Por Lorenza Sigala
El presunto robo con violencia de 227 mil pesos, que generó un fuerte operativo policiaco sobre la carretera a Bahía de Kino, resultó ser un montaje, luego de que la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES) confirmara la vinculación a proceso del hombre que realizó el reporte.
Se trata de Adrián Emilio “N”, quien fue imputado por el delito de uso indebido de números de emergencia, luego de que confesara haber fingido el asalto derivado de problemas económicos.
De acuerdo con la Fiscalía, durante la audiencia un Juez calificó de legal su detención, realizada por elementos de la Policía Estatal de Seguridad Pública (PESP), y determinó vincularlo a proceso; sin embargo, el imputado enfrentará el procedimiento en libertad, tras imponérsele medidas cautelares distintas a la prisión preventiva.
Los hechos se remontan a la noche del pasado 13 de mayo, cuando se activó un “código rojo” tras el reporte de un supuesto despojo con violencia a la altura del kilómetro 5 de la carretera estatal 100, Hermosillo–Bahía de Kino.
En ese momento, el denunciante aseguró que varios hombres armados con cuchillos lo habían interceptado, obligado a conducir con los ojos vendados y posteriormente despojado de 227 mil pesos en efectivo.
No obstante, durante la intervención policial, los agentes detectaron inconsistencias en su versión, además de una actitud nerviosa, por lo que al ser cuestionado el propio Adrián Emilio “N” terminó por admitir que había inventado el robo.
El imputado reconoció que se trató de un “autorrobo”, señalando que la camioneta Dodge Durango que conducía no era de su propiedad y que simuló el delito debido a la presión por una deuda económica.
Tras su detención, ocurrida a las 23:36 horas del mismo día, fue puesto a disposición del Ministerio Público, quien integró la carpeta de investigación correspondiente.
La FGJES reiteró que este tipo de conductas afectan la operatividad de las corporaciones de seguridad, al distraer recursos que podrían destinarse a emergencias reales que ponen en riesgo la vida de la población.





