Ante versiones difundidas en distintos medios sobre el cierre reciente de negocios en el Centro de Hermosillo, la Unión de Comerciantes del Centro de Hermosillo emitió un posicionamiento para precisar los hechos y evitar interpretaciones que, aseguran, pueden afectar tanto al comercio formal como a las autoridades.
Rubén López Peralta, presidente de la organización, informó que únicamente un establecimiento, perteneciente a la cadena Milano, fue clausurado por la autoridad municipal debido a que no contaba con las licencias y permisos requeridos para continuar operando. Este procedimiento, señalaron, corresponde exclusivamente a ese comercio en particular.
En contraste, los locales ubicados en las calles Morelia y Matamoros, que también cerraron recientemente, no fueron objeto de clausura por parte de autoridades municipales ni estatales, ni su cierre está relacionado con la falta de permisos de operación.
“Dichos cierres se derivan exclusivamente de un proceso legal entre particulares, motivado por el incumplimiento en el pago de rentas”, comentó.
De acuerdo con la información proporcionada, el desalojo de estos locales se llevó a cabo luego de que el nuevo propietario de los inmuebles promoviera acciones legales, tras más de seis años sin recibir el pago correspondiente por parte de los arrendatarios, un asunto que —subrayaron— es completamente ajeno a cualquier intervención gubernamental.
Además, indicó que no existe una problemática generalizada relacionada con el incumplimiento de la normatividad en la zona comercial, y llamó a no atribuir de manera incorrecta responsabilidades a las autoridades.
“El comercio establecido del Centro continúa operando de manera regular, cumpliendo con la normatividad vigente y manteniendo su compromiso con la legalidad, el orden y el desarrollo económico de nuestra ciudad”, dijo.
López Peralta reiteró el llamado a medios y a la opinión pública a manejar la información con responsabilidad y apego a los hechos.




