Dayan Lagarda / MO
Ante el impacto cada vez más evidente del cambio climático en regiones agrícolas del noroeste de México, especialistas trabajan en el desarrollo de nuevas variedades de trigo capaces de resistir condiciones extremas de calor y sequía.
Flavio Breseghello, director del programa global de trigo de Cimmyt, explicó que zonas como los valles del Yaqui y del Mayo enfrentan escenarios particularmente severos debido al aumento de temperaturas y la escasez de agua.
Expresó que el cambio climático está ocurriendo en todo el mundo, pero aquí se vive de manera muy extrema, al destacar que la investigación agrícola se está enfocando en aprovechar la diversidad genética disponible para seleccionar variedades de trigo más adaptadas a estas condiciones.
Señaló que, desde el Cimmyt, se trabaja con bancos de germoplasma y programas de mejoramiento que permiten identificar materiales con mayor tolerancia a factores de estrés climático.
Breseghello indicó que, si bien estas nuevas variedades no resolverán por completo los efectos del cambio climático, sí representarán un apoyo significativo para los agricultores al mejorar la resiliencia de los cultivos.
Agregó que este esfuerzo forma parte de una estrategia global para garantizar la seguridad alimentaria frente a los desafíos climáticos, especialmente en regiones clave para la producción de trigo como el sur de Sonora.






