El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado a Irán con lanzar un ataque “mucho peor” que el que llevó a cabo en junio de 2025 si no se sientan pronto a negociar. En un mensaje a través de su red social, Truth, el republicano ha indicado que una “enorme Armada se dirige” hacia el país persa, “encabezada por el gran portaaviones Abraham Lincoln”, una flota mayor que la que envió a Venezuela antes de capturar al ex presidente venezolano, Nicolás Maduro.
“Esperemos que Irán se siente pronto a la mesa de negociaciones y llegue a un acuerdo justo y equitativo —SIN ARMAS NUCLEARES— que beneficie a todas las partes”, escribió el mandatario. “¡El tiempo se acaba, es crucial! Como ya le dije a Irán en otra ocasión: ¡LLEGUEN A UN ACUERDO! No lo hicieron, y se produjo la Operación Martillo de Medianoche, una gran destrucción de Irán. ¡El próximo ataque será mucho peor! No permitan que esto vuelva a suceder”.
Es una amenaza más de Trump hacia el régimen iraní del ayatolá Ali Jamenei, tras la represión a los manifestantes que ha dejado miles de muertos y heridos en Teherán y otras partes del país. Trump ha lanzado varias advertencias sobre una posible operación militar si no cesaban los ataques en las calles contra la población civil. En esta ocasión, sin embargo, no ha habido mención alguna a esas protestas. El foco ahora parece centrase en lograr un acuerdo sobre el programa nuclear iraní que satisfaga a ambas partes, aunque su mensaje no aclara sobre qué quiere negociar exactamente.
Teherán, por su parte, se ha mostrado dispuesto a dialogar con Estados Unidos, aunque ha avisado que “se defenderá y responderá como nunca antes” si se siente “acorralado” por las fuerzas estadounidenses, según un mensaje lanzado a través de la cuenta de X de la misión iraní ante Naciones Unidas.
El comunicado indica que están dispuestos a un diálogo “basado en el respeto y los intereses mutuos”. Ha recordado, además, que “la última vez que Estados Unidos se embarcó imprudentemente en guerras en Afganistán e Irak despilfarró más de siete billones de dólares y perdió más de 7.000 vidas estadounidenses”.
El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, se sumó a los ataques desde Washington al indicar que el régimen iraní se encuentra en su punto más débil de la historia y estimó que las protestas antigubernamentales se reanudarán. “Ese régimen probablemente esté más débil que nunca, y el problema fundamental al que se enfrenta (…) es que no tiene forma de abordar las principales demandas de los manifestantes, que es el colapso de su economía”, dijo ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado.
La ruptura de las negociaciones el año pasado desató un enfrentamiento militar entre Irán e Israel que duró 12 días, además de la posterior operación de EEUU que, según Trump, acabó por completo con los complejos nucleares iraníes y anuló su capacidad para crear nuevas armas de destrucción masiva. Este nuevo mensaje parece contradecir esa versión. ¿Para qué una mesa de negociación con los iraníes si la Operación Martillo de Medianoche del mes de junio destruyó “por completo” instalaciones nucleares iraníes clave y aquello fue un “éxito militar espectacular”?
La semana pasada, el presidente ya había avisado a un grupo de periodistas a bordo del Air Force One que Estados Unidos estaba “vigilando a Irán” y que tenía “una gran flotilla dirigiéndose hacia esa zona”. Se refería al despliegue del portaaviones Abraham Lincoln en la región. Tres destructores equipados con misiles Tomahawk, que se encontraban en el mar de China, también se dirigían a Oriente Próximo, según dos funcionarios estadounidenses que hablaron bajo condición de anonimato para tratar asuntos operativos. Trump se siente ahora con fuerza para hacer un movimiento en la región, con el beneplácito de Israel y el Gobierno de Benjamin Netanyahu, su principal socio en la zona.




