Decenas de equipos de bomberos y brigadistas combatían el jueves los fuertes incendios que han consumido con velocidad unas 2 mil hectáreas de vegetación en diversos puntos de la Patagonia argentina y obligado a la evacuación de más de 3 mil turistas.
Los primeros focos de fuego fueron registrados el lunes y, desde entonces, las llamas se han extendido por una vasta área de la llamada Comarca Andina, en el sur argentino y considerada uno de los destinos turísticos favoritos en el corazón de la Cordillera de los Andes.
“Todos los equipos… están trabajando sin descanso, pero la realidad es que el frente del incendio es muy grande, tiene muchísimos sectores”, afirmó la brigadista Natalia Dobranski a Radio con Vos de Buenos Aires.
Más de 350 personas intentan frenar el incendio con el auxilio de camionetas, motocicletas, camiones cisterna, retroexcavadora, topadora, embarcaciones y diversos medios aéreos, como helicópteros, aviones anfibios y aviones cisterna, informó por su parte la gobernación de la provincia de Chubut, a unos mil 700 kilómetros al sur de la capital y una de las más afectadas por los fuegos.
Además hay incendios forestales activos en las provincias patagónicas de Neuquén, Santa Cruz y Río Negro, según la Agencia Federal de Emergencias.
El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, explicó la víspera que más de 3 mil turistas fueron evacuados y señaló que hay indicios de que uno de los incendios más devastadores, que permanece activo, ha sido provocado de forma intencional.
“Los miserables que prendieron fuego van a terminar presos”, dijo el gobernador en una rueda de prensa, al anunciar además una recompensa de 50 millones de pesos (unos 34 mil dólares) para quienes aporten datos sobre el siniestro que afecta a la zona.
Por su parte, el fiscal Carlos Díaz Mayer complementó que el fuego “se inició con un acelerante o nafta (gasolina), que es lo que determina que efectivamente alguien quiso prender ese fuego”, por lo que el Ministerio Público investiga las presuntas responsabilidades.
Este incendio se trata del primero de grandes proporciones registrado en 2026 y se produce un año después de que los peores incendios forestales en décadas arrasaran con decenas de miles de hectáreas de la Patagonia, destruyeran decenas de viviendas y dejaran un muerto.
Las labores de combate se han visto dificultadas por las condiciones climáticas de sequía y fuerte viento, mientras que las enormes columnas de humo han afectado la visibilidad de los profesionales.
Los trabajos de hoy, destacó la gobernación, se centrarán en la construcción de fajas para impedir el avance de las llamas así como en el enfriamiento de puntos calientes. Además, en caso de que “las condiciones de visibilidad así lo permiten, operarán los medios aéreos sobre sitios estratégicos”.

