Redacción / El Tiempo
CAJEME Y LA OPORTUNIDAD DEL NEARSHORING
El planteamiento de Francisco Fernández Jaramillo refleja una realidad que cada vez cobra más fuerza en el norte del país: la relocalización de empresas y el llamado nearshoring representan una oportunidad histórica para regiones que logren ofrecer condiciones competitivas para la inversión. En ese escenario, Cajeme tiene elementos importantes a su favor. La disponibilidad de energía, el acceso al agua, la mano de obra calificada y la cercanía con Estados Unidos colocan a Ciudad Obregón en una posición estratégica que otras regiones comienzan a perder debido a saturación de servicios, inseguridad o falta de infraestructura. Sin embargo, tener ventajas naturales no garantiza por sí solo la llegada de nuevas inversiones. El verdadero desafío estará en la capacidad de los gobiernos y del sector empresarial para construir condiciones estables de largo plazo, mejorar infraestructura, fortalecer seguridad pública y agilizar trámites para las empresas interesadas. También será clave impulsar mayor promoción económica y generar certidumbre para inversionistas nacionales y extranjeros. Cajeme tiene historia industrial, capacidad logística y ubicación privilegiada, pero necesita traducir ese potencial en proyectos concretos y generación real de empleos. Porque mientras otras ciudades del país compiten agresivamente por atraer empresas que buscan acercarse al mercado estadounidense, quedarse únicamente en el discurso de las ventajas competitivas podría hacer que la oportunidad pase de largo.
ESTRATEGIA
El conflicto laboral en la Universidad de Sonora sigue escalando y ahora comienza a perfilarse una nueva estrategia de presión por parte del Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad de Sonora encabezado por Cuauhtémoc Nieblas Cota. Después de casi un mes acumulado sin actividades universitarias entre las huelgas del Steus y el Staus, el desgaste académico, administrativo y social ya empieza a ser considerable para estudiantes, docentes y familias. Aunque existen señales de que las negociaciones podrían retomarse, el sindicato académico parece decidido a no repetir el escenario del Steus, que terminó el conflicto sin obtener resultados que sus agremiados consideraran satisfactorios. Por eso cobra fuerza la posibilidad de utilizar el cierre del semestre como herramienta de presión, reteniendo la publicación oficial de calificaciones y frenando procesos académicos clave para la continuidad escolar. La medida, de concretarse, tendría un impacto sensible porque no solo afectaría el ciclo actual, sino también la planeación del siguiente semestre, inscripciones y trámites universitarios. El problema es que mientras ambas partes endurecen posiciones, quienes terminan atrapados en medio del conflicto son miles de estudiantes. Y aunque la presión sindical forma parte de cualquier negociación laboral, también aumenta el riesgo de desgaste social hacia el movimiento si la afectación académica se prolonga demasiado. Porque conforme pasan los días, el conflicto deja de ser únicamente salarial y comienza a convertirse en una crisis institucional para la Unison.
ORDEN O CÁLCULO POLÍTICO EN LA ELECCIÓN JUDICIAL
La propuesta de aplazar la elección judicial hasta 2028, respaldada por Jacobo Mendoza y promovida por Claudia Sheinbaum Pardo, busca presentarse como una medida para dar mayor claridad y orden al proceso electoral. El argumento central es que una boleta menos saturada y sectorizada por distritos permitiría que la ciudadanía conozca mejor a las candidaturas judiciales y participe de manera más informada. Y ciertamente, después de las complicaciones y confusión que generó el nuevo modelo de elección judicial, resulta lógico pensar en ajustes que faciliten el voto ciudadano. Sin embargo, también es inevitable que la decisión tenga lectura política. Retrasar la elección judicial evita mezclar en 2027 la renovación de cargos legislativos y locales con un proceso judicial complejo que podría generar desgaste operativo y político para Morena. Además, el oficialismo gana tiempo para reorganizar reglas, candidaturas y estrategias dentro de una reforma que todavía enfrenta cuestionamientos y dudas sobre su funcionamiento. El tema no solo será técnico o administrativo; también implica definir cómo quedará configurado el nuevo Poder Judicial y bajo qué condiciones se desarrollarán futuras elecciones. Porque aunque se hable de orden y claridad para el electorado, cada ajuste constitucional también modifica el tablero político rumbo a los próximos años.
PRESIÓN SOBRE ENRIQUE INZUNZA
El caso del senador Enrique Inzunza comienza a convertirse en un problema político cada vez más incómodo para Morena, pues ya no solo la oposición exige que solicite licencia mientras avanzan las investigaciones por presuntos vínculos con el crimen organizado, sino que incluso dentro del oficialismo empiezan a surgir voces que consideran necesaria su separación temporal del cargo; el diputado Arturo Ávila reconoció que, en lo personal, sería deseable que dejara el Senado para permitir investigaciones sin fuero, mientras que desde PAN y PRI legisladores como Homero Niño de Rivera y Carolina Viggiano endurecieron los señalamientos al cuestionar incluso cómo se manejará administrativamente su dieta ante el congelamiento de cuentas bancarias y su ausencia en sesiones legislativas; aunque Morena insiste en que será la autoridad ministerial quien determine responsabilidades, el desgaste político ya comenzó y la permanencia de Inzunza en el Senado mantiene abierto un frente que la oposición seguirá utilizando para reforzar la narrativa de presuntos nexos entre integrantes del oficialismo y grupos criminales rumbo a 2027.
HARFUCH TOMA VENTAJA EN MORENA
La consolidación de Omar García Harfuch como el perfil más fuerte de Morena rumbo a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México refleja cómo el tema de seguridad pública se ha convertido en uno de los principales activos políticos del oficialismo. Más allá de las encuestas, Harfuch ha logrado posicionarse como un funcionario con alta exposición mediática, resultados operativos y una imagen de eficiencia que hoy pocos perfiles de la 4T poseen. Su ventaja frente a figuras como Adrián Rubalcava y Luisa María Alcalde también deja ver que Morena empieza a apostar menos por cuadros estrictamente ideológicos y más por perfiles técnicos con capacidad de conectar con sectores ciudadanos fuera de la base tradicional del movimiento. Sin embargo, el escenario todavía está lejos de definirse. La seguridad es un terreno altamente riesgoso políticamente: cualquier crisis importante, incremento de violencia o desgaste institucional podría impactar directamente la percepción pública del actual secretario de Seguridad. Aun así, dentro y fuera de Morena comienza a crecer la idea de que Harfuch podría convertirse en el relevo natural del proyecto político de la 4T en la capital del país, especialmente si mantiene resultados y niveles de aprobación durante los próximos años.
