Martín alberto Mendoza Salazar
SIGUE CAJEME TRATANDO DE ENTENDER Y SOPORTAR LA VIOLENCIA QUE GOLPEA CASI A DIARIO; LA MADRUGADA DE ESTE LUNES VOLVIÓ A REGISTRARSE OTRO HECHO QUE DUELE Y PREOCUPA: UNA MUJER FUE LOCALIZADA SIN VIDA EN EL SECTOR DE VILLAS DEL REY 2, SOBRE LA CALLE COAHUILA, AL SUR DE LA COLONIA MÉXICO; UNA VEZ MÁS, OTRA VÍCTIMA FEMENINA SE SUMA A UNA ESTADÍSTICA QUE DESDE HACE TIEMPO DEJÓ DE SER SOLAMENTE UN NÚMERO; LO DELICADO ES QUE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES COMIENZA TAMBIÉN A NORMALIZARSE DENTRO DE UNA CIUDAD DONDE PARECIERA QUE YA NADA SORPRENDE; Y ESO ES PRECISAMENTE LO MÁS PELIGROSO: ACOSTUMBRARNOS; NO SE TRATA SOLAMENTE DE CONTABILIZAR HOMICIDIOS, SINO DE ENTENDER QUE DETRÁS DE CADA CASO HAY FAMILIAS DESTROZADAS, HIJOS, MADRES, PROYECTOS DE VIDA; Y, ANTE TODO UNA SOCIEDAD QUE POCO A POCO VIVE ENTRE MIEDO, INCERTIDUMBRE Y RESIGNACIÓN; CAJEME NO PUEDE PERMITIRSE PERDER LA CAPACIDAD DE INDIGNARSE; TAMBIÉN EN UN CAMPO AGRÍCOLA DEL VALLE DEL YAQUI FUE ENCONTRADO UN VELADOR ASESINADO A PUÑALADAS; NO SE PUEDE DEJAR DE ADVERTIR QUE LA VIGILANCIA EN LA COLONIA MARTE R. GÓMEZ Y EL TOBARITO ES MUY DEFICIENTE; CON UN COMANDANTE DE LA POLICÍA COMPLETAMENTE AUSENTE COMO SIEMPRE LO HA SIDO JOSÉ EDUARDO JARAMILLO SOTO, QUIEN POR CIERTO EN DÍAS PASADOS PROTAGONIZÓ APARATOSO ACCIDENTE; A RAÍZ DE MORTAL ZAFARRANCHO EN EL CERESO LOCAL; DIVERSAS INSTITUCIONES TRABAJAN EN LA RESTAURACIÓN DE LA PAZ Y EL ORDEN; HAY QUE ENFATIZAR QUE EL TEMA DE LOS CENTROS PENITENCIARIOS EN SONORA NO ES UN PROBLEMA NUEVO NI AISLADO; ES UNA SITUACIÓN COMPLEJA QUE SE VIENE ARRASTRANDO DESDE HACE MUCHOS AÑOS; SEIS FAMILIAS ESPERAN GENEROSIDAD DE CAJEMENSES; FUEGO ARRASÓ CON CASAS Y LOS DEJÓ EN ORFANDAD
MIENTRAS CAJEME sigue tratando de entender y soportar la violencia que golpea prácticamente todos los días, la madrugada de este lunes volvió a registrarse otro hecho que duele y preocupa: una mujer fue localizada sin vida en el sector de Villas del Rey 2, sobre la calle Coahuila, al sur de la colonia México, cuadrante a cargo del tercer maestre, Adalberto Nambo Leyva, que de plano no logra apaciguar su territorio. Una vez más, otra víctima femenina se suma a una estadística que desde hace tiempo dejó de ser solamente un número. Lo delicado es que la violencia contra las mujeres comienza también a normalizarse dentro de una ciudad donde pareciera que ya nada sorprende. Y eso es precisamente lo más peligroso: acostumbrarnos. No se trata solamente de contabilizar homicidios, sino de entender que detrás de cada caso hay familias destrozadas, hijos, madres, proyectos de vida y una sociedad que poco a poco vive entre miedo, incertidumbre y resignación. Cajeme no puede permitirse perder la capacidad de indignarse…MÁS TARDE, al comenzar la mañana, en un campo agrícola ubicado en calles 1600 entre 14 y H, Valle del Yaqui, fue hallado un velador asesinado con arma blanca en el patio frontal de esa propiedad ubicada al nor-oriente de la colonia Allende. El occiso vivía en el Buaraje, municipio de Navojoa. Fue inmolado en horas de la madrugada por desconocidos que utilizaron armas blancas. De esta forma, escaló el ejecutómetro a 15 víctimas a siete días de que concluya el mes de mayo. No se puede dejar de advertir que la vigilancia en la colonia Marte R. Gómez y el Tobarito es muy deficiente con un comandante de la Policía completamente ausente como siempre lo ha sido José Eduardo Jaramillo Soto, quien por cierto en días pasados protagonizó aparatoso choque en California y Morelos, en una de las patrullas de modelo reciente que acaban de entregar a la corporación. Como hace falta que les impartan clases de manejo a ciertos mandos medios como lo hizo durante su gestión el extinto secretario de Seguridad Pública, Fernando Isaac Apodaca Lauterio que estaba pendiente de todo y era enérgico con todos así fueran recomendados como es el caso que nos ocupa…A RAÍZ DE LO acontecido el pasado fin de semana en el Centro de Reinserción Social local, donde se armó mortal zafarrancho, ayer todavía trabajaba la Policía Estatal de Seguridad Pública Municipal con apoyo de la Secretaria de Marina y Policía Municipal, con diversas acciones encaminadas a recuperar la paz y el orden de forma permanente. Hay que enfatizar que el tema de los centros penitenciarios en Sonora no es un problema nuevo ni aislado. Es una situación compleja que se viene arrastrando desde hace muchos años y que poco a poco se ha ido agravando por diversos factores: sobrepoblación en algunos centros, desgaste institucional, falta de controles internos sólidos, problemas operativos, riesgos para custodios y personal, así como fenómenos externos relacionados con la inseguridad que inevitablemente terminan impactando al sistema penitenciario. Hoy más que nunca debe entenderse que un centro penitenciario no solamente es un lugar de internamiento; es un tema de seguridad pública, estabilidad institucional y gobernabilidad. Cuando empiezan a registrarse hechos delicados alrededor de los centros penitenciarios, lo correcto no es minimizar lo que ocurre, sino reconocer que existen focos de atención que deben atenderse con inteligencia, experiencia y verdadera capacidad operativa y esto deben saberlo el nuevo director Fabián Valenzuela Ortega y el comandante Moisés Rosas Medina. Por cierto, su antecesor, Jorge Alberto Arguelles Valdez, lo tienen asignado en áreas administrativas del CERESO uno de Hermosillo, posiblemente “castigado” por su atroz desempeño en el complejo penitenciario de la localidad…VOLVIENDO con el tema, es importante señalar que la sociedad sonorense espera cambios reales, no solamente administrativos. Y para ello existen perfiles muy capaces dentro y fuera de las instituciones, gente con experiencia operativa, conocimiento técnico, liderazgo y visión humana, que podrían aportar muchísimo en esta etapa que vive el sistema penitenciario. Creemos que el mensaje debe ser muy claro: esto no se resuelve con confrontaciones ni con discursos, sino con estrategia, coordinación, disciplina institucional y perfiles que verdaderamente conozcan la realidad penitenciaria desde dentro. Y sobre todo dejar algo muy importante: cuando un problema se arrastra durante tantos años, evidentemente no corresponde a una sola administración ni a una sola persona. Es una problemática estructural que requiere voluntad, experiencia y decisiones firmes…OTRO DE LOS puntos que debe convocar a la reflexión y que pocas veces se aborda de fondo: la sobrepoblación penitenciaria y las consecuencias reales que esto genera dentro de los centros de reinserción social. Los CERESOS en Sonora, como en muchas partes del país, fueron diseñados para operar bajo ciertos márgenes de capacidad, control y estabilidad. Sin embargo, la realidad actual es distinta. Hoy existe una presión constante derivada del incremento de personas privadas de la libertad, lo cual termina impactando no solamente en la operatividad interna, sino también en la seguridad, gobernabilidad y condiciones humanas dentro de los propios centros. Y aquí debe decirse algo con mucha responsabilidad: parte de esta situación también deriva de políticas institucionales y criterios de procuración de justicia que durante años han privilegiado la judicialización prácticamente total de los asuntos penales. Es decir, llevar la gran mayoría de los casos hasta sus últimas etapas procesales, aun en asuntos donde el propio sistema acusatorio contemplaba mecanismos alternativos, soluciones anticipadas o salidas distintas al encarcelamiento. El sistema penal acusatorio originalmente fue creado bajo una lógica muy clara: que solamente un porcentaje reducido de asuntos llegara verdaderamente a juicio oral y que existieran mecanismos jurídicos para despresurizar tribunales, ministerios públicos y centros penitenciarios. Sin embargo, en la práctica, muchas veces la realidad ha sido distinta. Cuando absolutamente todo se judicializa, inevitablemente aumenta el número de personas sujetas a procesos penales, medidas cautelares y prisiones preventivas. Y eso termina generando un efecto acumulativo que poco a poco va saturando los centros penitenciarios, complicando el control interno, elevando tensiones y creando condiciones cada vez más difíciles tanto para las personas privadas de la libertad como para custodios, personal técnico y autoridades. Y lo delicado no es solamente el número de internos. Lo delicado es que ningún sistema penitenciario puede sostenerse adecuadamente bajo escenarios permanentes de saturación, desgaste operativo y presión institucional constante… EN OTRA VERTIENTE, poco faltó para que dantesco incendio que devastó seis humildes viviendas en la colonia “El Túnel” situada en la parte nor poniente de Ciudad Obregón terminara en una tragedia, la tarde y noche del jueves anterior, cuando dos bomberos que trabajaban arduamente en la extinción de las voraces llamas recibieron sendas descargas eléctricas. De inmediato fueron auxiliados por sus compañeros y llevados a recibir atención médica, pero por fortuna no sufrieron lesión alguna generando solo preocupación en el jefe de los “apagafuegos”, Víctor Ricardo Manosalvas Mena y más de una docena de elementos que enfrentaron de manera titánica a las llamas hasta combatirlas. Sin duda fue una tragedia que volvió a golpear el corazón de Cajeme. Seis familias prácticamente lo perdieron todo luego del voraz siniestro registrado en Callejón Bacoachi, entre Quintana Roo y el bordo del Canal Bajo. Seis hogares reducidos a cenizas, seis historias marcadas por el dolor, la incertidumbre y la desesperación de no saber cómo volver a empezar. Hoy más que nunca debe aparecer ese Cajeme solidario, humano y empático que tantas veces ha demostrado que sabe unirse cuando una familia necesita ayuda. Porque detrás de cada vivienda consumida por el fuego hay niños, adultos mayores, padres y madres de familia que el viernes amanecieron sin ropa, sin muebles, sin documentos y, prácticamente, sin un techo donde resguardarse. El llamado aquí es urgente y directo a la solidaridad social. A las autoridades, al DIF Municipal, a las instituciones altruistas, empresarios, comerciantes y ciudadanía en general, para que cada quien aporte su granito de arena. A veces una cobija, alimento, ropa, material o simplemente tender la mano puede hacer una enorme diferencia para quienes hoy atraviesan uno de los momentos más difíciles de su vida. Que se note que Cajeme sigue siendo ese Cajeme noble, fuerte y unido en los momentos de adversidad…Luego seguimos, Dios mediante.





