Martín alberto Mendoza Salazar
TIENE CIUDAD OBREGÓN NUEVO JEFE LOCAL DE POLICÍA ESTATAL DE SEGURIDAD PÚBLICA; ESTO, COMO PARTE DE LOS AJUSTES OPERATIVOS QUE SE IMPLEMENTAN DE MANERA PERIÓDICA; EN LOS CINCO MESES QUE ESTUVO AL FRENTE DE LA PESP EL COMANDANTE JOSÉ LUIS RICO FARÍAS MANTUVO UNA ACTUACIÓN INSTITUCIONAL; SE CARACTERIZÓ POR RESPETO ABSOLUTO HACIA LA POBLACIÓN, ASI COMO UNA RELACIÓN ORDENADA ENTRE AGENTES ESTATALES Y COMUNIDAD; BUEN ACIERTO DEL COMISARIO DE LA PESP AL NOMBRAR COMO TITULAR DE BASE OPERATIVA AL COMANDANTE HUBERTO GONZÁLEZ MEXÍA; ASUME ESA RESPONSABILIDAD CON EXPERIENCIA Y CONOCIMIENTO DEL TRABAJO EN CAMPO; SIN DUDA ES UN SERVIDOR PÚBLICO CON MÍSTICA DE SERVICIO Y AMPLIA CONVICCIÓN; HACE DÉCADAS SE FORMÓ EN FILAS DE LA POLICÍA PREVENTIVA EN CIUDAD OBREGÓN; JUSTO RESALTAR QUE DESDE SU LLEGADA A CAJEME EN 2016, LA POLICÍA ESTATAL DE SEGURIDAD PÚBLICA (PESP) HA DESEMPEÑADO UNA LABOR QUE HA ESTADO A LA ALTURA DE LAS CIRCUNSTANCIAS, ENFRENTANDO UNO DE LOS ESCENARIOS MÁS COMPLEJOS EN MATERIA DE SEGURIDAD DEL ESTADO; A LO LARGO DE ESTOS AÑOS, SU PRESENCIA HA SIDO UN FACTOR CLAVE DE CONTENCIÓN, COORDINACIÓN Y RESPALDO OPERATIVO, ESPECIALMENTE EN LOS MOMENTOS MÁS CRÍTICOS PARA LA REGIÓN; HOY, EL RETO NO ES MENOR: REDOBLAR EL FORTALECIMIENTO INSTITUCIONAL, MEJORAR CAPACIDADES, EQUIPAMIENTO Y COORDINACIÓN INTERINSTITUCIONAL; PORQUE LA EXIGENCIA SOCIAL ASÍ LO DEMANDA; ESTE ESFUERZO NO ES UN DISCURSO AISLADO; EN CAJEME, LA SEGURIDAD SE CONSTRUYE CON TRABAJO CONSTANTE, PRESENCIA REAL EN EL TERRITORIO Y RESPALDO INSTITUCIONAL; RECONOCER LO QUE SE HA HECHO BIEN NO IMPLICA CERRAR LOS OJOS A LO QUE FALTA; IMPLICA ASUMIR CON RESPONSABILIDAD QUE EL FORTALECIMIENTO DEBE SER PERMANENTE, SOSTENIDO Y MEDIBLE
COMO ERA de esperarse tal y como sucede al inicio de cada año, ayer, se realizaron movimientos naturales dentro de la Policía Estatal de Seguridad Pública, como parte de los ajustes operativos que se implementan de manera periódica. En este contexto, se dio el relevo del jefe local José Luis Rico Farías, quien durante los cinco meses que estuvo al frente del mando en Cajeme mantuvo una actuación institucional caracterizada por el respeto absoluto hacia la población, así como una relación ordenada entre los elementos estatales y la comunidad. Estos cambios forman parte de la dinámica normal de las corporaciones de seguridad. Lo relevante es que la línea de trabajo se mantenga, que la disciplina y el trato respetuoso hacia la ciudadanía continúen, y que los ajustes se traduzcan en mejor operación y mayor coordinación. La expectativa, como siempre, es que estos relevos sean en beneficio de la sociedad, y que Cajeme siga contando con una Policía Estatal que actúe con profesionalismo, respeto y presencia responsable, como se ha demostrado hasta estos momentos. Indudablemente que uno de los aciertos del comisario de la PESP, José Guadalupe Martínez Lavariega consistió en nombrar al comandante Huberto González Mexía, como nuevo titular de la base operativa de Yécora, responsabilidad que asume con experiencia y conocimiento del trabajo en campo. Desde aquí, se le desea éxito en esta nueva encomienda. Indudablemente que el precitado mando es una muestra palpable de la convicción y mística de servicio y cuando realmente existe esa pasión por ejercer el servicio público. Desde muy joven me tocó verlo crecer y desarrollarse en las filas de la Policía Municipal en Ciudad Obregón. Después formó parte de la antes llamada Policía Judicial del Estado donde comenzó a consolidar su carrera policial. Es una persona sana y con valores morales muy sólidos que asimiló en el seno familiar. También laboró en el sistema estatal penitenciario y por último en la Policía Estatal donde ha crecido con disposición y humildad, valores fundamentales en quien nace para servir y no para servirse. No hay policías de la vieja guardia que no reconozcan el gran sentido de amistad que González Mexia siempre ha mostrado hacia ellos y las nuevas generaciones. Arribó aquí como jefe de apoyo al comandante Luis Carlos Villalobos Chávez y hasta este jueves en que le llegó su nueva comisión cumplió con cabalidad y honestidad ante los ojos de todos, cualidad que no todos tienen, así que se espera tenga importantes logros en la misión que se le confirió…SOBRE ESTO mismo es justo resaltar que desde su llegada a Cajeme en 2016, la Policía Estatal de Seguridad Pública (PESP) ha desempeñado una labor que ha estado a la altura de las circunstancias, enfrentando uno de los escenarios más complejos en materia de seguridad del estado. A lo largo de estos años, su presencia ha sido un factor clave de contención, coordinación y respaldo operativo, especialmente en los momentos más críticos para la región. Hoy, el reto no es menor: redoblar el fortalecimiento institucional, mejorar capacidades, equipamiento y coordinación interinstitucional, porque la exigencia social así lo demanda. Este esfuerzo no es un discurso aislado. El propio gobernador del estado, Alfonso Durazo, ha reconocido públicamente la necesidad de seguir fortaleciendo a las corporaciones de seguridad, entendiendo que no hay soluciones simples para problemas estructurales. En Cajeme, la seguridad se construye con trabajo constante, presencia real en el territorio y respaldo institucional. Reconocer lo que se ha hecho bien no implica cerrar los ojos a lo que falta; implica asumir con responsabilidad que el fortalecimiento debe ser permanente, sostenido y medible. Cómo no recordar que uno de los primeros mandos fue otro ya no tan joven policía Walter Hernández Villanazul, quien igualmente se formó en las filas de la Policía Preventiva y paulatinamente fue escalando hasta convertirse en jefe de grupo de la Policía Estatal que, aquí siempre se ha considerado como una corporación subsidiaria, cuyo respaldo a la seguridad pública ha sido determinante para que la situación no se complicara catastróficamente. En ese entonces estaba como Secretario de Seguridad Pública del Estado, Adolfo García Morales, quien cumplió y fortaleció la institución con un acertado manejo. Lo mismo hizo David Anaya Cooley Víctor Hugo Enríquez García…MUCHO NOS han insistido en que abordemos con mayor profusión el problema de los adolescentes que sin el más mínimo control de sus padres deambulan en la vía pública no solo a altas horas de la noche sino de la madrugada por lo que es necesario decir que hay temas que, por más complejos que resulten, no pueden dejar de abordarse, especialmente cuando están directamente ligados al presente y al futuro de Cajeme. La situación de nuestros adolescentes es uno de ellos, porque lo que hoy se haga —o se deje de hacer— tendrá un impacto directo en la vida de nuestras colonias, nuestras familias y nuestra comunidad. En este municipio, la atención a los adolescentes exige un frente unido. No puede recaer únicamente en las instituciones de seguridad, educativas o de justicia. La responsabilidad de los padres y madres de familia es un pilar que no puede seguir ausente ni debilitado. La prevención comienza en casa, no en la calle. Las conductas de riesgo, la deserción escolar, el consumo temprano de sustancias y la normalización de la violencia no aparecen de la nada. Se forman en entornos donde falta supervisión, diálogo y límites claros. Ninguna estrategia institucional puede sustituir la presencia y el acompañamiento real de la familia. Las autoridades pueden intervenir, orientar y corregir, pero la primera responsabilidad es familiar. Saber dónde están, con quién conviven y qué están haciendo nuestros adolescentes es parte esencial del cuidado. Cuando un joven cruza la línea, las consecuencias no se quedan en él: impactan a su familia y a Cajeme entero…SEGUIR abordando este tema no es reiteración, es una necesidad permanente. Cajeme necesita jóvenes con oportunidades, pero también adultos que asuman su papel con firmeza y compromiso. El futuro del municipio se construye todos los días, desde casa. La coordinación policial es uno de esos temas que no siempre se ve, pero define el éxito o el fracaso de cualquier estrategia de seguridad, especialmente en Ciudad Obregón, donde la complejidad del entorno exige algo más que presencia: exige método, comunicación y objetivos claros. Las Mesas de Seguridad no pueden limitarse a ser espacios de intercambio de información general. Para que funcionen, deben tener objetivos concretos, análisis serio del comportamiento delictivo y tareas específicas que puedan medirse y evaluarse. Cuando cada corporación llega con datos, no con suposiciones, la coordinación deja de ser discurso y se convierte en herramienta operativa. El análisis es clave. Identificar zonas, horarios, patrones y actores, permite dirigir los recursos de manera inteligente. Sin análisis, la operación se dispersa; con análisis, la intervención se vuelve quirúrgica. Ahí es donde la coordinación cobra sentido: cuando cada institución sabe qué le toca hacer, dónde y para qué. En Obregón, la coordinación efectiva también implica respeto entre corporaciones, comunicación directa y decisiones tomadas con base en información real de calle. No se trata de competir por resultados, sino de sumar capacidades para un mismo objetivo: reducir la incidencia y recuperar espacios. Las Mesas de Seguridad deben ser instrumentos vivos, con seguimiento puntual, ajustes constantes y responsabilidad compartida. Solo así la coordinación deja de ser un concepto y se convierte en resultado. En Cajeme, cuando se coordina con análisis y objetivos claros, el trabajo rinde frutos. Sin embargo, hay que volver a decirlo, es tiempo que como padres de familia tengamos la responsabilidad de asumir nuestro rol y no buscar culpables donde no existen. Se ha dicho una y otra vez que la prevención del delito nace en el seno familiar…A PRINCIPIOS de semana el compañero y amigo corresponsal en Nogales, Milton Martínez, compartió un comentario que una seguidora del portal hermano Medios Obson dejó en una transmisión realizada desde la fronteriza población y donde refiere que en la Aves del Castillo suceden muchos hechos y se comunican al teléfono de emergencias 911, pero sus llamados no son atendidos. El asunto merece la atención del Coordinador estatal del C5i Sonora, Benjamín Flores Caballero para corroborar si efectivamente se están desoyendo los avisos de la ciudadanía…Luego seguimos, Dios mediante.

