR CUMPLIR CON SU TRABAJO ES LA RESPUESTA MÁS CLARA DEL NIVEL DE DESCOMPOSICIÓN QUE SE VIVE; TAMBIÉN DEJA UNA PREGUNTA INCÓMODA QUE APUNTA HACIA ARRIBA; DÓNDE ESTÁ LA REACCIÓN DE LOS MANDOS SUPERIORES; QUÉ MEDIDAS SE TOMAN CUANDO EL MENSAJE DEL CRIMEN ORGANIZADO ES TAN ABIERTO Y DESAFIANTE; AQUÍ ESTÁ LA SEÑAL; IGNORARLA SERÍA EL MAYOR ERROR Y ESTO TAMBIÉN DEBE LLEVAR NO SOLO UN CLARO MENSAJE SINO UNA RIESGOSA LECTURA; RESULTARÍA EXECRABLE CUALQUIER EXPRESIÓN DE DESDÉN QUE MOSTRARAN AL RESPECTO; NO HAY ESPACIOS PARA LA INDIFERENCIA; ES MOMENTO DE ASUMIR CON CABALIDAD LA SOLIDARIDAD

‘QUIEN DIGA que el trabajo del policía es muy sencillo, está totalmente equivocado. Es más, la gran mayoría de la ciudadanía no tiene la más mínima idea de los riesgos que enfrentamos. Siempre llevamos la de perder. Por un lado, con la sociedad que nos crítica mucho por compañeros que cometen errores y nosotros somos los primeros en estar en desacuerdo con ellos, ya que por sus malas acciones y actitudes a todos nos miden con el mismo rasero, pero como decimos la mayoría, somos más los buenos que los malos’, me comentó un amigo con más de veinte años de servicio en las filas policiales, luego de que uno de los mandos medios sufriera un atentado, derivado precisamente del actuar contra la delincuencia. Afortunadamente los autores de la agresión armada no lograron su propósito. Paradójicamente este martes se realizó el festejo del ‘Día del Policía’ encabezado por el comisario Claudio Cruz Hernández de quien, por cierto, la tropa no tiene interesantes perspectivas, esto, en cuanto al otorgamiento de grados, ya que en años anteriores ha favorecido notablemente al personal femenino, aunque no cumplan realmente con la preparación académica y física, y ante todo con el perfil que se requiere para ser dignificado con un ascenso. Es un tema muy cuestionado, pero cabe decir que no hay mal que dure cien años…ES NECESARIO abundar que la gravedad de la situación que se vive en Ciudad Obregón quedó nuevamente en evidencia la noche del lunes, tras el referido ataque ocurrido la noche del lunes. El hecho no pasó desapercibido entre la corporación y, lejos de parecer un evento aislado, comenzó a leerse como una represalia directa. Entre la tropa policial no se habla de coincidencias. Se comenta que el ataque armado contra el domicilio ocurrió como respuesta directa a su diario quehacer de mantener férrea lucha contra la delincuencia. Indudablemente que es una señal clara de hasta dónde están dispuestos a llegar los grupos delictivos. El mensaje es crudo y directo, incluso quienes portan uniforme y cumplen con su deber quedan expuestos. Lo más preocupante no es solo la agresión en sí, sino lo que deja al descubierto. Hoy queda claro que ni siquiera los propios elementos de seguridad pública cuentan con un respaldo real, visible y efectivo. La profesión policial, lejos de no ser sencilla, es una de las más ingratas, vilipendiadas y riesgosas. Aun así, son ellos quienes atienden los llamados, enfrentan a los delincuentes y ponen el cuerpo cuando la sociedad lo necesita. Que se ataque la vivienda de un policía por cumplir con su trabajo es la respuesta más clara del nivel de descomposición que se vive. También deja una pregunta incómoda que apunta hacia arriba. Dónde está la reacción de los mandos superiores. Qué medidas se toman cuando el mensaje del crimen organizado es tan abierto y desafiante. Hoy no se trata solo de un atentado contra un inmueble, sino de una advertencia que exhibe la fragilidad del respaldo institucional y la urgencia de decisiones firmes. Aquí está la señal. Ignorarla sería el mayor error y esto también debe llevar no solo un claro mensaje sino una riesgosa lectura que tendrá que ser no solo interpretada sino asimilada por el Fiscal del Estado, Gustavo Salas Chávez, el delegado estatal de la Fiscalía General de la República, Francisco Sergio Méndez, el comandante de la 4ta Zona Militar, General José Manuel Guevara Castillo. Lo mismo que el comandante de la 2da Región Naval, Vicealmirante Daniel Escobedo Escobedo y el Coordinador estatal de la Guardia Nacional, Anastasio Santos Álvarez. Es hora que verdaderamente y, al margen de cualquier inverosímil discurso conjunten esfuerzos para endurecer sus operaciones contra el crimen, debido a que acaba de terminar el 2025 con más de 450 homicidios sólo en Cajeme y continúa la criminal dinámica de las ejecuciones y de las agresiones contra quienes trabajan realmente por la seguridad pública. Resultaría execrable cualquier expresión de desdén que mostraran al respecto. No hay espacios para la indiferencia, sino que es momento de asumir con cabalidad la solidaridad… ES JUSTO recalcar que en apenas cinco días de este 2026, Cajeme ya carga con seis personas ejecutadas: cinco hombres y una mujer. Comenzamos la semana con dos asesinatos. Así se va marcando la seguridad, gota a gota, con cada vida que se pierde y no vuelve. Hay que entender con todas sus letras que la sociedad no puede seguir asimilando esta violencia como rutina. Sin provocar ruptura ni desorden, es legítimo levantar la voz y decir que no puede repetirse lo mismo del año pasado. No se trata de esperar a que el problema se desgaste solo, ni de mirar cómo el tiempo corre mientras la sangre suma. Cajeme necesita freno, decisión y resultados reales. Cada día que pasa sin acción pesa, y pesa demasiado por lo que ya es tiempo de dejar las simulaciones de lado y asumir con genuina honestidad su deber, principalmente los mandos superiores de cada corporación e institución armada y conste que no se les está acusando de nada, pero resulta fundamental que asimilen con apego a la realidad las demandas de paz y justicia, particularmente de la población cajemense que, no advierte la más mínima traza de que esto cambiará si por las vísperas se saca el día…MIENTRAS, en las calles la violencia sigue marcando la agenda diaria y la sociedad exige respuestas claras en materia de seguridad, otro frente no menos importante permanece en el abandono y sin el escrutinio que merece. El sistema penitenciario, ese último eslabón de la cadena de justicia, hoy vuelve a colocarse en el centro de la preocupación pública. Ya es hora de tomar en serio la responsabilidad que implica tener bajo custodia penitenciaria a cientos de personas privadas de la libertad en el centro carcelario de Cajeme. Las quejas regresan y se repiten con una precisión que inquieta; nuevamente se están apartando espacios para el ingreso al penal, como si el acceso dependiera de arreglos internos y no de reglas claras y derechos establecidos. Para las familias, acudir a los días de visita se ha convertido en un verdadero viacrucis. Aun cuando existen horarios oficiales, la realidad es otra; largas esperas, cambios arbitrarios y un ambiente de presión constante. A ello se suma la denuncia de extorsión directa, señalando a una persona de nombre Lupe, quien presuntamente opera en complicidad con custodios y bajo la secreta autorización del director del penal, Jorge Alberto Argüelles Valdez, personaje que en repetidas ocasiones ha sido mencionado como parte de la red de corrupción que persiste al interior del centro. Lo más grave es que estas prácticas no son un hecho aislado. En la capital del estado, los centros penitenciarios, particularmente el CERESO 1 Hermosillo, han acumulado antecedentes de fugas y evasiones que evidencian fallas estructurales en las medidas de seguridad y en el control interno. Hechos que, lejos de corregirse, parecen haberse normalizado. Las preguntas son directas y apuntan a los mandos. Quién supervisa realmente lo que ocurre dentro de los penales. Quién responde por los abusos, las extorsiones y las omisiones. Hasta cuándo se permitirá que la custodia penitenciaria se administre con discrecionalidad. Tener personas bajo resguardo del Estado no es un trámite menor ni una zona gris de poder. Es una responsabilidad absoluta y, cuando se incumple, el silencio de los responsables también se vuelve parte del problema. En Ciudad Obregón no es solo negocio de apartar lugares para ingresar cada domingo a la visita, sino las muertes de reos que han quedado en el más completo olvido de la FGJE. No estará enterado de ello el nuevo comandante local de la Unidad Operativa de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal (AMIC), Jesús Armendáriz que lleva más de un mes y medio al frente de la base desde que fue removido Marco Antonio Almada Coronado quien fue ‘premiado’ con una de las bases de Nogales, Sonora. De verdad, pero dan pena ajena estas personas…HASTA AYER no había sido identificada la mujer que se encontró sin vida y tendida envuelta en una cobija azul, sobre la calle Nochebuena en la colonia Maximiliano R. López. Junto a los pies había un abrigo de café. Traía tenis con suela blanca y estaba maniatada…Luego seguimos, Dios mediante.

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