Redacción
El Tiempo
CIUDAD DE MÉXICO. El mercado de granos y oleaginosas arrancó 2026 con un fuerte aumento en las importaciones, en un contexto de tipo de cambio apreciado y menores precios internacionales. Este escenario ha generado presión en regiones productoras como el Bajío y zonas frijoleras del país.
En enero de 2026, el volumen importado alcanzó 3.81 millones de toneladas, frente a 3.35 millones en el mismo mes de 2025. En valor, las compras externas pasaron de mil 092 a mil 186 millones de dólares, de acuerdo con cifras oficiales de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) analizadas por el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).
El aumento fue impulsado principalmente por el maíz y el sorgo. En el caso del maíz total, las importaciones crecieron 24.7%, al pasar de 1.58 a 1.97 millones de toneladas. El valor aumentó 55 millones de dólares.
Dentro de ese rubro, el maíz blanco registró el salto más fuerte: subió 292.6% en volumen, de 28 mil a 110 mil toneladas, y 418% en valor. Este incremento coincide con cosechas pendientes de comercializar en el Bajío, donde productores enfrentan precios debilitados ante la competencia del grano importado.
El sorgo mostró el crecimiento más acelerado. Pasó de 6 mil a 56 mil toneladas importadas, más de nueve veces. Esto amplía la competencia en el mercado pecuario y modifica la dinámica de abastecimiento.
Aunque las importaciones de frijol bajaron en volumen, su valor cayó 41.7%, reflejando debilidad en precios.
El mercado interno enfrenta amplia oferta nacional y acumulación de inventarios. Además, se reporta falta de compras oportunas a precios de garantía para pequeños productores, lo que incrementa la incertidumbre comercial.
De acuerdo con GCMA, este comportamiento evidencia la necesidad de establecer acuerdos de comercialización antes de cosecha, garantizar el ingreso mínimo al productor y fortalecer mecanismos de cobertura de precios.

