Oviel Sosa  / MO

Así como ingresó a un escenario oscuro, su existencia tuvo un final gris al no encontrar la luz al final del “pozo”, pues tras cuatro meses de luchar por su vida, la madrugada del domingo 15 de febrero falleció Luis Carlos R. L., de 36 años, quien en acto catalogado como heroico se metió en un colector del Organismo Operador Municipal de Agua Potable Alcantarillado y Saneamiento (Oomapas), de Cajeme.

En el fatídico suceso presentado alrededor de las 22:00 horas del viernes 11 de octubre en calle Zaragoza entre Obregón y Ferrocarril, en la colonia Benito Juárez, murieron en el lugar tres personas que estaban realizando trabajos en un pozo del sistema de drenaje hidrosanitario de Oomapas de Cajeme.

Los finados entre ellos los hermanos Jonathan y Yosimar L. V.,  de 34 y 38 años respectivamente y Flavio M. A.,“ El Wero” de 34 años ingresaron al orificio. Al internarse a un ambiente oscuro y pestilente con una profundidad de aproximadamente cinco metros su salud se fue mermando paulatinamente, al ver que no salían, Luis Carlos atendiendo calidad humana, empatía y sentido altruista se adentró de manera temeraria en busca de rescatarlos, pero el desenlace fue funesto,  pues no logró su cometido y tuvo que ser auxiliado por elementos del cuerpo de bomberos, quienes trabajaron hasta la madrugada, Luis Carlos fue sacado con vida, a diferencia de los tres empleados que fueron extraídos sin signos vitales.

Luis Carlos fue llevado al Hospital IMSS bienestar, después fue trasladado al Seguro Social donde lamentablemente murió al no recuperarse de las severas afectaciones que lo dañaron por la contaminación a la que estuvo expuesto sin contar al igual que los otros finados con el equipo de protección adecuado. Un hecho que quedó en manos de las autoridades por las averiguaciones correspondientes.

De acuerdo al dictamen realizado por protección civil municipal las personas fallecieron por la inhalación de metano, un gas tóxico que se encuentra en el sistema de drenaje de aguas residuales.

Luis Carlos era el único sobreviviente de un capítulo oscuro que consternó a la sociedad cajemense.

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