Martín alberto Mendoza
CERRÓ MAYO CON VEINTE HOMICIDIOS TRES MÁS QUE EN 2025; SIN EMBARGO, DISMINUYÓ LA CIFRA EN COMPARACIÓN AL MES ANTERIOR; SON VEINTE FAMILIAS HONDAMENTE LASTIMADAS POR LA IRREPARABLE PÉRDIDA DE SUS HIJOS, HERMANOS Y PADRES; UNA HUELLA IMBORRABLE ANTE EL INSONDABLE DOLOR QUE GENERA LA INESPERADA PARTIDA DE ESOS SERES QUERIDOS; HAY QUE DECIR QUE FUE MÁS POSITIVO QUE ABRIL Y NADIE PUEDE NI DEBE REGATEAR LOS RESULTADOS CUANDO ÉSTOS EXISTEN; SIN EMBARGO, TAMBIÉN ES CIERTO QUE LA TRANQUILIDAD DE UNAS CUANTAS JORNADAS NO ALCANZA PARA BORRAR LA PERCEPCIÓN ACUMULADA DE MILES DE CIUDADANOS QUE, DURANTE MESES, E INCLUSO AÑOS, HAN ESPERADO JUSTICIA SIN ENCONTRAR RESPUESTAS CLARAS; HAY QUE DECIR QUE LA REALIDAD NO SE MIDE ÚNICAMENTE POR EL NÚMERO DE HOMICIDIOS, DETENCIONES O ASEGURAMIENTOS QUE PUEDAN PRESENTARSE EN UNA CONFERENCIA DE PRENSA; TAMBIÉN SE MIDE POR LAS CARPETAS DE INVESTIGACIÓN QUE SIGUEN SIN RESOLVERSE, POR LAS VÍCTIMAS QUE CONTINÚAN ESPERANDO UNA LLAMADA; POR LOS CIUDADANOS QUE ACUDIERON A DENUNCIAR CONFIANDO EN LAS INSTITUCIONES Y QUE HOY SIGUEN SIN CONOCER EL AVANCE DE SUS ASUNTOS; LA CONFIANZA DE LOS SONORENSES EN EL MINISTERIO PÚBLICO Y LA FISCALÍA DESCENDIÓ AL 31.6% EN 2025, EL NIVEL MÁS BAJO DESDE QUE SE COMENZÓ A MEDIR ESTE INDICADOR; NO ES UNA OPINIÓN NI UNA POSTURA POLÍTICA; ES LA VOZ DE LOS CIUDADANOS EXPRESADA A TRAVÉS DE UNA MEDICIÓN OFICIAL; Y CUANDO LA CONFIANZA CAE, NO NECESARIAMENTE SIGNIFICA QUE TODO ESTÉ MAL; SIGNIFICA QUE EXISTE UNA DISTANCIA ENTRE LO QUE LA SOCIEDAD ESPERA Y LO QUE PERCIBE RECIBIR; GRUPO DE INVESTIGACIONES SIGUE SIN CONSOLIDARSE; ADOLESCENTES TAMBIÉN ESTÁN PIDIENDO AYUDA; SENSIBLE DECESO DE MARCO ANTONIO DUARTE VARGAS
ESTE DOMINGO, se vivió un día muy peculiar en cuanto a episodios de alto impacto al transcurrir sin ningún incidente. Después de que la tarde del sábado se cometió el último crimen de mayo y de esta forma cerró el periodo con veinte homicidios. Son veinte familias profundamente lastimadas por la irreparable pérdida de sus hijos, hermanos y padres. Una huella imborrable ante el insondable dolor que genera la inesperada partida de esos seres queridos. Aunque si bien es cierto que este periodo superó al de mayo de 2025. Hay que decir que fue más positivo que abril y nadie puede ni debe regatear los resultados cuando éstos existen. Sin embargo, también es cierto que la tranquilidad de unas cuantas jornadas no alcanza para borrar la percepción acumulada de miles de ciudadanos que, durante meses, e incluso años, han esperado justicia sin encontrar respuestas claras. Hay que decir que la realidad no se mide únicamente por el número de homicidios, detenciones o aseguramientos que puedan presentarse en una conferencia de prensa. También se mide por las carpetas de investigación que siguen sin resolverse, por las víctimas que continúan esperando una llamada, por los ciudadanos que acudieron a denunciar confiando en las instituciones y que hoy siguen sin conocer el avance de sus asuntos…NO HAY QUE olvidar que los datos oficiales del INEGI reflejan precisamente esa percepción ciudadana. La confianza de los sonorenses en el Ministerio Público y la Fiscalía descendió al 31.6% en 2025, el nivel más bajo desde que se comenzó a medir este indicador. No es una opinión ni una postura política; es la voz de los ciudadanos expresada a través de una medición oficial. Y cuando la confianza cae, no necesariamente significa que todo esté mal. Significa que existe una distancia entre lo que la sociedad espera y lo que percibe recibir. Una distancia que sólo puede cerrarse con resultados reales, investigaciones sólidas, atención digna a las víctimas y un estricto apego al Estado de Derecho…ES JUSTO resaltar que la Constitución no fue creada para adornar discursos ni para llenar documentos oficiales. Fue diseñada para garantizar que toda persona tenga acceso a la justicia, a la verdad y a una investigación eficaz cuando ha sido víctima de un delito. Ese es el verdadero reto de las instituciones encargadas de procurar justicia y creemos que debe resultar muy comprensible para el Fiscal del Estado, Gustavo Rómulo Salas Chávez y el comisario de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal, Carlos Alberto Flores. Ambos tienen enorme deuda con los cajemenses al no llegar esa justicia que tanto se pregona en el caso de sus familiares que perdieron la vida a manos de criminales. No hay que olvidar que al final del día, más allá de estadísticas, ruedas de prensa o declaraciones optimistas, la pregunta que sigue haciéndose la ciudadanía es muy sencilla: ¿qué ha pasado con mi denuncia? Mientras esa pregunta continúe sin respuesta para miles de sonorenses, la percepción ciudadana seguirá hablando por sí sola…DURANTE AÑOS se habló del llamado Grupo Especial de Investigaciones de la Policía Municipal. Los nombres han cambiado, pero la pregunta que sigue vigente es una sola: ¿dónde están los resultados que justifiquen su existencia como una unidad especializada? La ciudadanía difícilmente logra identificar investigaciones relevantes, objetivos criminales desarticulados o casos emblemáticos que permitan distinguir a esta agrupación del resto de las áreas operativas de la corporación. Más allá de los cambios de nomenclatura, la percepción social es que se trata de una estructura que no ha logrado consolidarse como una verdadera policía de investigación e inteligencia. Quienes tienen memoria dentro de las corporaciones recuerdan que hubo una época distinta, en la que el llamado Grupo Especial no necesitaba campañas de imagen ni discursos para justificar su existencia. Sus resultados hablaban por sí solos. Basta recordar aquellos años en que participaban hombres como el comandante Manuel de Jesús Félix Velázquez, que en paz descanse; el Teniente José Osorio Torres y muchos otros compañeros que lamentablemente se adelantaron en el camino. Existía una verdadera coordinación con la entonces Policía Judicial del Estado, bajo el mando del comandante Jesús Estrada Medina. Ahí se encontraban elementos como Manuel Leprón Vega, trabajando hombro con hombro junto Alejo Valenzuela (QEPD) y otros investigadores comprometidos con una sola misión… AQUEL GRUPO mantenía una estrecha comunicación con el grupo de robos de la Policía Judicial, donde destacaban elementos como el conocido y apreciado Samuel Cerda Montemayor, entre muchos otros que entendían perfectamente que la delincuencia no distingue uniformes ni estructuras administrativas. Ellos tampoco distinguían camisetas ni colores institucionales. Miraban objetivos. Miraban delincuentes. Miraban problemas que resolver. Y juntos iban tras ellos. Todavía resuena en la memoria de muchos aquella frase que solía repetir el comandante Estrada Medina cuando se refería a sus elementos: “mi perrada es brava”. Una expresión que reflejaba unidad, lealtad, compromiso y, sobre todo, resultados. Eran tiempos en los que las diferencias institucionales quedaban de lado cuando se trataba de detener a quienes transgredían la ley. Policía Municipal y Policía Judicial entendían que el verdadero adversario era la delincuencia y que el éxito sólo podía alcanzarse trabajando como un solo equipo. Por eso resulta inevitable comparar aquella etapa con la realidad actual. No por nostalgia, sino porque Cajeme enfrenta hoy desafíos mucho mayores que exigen precisamente ese nivel de coordinación, compromiso e inteligencia operativa…LA PERCEPCIÓN ciudadana parece indicar que el Grupo de Investigaciones ha perdido parte de aquella esencia que le daba identidad. Lejos de convertirse en una referencia municipal en materia de investigación policial, pareciera haberse diluido dentro de la estructura burocrática, sin resultados visibles que permitan a la sociedad comprender cuál es su verdadero aporte en la lucha contra la delincuencia. Cajeme no necesita más reorganizaciones administrativas. Porque capacidad existe. Experiencia existe. Elementos preparados también existen. Lo que hace falta es recuperar el rumbo, fortalecer la visión de inteligencia policial y devolverle a esa área el protagonismo operativo que alguna vez tuvo. Al final, la ciudadanía no juzga organigramas, juzga resultados…LOS ADOLESCENTES también están pidiendo ayuda, así definimos la tercera entrega de este complejo tema: ¿Qué está pasando con nuestros adolescentes? ¿Por qué cada vez es más frecuente escuchar sobre jóvenes desaparecidos, aislados emocionalmente o atrapados en entornos digitales y sociales de alto riesgo? ¿Estamos realmente escuchando a nuestros hijos o simplemente estamos reaccionando cuando el problema ya explotó? Y para cerrar esta serie especial de reflexión sobre adolescentes en conflicto con la ley, el Maestro José Luis Sígala Servín señaló que actualmente uno de los mayores retos consiste en recuperar la cercanía emocional y la comunicación con los adolescentes antes de que otros entornos comiencen a influir sobre ellos. “Hoy más que nunca debemos observar, escuchar y acercarnos a nuestros jóvenes. Muchas veces las señales aparecen en silencio: aislamiento, cambios bruscos de conducta, abandono escolar o una necesidad constante de aparentar una vida ligada al exceso, al dinero rápido o a modelos equivocados de reconocimiento”, expresó. Indicó que uno de los errores más frecuentes como sociedad es pensar que este tipo de situaciones ocurren repentinamente, cuando en realidad suelen existir señales previas que muchas veces pasan desapercibidas dentro del entorno familiar o escolar. “No siempre hablamos de adolescentes conflictivos. Muchas veces hablamos de jóvenes que atraviesan momentos de soledad, falta de atención emocional, necesidad de pertenencia o búsqueda de identidad. Ahí es donde comienzan a aparecer personas o entornos que terminan influyendo negativamente en sus decisiones”, señaló. “Debemos entender que nuestros jóvenes viven expuestos diariamente a enormes presiones sociales y digitales. Por eso es importante que padres de familia, maestros e instituciones no solamente vigilen, sino que aprendan a dialogar, escuchar y generar confianza. Mañana les comparto fundamentales recomendaciones del experto en el tema, por cuestiones de espacio…MIS MÁS sinceras condolencias a familiares del amigo, Marco Antonio Duarte Vargas que la tarde del sábado perdió la batalla ante una serie de complicaciones de salud. Su partida duele más de lo que las palabras pueden expresar. Al final, la vida nos recuerda que todos somos pasajeros, pero lo más valioso es la amistad que cosechas. Descanse en paz…Luego seguimos, Dios mediante.



