Martín alberto Mendoza Salazar

NO SE VEN POR NINGÚN LADO MILITARES QUE HACE DOS SEMANAS ARRIBARON A SONORA; SE DIJO QUE SERÍAN DESTACADOS EN HERMOSILLO Y CAJEME, PERO AQUÍ NO APARECEN EN CALLES O REALIZANDO OPERATIVOS; SE REQUIEREN PARA REFORZAR Y VIGORIZAR CONTENCIÓN QUE LES PERMITA DISUADIR EVENTOS DE ALTO IMPACTO COMO SUCEDE EN TODO EL PAÍS; EN CULIACÁN POCO FALTÓ PARA QUE MASACRARAN A JEFE DE POLICÍA MUNICIPAL; ACERTADA REACCIÓN LES PERMITIÓ CAPTURAR A FALLIDOS CRIMINALES; HAY QUIENES SE PREGUNTAN SI SERA NECESARIO QUE GARCÍA HARFUCH DIRIJA AQUÍ OPERATIVOS DE MILITARES Y MARINOS PARA RESTAURAR LA TRANQUILIDAD; SE REQUIERE DE MANDO, INTELIGENCIA Y DECISIÓN; HAY QUE MANIOBRAR SIN PAUSAS, SIN AVISOS, CON UNA PRECISIÓN Y CONSTANCIA; DE ALGUNA MANERA SE TIENE QUE RECUPERAR EL TERRITORIO Y RECONSTRUIR LA SOCAVADA AUTORIDAD; LOCALIZAN CADÁVER DE PERSONA “ENTAMALADO”; RESULTÓ SER MUJER; NO HABÍA SIDO RECONOCIDA; LA ESCENA NO SOLO EXPONE UN HOMICIDIO; SINO UN NIVEL DE DESHUMANIZACIÓN QUE DEBERÍA ENCENDER TODAS LAS ALERTAS DEL ESTADO; NO SE TRATA DE UN HECHO AISLADO: ES LA QUINTA MUJER ASESINADA EN LO QUE VA DEL MES EN CAJEME; HASTA AHORA NO HAY IDENTIFICACIÓN DE LA OCCISA; MUCHO MENOS LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN CLARAS; CUANDO CINCO MUJERES SON ASESINADAS EN UN SOLO MES, SIN RESPONSABLES NI CLARIDAD INVESTIGATIVA, YA NO SE PUEDE HABLAR DE HECHOS AISLADOS; ESTAMOS FRENTE A UNA FALLA GRAVE DEL ESTADO; Y LA PREGUNTA INCÓMODA SIGUE EN EL AIRE; ¿QUIÉN ESTÁ ASUMIENDO ESA RESPONSABILIDAD Y HASTA CUÁNDO SE VA A CORREGIR EL RUMBO?; ¿QUÉ HA HECHO LA FISCALÍA GENERAL DE JUSTICIA DEL ESTADO PARA PONER FRENO A ESA OLA CRIMINAL CONTRA LAS FÉMINAS?

HACE DOS semanas arribaron a Sonora 350 militares y en su momento se precisó que serían destacados en Hermosillo y Cajeme. La idea consistía en reforzar las tareas de vigilancia. Pero, ante todo, trabajar con más fuerza en la contención de las ejecuciones que diariamente marcan y matizan al país y como parte que somos del suelo mexicano seguimos viviendo esa pesadilla. Y, conste que no solo con crímenes sino con desapariciones forzadas en una región sometida por el crimen organizado. Como igualmente sucede en Sinaloa, donde el titular de Seguridad Pública Coronel Alejandro Bravo Martínez, estuvo a punto de ser asesinado en una de las colonias de Culiacán. El blindaje del vehículo en que viajaba prácticamente le salvó la vida, pero lo más importante es que mostraron inflexible reacción que les permitió capturar a los cuatro agresores. Entre ellos, un menor de 17 años. Como suele suceder dentro del sicariato. De plano en nuestro entorno no se nota el arribo de esos soldados. Seguimos transitando en medio de la angustia y el desespero. En tanto que el silencio y la respuesta institucional siguen siendo profundamente indignantes. Será necesario que el secretario de Seguridad Federal, Omar García Harfuch tenga que venir a Cajeme para que dirija las acciones del personal militar y de la Secretaria de Marina. Tal y como lo ha hecho en Sinaloa que contra fuego y marea registra importante avance en el proceso de pacificación. Es necesario insistir en que aquí se requiere de mando, inteligencia y decisión. Hay que maniobrar sin pausas, sin avisos, con precisión y constancia. De alguna manera se tiene que recuperar el territorio y reconstruir la socavada autoridad… EN LOS PRIMEROS minutos de este miércoles, en la colonia Ladrillera, fue localizado el cuerpo sin vida de una persona envuelta en una sábana de color blanco y con ataduras de trozos de cuerda nylon amarilla. De primer momento, se supuso que podría tratarse de un hombre dada la corpulencia del misterioso bulto “entamalado”. En el lugar no fue abierto para determinar su sexo y mayores características. Quien se mantuvo muy expectante fue el encargado de la sobrevigilancia nocturna de la Policía Municipal, José Eduardo Jaramillo Soto. Es muy probable que al concluir con su jornada de labores a las 6:00 de la mañana desconocía el género de la víctima que se convirtió en la persona ejecutada número 34 del mes de enero. Fue hasta en horas más tarde, cuando se conoció su sexo. La escena no solo expone un homicidio, sino un nivel de deshumanización que debería encender todas las alertas del Estado. No se trata de un hecho aislado: es la quinta mujer asesinada en lo que va del mes en Cajeme. Hasta ahora no hay identificación de la occisa, mucho menos líneas de investigación claras. No hay explicación pública, no hay contexto, no hay certeza. El silencio institucional vuelve a imponerse, y con él, la percepción de que la violencia avanza más rápido que la capacidad —o la voluntad— de respuesta…HAY QUE DECIR que el municipio vive en una incertidumbre permanente, donde los hechos se acumulan y las respuestas se diluyen. Día tras día se observa el ir y venir de patrullas, convoyes, operativos y presencia militar. La ciudad se llena de uniformes, pero no de resultados. Cuando el despliegue no se traduce en prevención ni en esclarecimiento, lo que queda es la sensación de que el gobierno está reaccionando, no gobernando. Se patrulla después, se acuerda después, se explica después, mientras el crimen parece ir siempre un paso adelante, como si conociera de antemano los límites de la respuesta oficial. La pregunta ya no es cuántos homicidios más se van a contar, sino por qué no se está anticipando el delito, por qué no se detectan patrones, por qué las mismas colonias reaparecen una y otra vez en los reportes policiacos como territorios abandonados. Cuando la reacción sustituye a la prevención, el resultado es miedo, silencio y hartazgo social. Cajeme no necesita más presencia simbólica ni discursos tranquilizadores de quienes tienen el deber y la obligación de procurar la justicia; necesita inteligencia, coordinación real y decisiones firmes que se sostengan en el tiempo. Porque cuando cinco mujeres son asesinadas en un solo mes, sin responsables ni claridad investigativa, ya no se puede hablar de hechos aislados. Estamos frente a una falla grave del Estado. Y la pregunta incómoda sigue en el aire, ¿quién está asumiendo esa responsabilidad y hasta cuándo se va a corregir el rumbo? ¿Qué ha hecho la Fiscalía General de justicia del Estado para poner freno a esa ola criminal contra las féminas? Alguien tiene que responder con resultados y no con promesas vacías como ya se ha hecho costumbre…NO SE PUEDE dejar de señalar que en el municipio persiste una tensión profunda, silenciosa, que se siente en las calles y al interior de las corporaciones. Este miércoles se cumplen cinco días de la desaparición del ex policía Ricardo Durán Lauterio, un hecho que mantiene en alerta a distintos sectores y sobre el que, hasta ahora, no hay información clara. En un inicio, muchos pensaron que el macabro hallazgo de la madrugada podría estar relacionado con su persona, lo que incrementó la incertidumbre. Hoy, la falta de claridad oficial sigue alimentando versiones y preocupación, mientras el caso permanece sin explicación pública. Lo más delicado es la tensión interna que se vive entre los propios cuerpos de seguridad. Hay desconfianza, cautela y temor en el caso de la tropa de la Preventiva Municipal. Lo han exteriorizado en repetidas ocasiones. No solo se cuidan del crimen externo, sino según se comenta en voz baja de sus propios compañeros. Cuando la sospecha se instala dentro, la herida institucional es profunda y el riesgo se multiplica. No se trata de golpeteo sino de una dolorosa realidad…A RAIZ DE que el pasado fin de semana un menor de edad fue ultimado a bordo de un autobús en Urbi Villa del Real y cuya identidad extrañamente se ha mantenido en reserva. Esto, nos conlleva a decir que el tema de adolescentes en conflicto con la ley obliga a detenernos un momento y mirar más allá del expediente, la estadística o la nota roja. Detrás de cada caso hay historias de abandono, entornos rotos y oportunidades que no llegaron a tiempo. En colonias con alta incidencia delictiva, como Villa Bonita, en administraciones anteriores se priorizó la necesidad de construir jornadas permanentes por la paz, no como eventos esporádicos, sino como presencia constante y auténtica de las instituciones en la vida cotidiana de la gente, programa que por cierto fue impulsado por la entonces titular de la Secretaria de Seguridad Pública del Estado (SSPE), María Dolores del Río Sánchez, sin el éxito esperado. La cercanía real, la escucha y el acompañamiento suelen prevenir más que cualquier operativo reactivo…SOBRE este mismo tema hay que considerar que la reflexión también debe llegar a la familia. Las escuelas para padres no deben verse como un reproche, sino como un espacio de apoyo. Crear en contextos difíciles no es sencillo, y acompañar a quienes educan es parte de la responsabilidad colectiva. Asimismo, recuperar espacios deportivos, culturales y comunitarios no es un lujo, es una necesidad. Mantener ocupados a los adolescentes, ofrecerles alternativas, identidad y pertenencia, puede marcar la diferencia entre un camino y otro. La prevención muchas veces ocurre en una cancha, en un taller, en una actividad que devuelve sentido y disciplina. Esto debe analizarlo el actual responsable de la SSPE, maestro Braulio Martínez Navarrete para que promueva sanas alternativas que deben comenzar por fomentar en los planteles educativos de nivel básico, principalmente. Hace falta, además, pensar en centros de atención temprana para adolescentes, lugares donde se intervenga antes de que el conflicto se vuelva delito. Llegar a tiempo siempre es más humano y más efectivo que castigar tarde. La construcción de paz no es exclusiva del gobierno ni de una sola institución. Es un proceso que exige voluntad, constancia y corresponsabilidad. Todos —autoridades, familias y sociedad— podemos abonar, permanecer y sostener los esfuerzos, porque el futuro de estos jóvenes, al final, es también el de la comunidad…Luego seguimos, Dios mediante.

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