CIUDAD DE MÉXICO. Sergio ‘Checo’ Pérez dio un paso clave rumbo a su regreso a la Fórmula 1 al completar su primer día de pruebas oficiales con Cadillac en el Circuit de Barcelona-Catalunya. El piloto mexicano rodó sin contratiempos durante la jornada inaugural del shakedown, en una sesión enfocada más en la recopilación de datos que en la búsqueda de tiempos.
En su primer día oficial con la escudería estadounidense, Checo celebró además su cumpleaños 36 dentro del garaje, compartiendo el monoplaza con el finlandés Valtteri Bottas, quien estuvo a cargo de la sesión matutina. Para el equipo, el objetivo fue claro: validar sistemas, detectar fallos iniciales y comenzar el desarrollo de un proyecto que debutará en la temporada 2026.
Cadillac decidió salir a pista desde el primer día de pruebas, en una jornada marcada por bajas temperaturas e interrupciones con bandera roja. Bottas fue el encargado de estrenar el auto y completó 33 vueltas por la mañana, con un registro extraoficial de 1:24.651, en un contexto donde el cronómetro pasó a segundo plano.
Durante la tanda vespertina, Checo Pérez tomó el volante y giró con constancia, cerrando la jornada con un tiempo extraoficial de 1:25.974. Aunque los tiempos no fueron oficiales (ya que la F1 desactivó el monitoreo), el mexicano sumó kilómetros clave en su primera medición real frente a otros equipos en pista.
Estas pruebas en Barcelona representan la primera oportunidad para que Checo y Cadillac comparen sensaciones frente a estructuras ya consolidadas, luego de las sesiones privadas realizadas previamente en Silverstone.
En el resto de la jornada, el protagonista fue Isack Hadjar. El piloto francés aprovechó una pista limpia y el buen balance de su Red Bull para marcar el mejor tiempo del día con 1:18.159, registro conseguido cuando restaban cerca de 40 minutos para el cierre de la sesión. Hadjar también había sido el más rápido por la mañana, confirmando un inicio sólido en estas pruebas de pretemporada.




