Por Oviel Sosa
En un terreno extenso a un costado de un dren, integrantes del colectivo Rastreadoras de Ciudad Obregón realizan labores con la finalidad de dar con el cuerpo de una mujer y un hombre.
“Nos llegó una denuncia anónima y nos indicó que había una pareja enterrada en este lugar”, señaló, Nora Lira, líder de dicha agrupación civil.
Con la ayuda de una retroexcavadora las mujeres han removido tierra en varios puntos, sin tener un resultado positivo hasta el momento.
“Hace dos semanas vinimos con palas y picos, pero el terreno es grande por eso ahora regresamos con maquinaria”, indicó, Nora Lira.
El perdió donde se encuentran trabajando se ubica al sur de la calle 400 y Kino.
“Dimos con una fosa de animales muertos, no descartamos que abajo puedan estar los restos de las personas , pero no traemos el equipo adecuado para hacer las labores al estar los cuerpos de los animales descompuestos”, abundó.
Detalló que en ese punto trabajarán los siguientes días, por que ya se han dado búsquedas positivas donde primero localizan un animal muerto y abajo de él, restos de personas, siendo un mecanismo de engaño que usan los malhechores, puntualizó.
Recordó, que desde que se formó el colectivo en mayo de 2019 han localizado alrededor de 400 cuerpos en el municipio de Cajeme, siendo en su mayoría restos que corresponden a hombres.
Agregó, que en lo que va del año no han tenido una búsqueda positiva, pero siguen trabajando en varias zonas donde les llega un reporte anónimo, como es el caso de la calle 400 y Kino al suroeste de Ciudad Obregón.
Informó, que el año pasado desenterraron alrededor de 45 personas en diferentes puntos del municipio de Cajeme, siendo el común denominador un terreno enmontado o un patio de una vivienda abandonada.
De acuerdo a los reportes que les llegan a los distintos colectivos de busques, en Sonora de 2019 a la fecha existen alrededor de 5 mil personas desaparecidas, de las cuales han encontrado cerca de mil, por lo que aproximadamente 4 mil personas siguen sin localizar y están en algún punto de la entidad, muchas de ellas en el municipio de Cajeme.
El colectivo rastreadoras de Ciudad Obregón es un ejemplo de esas labores titánicas que hacen sus integrantes que comparten la angustia, dolor e incertidumbre por dar con un familiar desaparecido.
El móvil que indagaban las autoridades establece que las víctimas son privadas de la libertad en primera instancia, después son asesinadas y el cadáver termina siendo enterrado en un panteón clandestino.
En la mayoría de los hallazgos hechos por los colectiva, como el de Rastreadoras de Ciudad Obregón los restos corresponden a osamentas, al ser personas que tienen años enterradas, una asignatura que dibuja un semblante cicatrizado por la violencia que daña el tejido social.





