NUEVA YORK. Una medida clave de la inflación cayó el mes pasado a un nivel cercano al mínimo de casi cinco años, ya que se desaceleró el crecimiento de los precios de los alquileres de departamentos y bajaron los precios de la gasolina, lo que ofrece cierto alivio a los estadunidenses que lidian con los fuertes aumentos de costos de los últimos cinco años.
La inflación bajó a 2.4 por ciento en enero en comparación con un año antes, frente a 2.7 en diciembre y no muy lejos del objetivo de 2 por ciento de la Reserva Federal. Los precios subyacentes, que excluyen las categorías volátiles de alimentos y energía, subieron apenas 2.5 por ciento en enero respecto de hace un año, por debajo de 2.6 el mes anterior y el incremento más pequeño desde marzo de 2021.
El informe de este viernes sugiere que la inflación podría estar enfriándose, pero llega después de que el costo de los alimentos, la gasolina y los alquileres de departamentos se disparara tras la pandemia, con los precios al consumidor alrededor de 25 por ciento más altos que hace cinco años. El aumento en una gama tan amplia de costos ha mantenido la inflación, un tema que influyó en la elección presidencial más reciente de Estados Unidos, al frente y en el centro como un tema político.
Y en términos mensuales, los precios al consumidor subieron 0.2 por ciento en enero respecto de diciembre, mientras que los precios subyacentes aumentaron 0.3 por ciento. La inflación subyacente se vio contenida por una fuerte caída en el precio de los autos usados, que bajaron 1.8 por ciento solo en enero respecto de diciembre.

