La fundadora del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, Cecilia Flores Armenta, retomó las jornadas de búsqueda en Hermosillo a menos de dos semanas de concretar la localización de los restos de su hijo Marco Antonio, desaparecido desde 2019. La activista volvió a recorrer el terreno conocido como “El Choyudo”, donde la noche del martes reportó el hallazgo de una osamenta de antigua data.

Tras el reporte, la mañana de este miércoles se desplegó un operativo en la zona con la participación de integrantes del colectivo, elementos de la Policía Estatal y personal científico de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora, quienes acudieron al área desértica para realizar las diligencias correspondientes.

Peritos de la Fiscalía procesaron el sitio para asegurar los restos humanos y trasladarlos a laboratorios forenses, donde se buscará obtener material genético de los huesos. Con ello se realizarán las confrontas con la base de datos de personas desaparecidas con el objetivo de identificar a la víctima.

A través de un video difundido en sus canales oficiales, Flores Armenta explicó que el predio conocido como “El Choyudo” es uno de los puntos con mayor número de hallazgos positivos en Hermosillo. Asimismo, agradeció a las personas que comparten información sobre posibles fosas clandestinas mediante llamadas anónimas, lo que permite ubicar zonas de búsqueda sin exponer a quienes proporcionan los datos.

La activista, quien dedicó más de siete años a recorrer brechas y terrenos en busca de su hijo, aseguró que continuará con las labores del colectivo junto a otras madres que aún buscan a sus familiares.

También adelantó que próximamente se movilizarán hacia Sinaloa, mientras mantiene la exigencia de localizar a su segundo hijo, Alejandro, desaparecido el 30 de octubre de 2015 en Los Mochis.

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