Óscar Félix /mo
En el marco de la celebración de la Epifanía del Señor, la Diócesis de Ciudad Obregón recordó a la comunidad que el nacimiento de Jesús representa una oferta de salvación y vida eterna abierta para toda la humanidad, sin exclusiones.
A través de su mensaje pastoral, se destacó que la manifestación de Dios a los pueblos extranjeros —representados por los Magos de Oriente— es el cumplimiento de la voluntad divina: que todos los hombres lleguen al conocimiento de la verdad a través del único mediador, Cristo Jesús.
La Diócesis enfatizó que los Magos, al postrarse ante el Niño, reconocieron su naturaleza como Dios y hombre verdadero. El incienso entregado simboliza la ofrenda y el sacrificio que los fieles elevan hoy hacia Dios.
Se recordó que la liberación del pecado y la participación en la vida de Dios se obtienen mediante el misterio de la muerte y resurrección de Cristo, aplicados a la vida del creyente a través del Bautismo y la fe.
La Epifanía no es solo un evento histórico, sino la confirmación de que Dios sale al encuentro de cada persona, de cada cultura y de cada corazón que le busca con sinceridad señala el comunicado diocesano.
Con esta festividad, la comunidad católica de Ciudad Obregón es llamada a vivir la fe como un signo de unidad y apertura hacia el prójimo, compartiendo la luz de Cristo en todos los sectores de la sociedad.

