Pablo Beltrán/MO
Días de cuchillos largos
Y vaya que la reforma que viene es de las que más dolores de cabeza le dará al gobierno federal, pues su propuesta de reforma electoral no solo les pega a los liderazgos más encumbrados dentro del partido oficial, sino también aleja la ubre a los personajes con mayor influencia dentro de sus aliados satélites, Partido Verde y Partido del Trabajo.
Se tiene al lunes entrante como el día en que formalmente llegará la iniciativa de reforma a la oficialía del Congreso de la Unión, conociendo como cámara de origen al parecer la de diputados, la que es aún más estridente, por su número de curules.
Como balde de agua fría sin duda, la eliminación de las listas de los partidos para la representación proporcional -pluris- dentro de las cámaras de diputados y senadores, pues ello le merma poder y acceso a los congresistas con arraigo en el hueso legislativo y a los que eventualmente son subidos a las listas por circunstancias de negociaciones partidarias.
Y cuando se esperaba las reacciones solo de los líderes de la oposición en cuanto a este punto, surgió desde ya hace días -cuando apenas se vislumbraba-, un acto reflejo de los partidos aliados Verde y del Trabajo, diciendo algunos de sus representativos, que de ninguna manera apoyarían la reforma, sobre todo en este tema, si no se daban los ajustes correspondientes, los cuales nunca llegaron desde la pluma de Pablo Gómez. Monreal se encuentra a la expectativa.
La cámara de diputados en la semana entrante será seguramente una gran arena, en donde si se mantiene la eliminación de las listas, es mas que probable que se venga una fisura en el bloque interpartidario oficialista, ya que de no contar con el voto de algunos de los ‘entenados’, no se alcanzaría la mayoría calificada para lograr la reforma constitucional, lo que daría al traste con la intentona, pero además marcaría la ruta de 2027 en las elecciones intermedias.
Entonces, en diputados se mantienen los 500 miembros, con los mismos 200 pluris, ahora bajo la modalidad de los mejores perdedores (97), 95 votados en sus circunscripciones y 8 del extranjero. Del lado del Senado, se sufre una reducción de 128 a 96 integrantes, al ser eliminados los de lista.
En calidad de mientras, la senadora del PT, Yeidckol Polevnsky calificó la reforma electoral como fuera de la realidad, cuestionando la viabilidad de que los diputados plurinominales lleven campañas en circunscripciones que abarcan varios estados, en comparación con los diputados de mayoría, quienes solo compiten en un distrito.
Por otro lado, se habla de una reducción de un cuarto del costo de las elecciones, aglomerando diversos subpuntos, entre ellos bajar los recursos del INE, partidos, organismos públicos locales electorales y tribunales de la materia. Los consejeros y altos mandos del INE se sujetarán al 127 constitucional para no poder ganar más que el presidente de la república. Se reduce el gasto del Congreso federal y congresos locales y se viene el número de regidurías con criterio poblacional para cada municipio, hasta por un máximo de quince personas.
En el rubro de fiscalización, el INE tendrá acceso oportuno a las operaciones financieras de partidos y de los candidatos. Prohibidas las aportaciones en cash -sin hacer ni Pío-, aunado a que los recursos se manejarán únicamente dentro del sistema financiero, con el uso de tecnologías en la fiscalización.
El tema del voto de los migrantes tendrá su especial tratamiento, sobre todo en cuanto a tecnologías, aunado a que ocho diputados federales vendrán de esa comunidad del extranjero.
Se propone una regulación de la inteligencia artificial en el ámbito electoral -con prohibición de bots-, por supuesto con las consabidas sanciones, ello en aras de blindar en torno a las campañas negras.
Preocupante de verdad lo relativo a los cómputos distritales, pues se propone el dar los resultados sólo al final de las elecciones, dejando ya de lado los eficaces programas de resultados preliminares (PREP), de ahí que de aprobarse será imposible ver las tendencias del voto antes del resultado final.
Se trata también, de fortalecer la democracia participativa, para dar mayor certidumbre al referéndum, plebiscito, consulta popular y revocación de mandato, debiendo bajar tal cultura a estados y municipios, considerándose además de que en tales instrumentos debe de darse uso del voto electrónico.
Se reitera la intención del no al nepotismo, para que los cargos de elección popular no sean heredados a cónyuges, hijos, padres, hermanos. Ahí les hablan a Salgado Macedonio y a Ruth González.
La no reelección en todos los cargos de elección popular (período inmediato), ya muy anunciada, surtiría efectos hasta 2030. De la protección contra dinero sucio en campañas no viene nada, ni tampoco contra la eliminación del fuero…menos de la evitación de la sobrerrepresentación con criterios más claros.
Y volviendo a las inconformidades de los ‘propios’ -sin contar a los extraños-, tenemos también al senador Luis Armando Melgar, al diputado Carlos Puente y al coordinador Arturo Escobar, todos del Verde y con el ceño fruncido, no dejando a Manuel Velasco -el Güero- más que admitiendo la división interna.
Del PT, el coordinador de diputados, Reginaldo Sandoval -entre otros-, ya desde hace días se lanzó en contra de la reforma, sobre todo, porque afecta a los pluris de lista y al presupuesto partidario. El líder Alberto Anaya juega con los naipes, pero sin ser entreguista, hasta en tanto no haya el intercambio de fichas, a las que siempre aspiran mientras respiran.
Pues bueno, la presidenta Sheinbaum, ya desde el púlpito mañanero, es modesta en este desafío y no asume una postura triunfalista. Lo anterior hace suponer que previo al envío al Congreso, no logró en esta semana ‘planchar’ los puntos de la reforma, cuando menos no la totalidad, ya que de otra manera no hubiera sentenciado: ‘Nosotros la vamos a enviar porque es una promesa de la presidenta, quien la quiere apoyar bien, quien quiera mantener el privilegio de las listas, la gente lo va a señalar’.
En la Noche de los Cuchillos Largos -Operación Colibrí- en Alemania, se hizo una buena purga por cuestiones políticas, llegando incluso a la eliminación de los que representaban un riesgo como adversarios y no alineados. En el caso mexicano, por supuesto que no creemos que se llegue a tanto, pero lo que si pudiera pasar es que los aliados terminaran en el panteón político de la historia en 2027, al dejar el partido fuerte de operar en el corto plazo la órbita sin satélites.
Ya veremos…



