El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que Irán quiere negociar con Washington después de su amenaza de atacar a la República Islámica por su represión a los manifestantes en protestas a nivel nacional que, según activistas, el lunes dejaron al menos 599 muertos.

Irán no reaccionó directamente a los comentarios de Trump, que se produjeron después de que el ministro de Asuntos Exteriores de Omán —un antiguo interlocutor entre Washington y Teherán— viajara a Irán este fin de semana. Tampoco está claro qué podría prometer Irán, sobre todo considerando que Trump ha impuesto estrictas exigencias sobre su programa nuclear y su arsenal de misiles balísticos, que Teherán insiste en que son cruciales para su defensa nacional.

El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, hablando con diplomáticos extranjeros en Teherán, insistió en que “la situación está bajo control total” en comentarios que culparon a Israel y a Estados Unidos por la violencia, sin ofrecer pruebas.

“Por eso las manifestaciones se tornaron violentas y sangrientas, para darle una excusa al presidente estadunidense para que interviniera”, declaró Araghchi, en declaraciones difundidas por Al Jazeera. La cadena, financiada por Qatar, ha podido informar en directo desde Irán, a pesar del corte de internet.

Sin embargo, Araghchi afirmó que Irán estaba “abierto a la diplomacia”. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baghaei, afirmó que seguía abierto un canal hacia Estados Unidos, pero que las conversaciones debían basarse en la aceptación de los intereses y preocupaciones mutuos, no en una negociación unilateral y dictada.

Mientras tanto, manifestantes progubernamentales inundaron las calles el lunes en apoyo a la teocracia, una demostración de fuerza tras días de protestas que desafiaban directamente el gobierno del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, de 86 años. La televisión estatal iraní transmitió cánticos de la multitud, que parecía contar con decenas de miles de personas, que gritaban “¡Muerte a Estados Unidos!” y “¡Muerte a Israel!”.

Otros gritaron: “¡Muerte a los enemigos de Dios!”. El fiscal general de Irán advirtió que cualquiera que participe en las protestas será considerado un “enemigo de Dios”, lo que se castiga con la pena de muerte.

Trump y su equipo de seguridad nacional han estado sopesando una serie de posibles respuestas contra Irán, incluidos ciberataques y ataques directos de Estados Unidos o Israel, según dos personas familiarizadas con las discusiones internas de la Casa Blanca que no estaban autorizadas a comentar públicamente y hablaron bajo condición de anonimato.

“El ejército lo está analizando, y estamos considerando opciones muy sólidas”, declaró Trump a los periodistas en el Air Force One el domingo por la noche. Al preguntársele sobre las amenazas de represalia de Irán, respondió: “Si lo hacen, los atacaremos con una intensidad sin precedentes”.

Trump dijo que su administración estaba en conversaciones para organizar una reunión con Teherán, pero advirtió que podría tener que actuar primero a medida que aumentan los informes sobre el número de muertos en Irán y el gobierno continúa arrestando a manifestantes.

Irán, a través del presidente del parlamento del país, advirtió el domingo que el ejército estadounidense e Israel serían “objetivos legítimos” si Washington usa la fuerza para proteger a los manifestantes.

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