POR GILBERTO RUIZ RAZO
EN LA LONA.- Ahora sí, con tres triunfos en tres juegos de la final, Charros está muy cerca del título. Y, por supuesto, Tomateros ha caído a la lona y está solamente a una derrota más, de despedirse del banderín 14 que era la meta deseada. No han podido, los Guindas, con la poderosa ofensiva de los tapatíos, ni lucir su ofensiva ante el buen pitcheo de Charros. 24 carreras en tres juegos.
FRACASO.- Hasta el omento , los tres abridores que ha enviado el timonel Lorenzo Bundy, han fracasado. Y, por supuesto, que no es cosa de culpar al timonel, pues es con lo que cuenta. Los que culpan a Manny Barreda, eran los mismos que crearían que Tomateros iba a empezar la final con una victoria. Lo creían ciegamente. Si Bundy se inclinó por Luis Cessa, fue por sus dos buenas salidas ante Cañeros y Algodoneros. Y por la gran experiencia del derecho de Veracruz, habría que confiar en él. Y el abridor de la noche del sábado, qué decir.
OBLIGADOS.- ¿Que se fueron por dos jardineros como reafuerzos?, obvio, había la necesidad de hacerlo al lesionarse dos patrulleros de los Guindas. En efecto, dejaron ir a un David Reyes, considerado el mejor abridor del momento, estamos de acuerdo. Pero, ¿quién garantiza que el derecho de Los Mochis iba a salir con el brazo en alto ante un gran equipo como Charros?. Aparte de gran equipo, el beisbol se ha portado generoso, hasta el momento, con la tropa de Benjamín Gil.
IGUAL.- Todos sabemos que en el beisbol, como en otros deportes, se gana y se pierde. Hasta el momento, todo parece indicar que Charros se adjudicar el cuarto título en su corta historia de 12 temporadas. No se va a terminar el mundo porque Tomateros fracase y no consiga su título número 14. Han tenido la dicha de saborear muchas veces un banderín. En caso de no lograr la hazaña de ligar cuatro triunfos, deberán conformarse con un estupendo segundo lugar.
ÚNICOS.- En LaMP, solamente un equipo se ha levantado de un 0-3 en una final. Estos fueron los Venados de Mazatlán quienes, en la lejana temporada de 1997-98, estaban en la lona cuando Mayos los derrotó en los primeros tres juegos de aquella que resultó una histórica final. Nadie daba algo por los dirigidos por Raúl Cano. Y aun cuando triunfaron en los siguientes dos encuentros, pocos se imaginaban que iban a ganar otros dos sin obtener respuesta de Mayos. Pero, ante la sorpresa de casi todos, lograr levantarse y ser campeones.
VIDA.- El manejador Lorenzo Bundy, está consciente de la difícil situación de Tomateros. Sin embargo, confía aun en que la final pueda regresar a Culiacán. Sabe que hay que ganar, primeramente el domingo y después el lunes también. Nada fácil, por supuesto, pero se puede lograr jugando buen beisbol. Ya veremos si van a partirse el alma para conseguirlo.
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