Redacción / El Tiempo
DESTACAN CRECIMIENTO DEL CAMPO SONORENSE
El crecimiento de 18% en las actividades primarias de Sonora no es un dato menor ni aislado, sino una señal clara de que el campo vuelve a colocarse como pilar estratégico del desarrollo estatal bajo el liderazgo de Alfonso Durazo Montaño. Tras un 2024 marcado por la sequía y el cierre de la frontera para la exportación de ganado, el repunte registrado en 2025 refleja una ruptura con la inercia negativa que arrastraba el sector desde 2023. Más allá de las cifras, el avance evidencia el efecto de políticas públicas orientadas a respaldar de manera directa a productores agrícolas y ganaderos, apostando por incentivos, coordinación con el Gobierno Federal y una visión de largo plazo. En un contexto nacional donde muchas economías estatales buscan diversificarse, Sonora demuestra que fortalecer el sector primario no es una apuesta al pasado, sino una estrategia inteligente para generar bienestar territorial, sostener comunidades rurales y dar estabilidad a la economía. El reto ahora será convertir este crecimiento coyuntural en una tendencia sostenida, capaz de resistir factores climáticos y comerciales. Si el impulso al campo se mantiene como prioridad real y no solo discursiva, Sonora puede consolidarse no solo como potencia productiva, sino como ejemplo de cómo el desarrollo regional empieza desde la tierra.
AL DESCUBIERTO TENSIONES POR REFORMA ELECTORAL
La exigencia del PT y del Partido Verde para retirar a Pablo Gómez de la Comisión Presidencial de la Reforma Electoral deja al descubierto las tensiones reales que atraviesa la alianza gobernante, pese al discurso reiterado de unidad. Más que un problema personal, la figura de Gómez se ha convertido en el símbolo de una reforma que incomoda a los aliados menores de Morena, especialmente cuando toca intereses sensibles como la reducción de prerrogativas y la redefinición de las plurinominales. El ultimátum lanzado por el PT y el Verde revela que, cuando se trata de dinero y supervivencia política, la cohesión de la 4T tiene límites claros. Pablo Gómez, con su estilo frontal y crítico, dejó de ser un mediador funcional para convertirse en un obstáculo en la negociación, no por falta de convicción democrática, sino porque sus planteamientos chocan con la lógica pragmática de los partidos coaligados. Morena enfrenta así un dilema estratégico: ceder para mantener intacta la alianza o sostener una reforma que presume principios, pero amenaza consensos. La posible salida de Gómez no resolverá el fondo del conflicto, sólo aplazará una discusión inevitable sobre hasta dónde está dispuesta la coalición gobernante a sacrificar privilegios propios en nombre de una transformación que, en los hechos, sigue generando resistencias dentro de casa.
PIDE PAN QUE MORENA RINDA CUENTAS POR ‘PARTIDAS SECRETAS’
La exigencia del PAN para que Morena rinda cuentas por el uso de presuntas “partidas secretas” en el Senado pone en el centro del debate la congruencia entre el discurso y la práctica del poder. El señalamiento de un manejo opaco de más de 800 millones de pesos bajo la coordinación de Adán Augusto López no es menor, porque revive viejos fantasmas que la llamada Austeridad Republicana prometió desterrar de la vida pública. Si bien el oficio enviado a la Comisión de Administración aún se mueve entre versiones extraoficiales, el solo hecho de que circule con fuerza dentro del propio Senado evidencia incomodidad y tensiones internas. Morena, que ha construido buena parte de su narrativa en la crítica a los excesos del pasado, enfrenta ahora la obligación política y moral de transparentar cada peso ejercido. No se trata solo de un ajuste administrativo, sino de credibilidad institucional. La opacidad, aunque se intente justificar bajo esquemas legales, erosiona la confianza ciudadana y alimenta la percepción de que algunas prácticas sobreviven con nuevos nombres.
LANZA AÑORVE SEÑALAMIENTOS CONTRA LA 4T
Las declaraciones de Manuel Añorve Baños contra Morena reflejan no solo la narrativa del PRI como fuerza opositora, sino también el nivel de polarización que domina el debate político nacional. Al afirmar que “se les cayó el gobierno” y enumerar una cadena de crisis, escándalos y signos de autoritarismo, el coordinador priista busca capitalizar el desgaste acumulado del oficialismo en temas sensibles como la inseguridad, la transparencia y la operación de proyectos emblemáticos. Sin embargo, más allá del tono confrontativo, el mensaje de Añorve conecta con una preocupación real de amplios sectores ciudadanos: la percepción de que los problemas se multiplican más rápido que las soluciones. La mención de casos como Segalmex, Birmex o el huachicol fiscal apunta a heridas abiertas que siguen sin cerrar, mientras que la crítica a figuras como los “jueces sin rostro” coloca el debate en el terreno de los derechos y las libertades. Morena, por su parte, suele desestimar estos señalamientos como parte de la retórica de una oposición sin rumbo. No obstante, ignorarlos implica el riesgo de profundizar la desconfianza social.
PRIORIDAD DEL GASTO PÚBLICO ENTRE SALUD Y MEGAPROYECTOS
Las acusaciones de Lilly Téllez contra Andrés Manuel López Obrador colocan nuevamente en el centro del debate una de las situaciones más delicadas del sexenio pasado: la prioridad del gasto público entre salud y megaproyectos. Al afirmar que recursos destinados a la vacunación fueron desviados para financiar el Tren Maya, el Tren Interoceánico y el AIFA, la senadora del PAN busca evidenciar lo que considera una contradicción entre el discurso humanista de la 4T y sus decisiones presupuestales. Más allá del tono confrontativo, el señalamiento toca una fibra sensible: la caída en la cobertura de vacunación y el resurgimiento del sarampión, un problema que no admite lecturas partidistas cuando se trata de salud pública. Sin embargo, el debate también revela la lógica de la polarización, donde cada crisis se convierte en arma política y cada dato en munición discursiva. Morena suele responder que los problemas en el abasto de vacunas son herencias estructurales o coyunturales, mientras la oposición insiste en atribuirlos a decisiones deliberadas. En ese punto, la ciudadanía queda atrapada entre acusaciones y desmentidos.




