La presidenta del Colegio de Contadores Públicos de Sonora (Ccpson), María Guadalupe Ruiz Durazo, señaló que la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales representa un avance importante para el bienestar de los trabajadores, pero advirtió que su implementación debe acompañarse de políticas que fomenten el empleo formal y mitiguen el aumento en los costos laborales para las empresas.
Explicó que la reforma al artículo 123 de la Constitución establece que el cambio se aplicará de manera gradual a partir de 2027, disminuyendo dos horas por año hasta llegar a las 40 horas en 2030.
“De acuerdo con datos del INEGI, la informalidad laboral en México alcanzó el 55 por ciento en enero de 2026, lo que refleja presiones hacia este tipo de empleo. Además, el 99.8 por ciento de los establecimientos en el país son micro, pequeñas y medianas empresas, las cuales generan cerca del 70 por ciento del empleo nacional y enfrentan incrementos constantes en sus costos laborales”, indicó.
Ruiz Durazo precisó, que, ante este panorama, consideró necesario impulsar medidas que incentiven la formalidad, como ajustar la tarifa del ISR para mejorar el ingreso disponible de los trabajadores, permitir la deducción total de la nómina para las empresas y otorgar incentivos en las cuotas al Seguro Social para microempresas.
Finalmente, dijo que mejorar las condiciones laborales es un objetivo positivo, pero debe lograrse con políticas que también protejan el empleo formal y la estabilidad económica.


