Fabiola Navarro / MO
La ausencia de redes de apoyo sólidas, el impacto psicológico y el sentimiento de culpa son algunos de los principales factores por los que las víctimas de delitos sexuales tardan en denunciar, señaló Teresa Ramírez, integrante de la Federación Mexicana de Mujeres por las Ciencias Forenses (Femexci) organización dedicada a la atención, orientación y acompañamiento de víctimas de violencia.
Explicó que cuando una persona no cuenta con un entorno familiar fuerte, vínculos comunitarios o apoyo cercano, difícilmente se siente con la confianza necesaria para acudir a denunciar. Subrayó que el acto de denunciar, incluso en otros tipos de delitos, suele generar rechazo y temor, lo que se agrava en casos de violencia sexual o física.
“Denunciar es un proceso que causa desagrado y resistencia emocional. En el caso de las víctimas de violencia, muchas veces no existen condiciones psicológicas ni contextuales que les permitan hacerlo de inmediato”, explicó.
La especialista indicó que uno de los principales obstáculos es que muchas víctimas tardan en aceptar que fueron violentadas.
“Lo primero que piensa una persona agredida es cómo fui capaz de no prevenir lo que me pasó, entonces asumir que se fue víctima implica, erróneamente, sentirse responsable de lo ocurrido”, señaló.
En cuanto a los plazos legales, aclaró que los delitos de violencia sexual no prescriben; sin embargo, recalcó que la mejor manera de conocer si un delito puede o no prescribir es acudir a denunciarlo.
Finalmente, destacó la necesidad de reforzar los mecanismos de protección y defensa de las víctimas, así como de promover información clara que contribuya a romper el silencio y la revictimización.


