POR GILBERTO RUIZ RAZO

VELOCIDAD.- Aunque es algo común ver serpentineros relevistas que rebasen las 100 millas por hora, pues existen algunos en las Grandes Ligas. Pero ver pitchers que lancen verdadera lumbre al pentágono, la verdad, no es algo normal que rebasen las 100 millas por hora. Pero ya hay uno, con Cerveceros de Milwaukee, que está llamando la atención.

SU NOMBRE.- Se trata del serpentinero de nombre Jacob Misiorowski, de apenas 24 años de edad, que ha subido la pistola de radar hasta 103.7 millas. Recientemente lo hizo en el estadio de Denver, el Coors Field, un estadio donde la bola suele volar demasiado para los bateadores, pero  que es muy difícil para los lanzadores.

LO MÁXIMO.- Ese pitcheo de 103.7, es lo más alto que un serpentinero abridor ha levantado desde que existe el rastreo de pitcheo desde el año 2008. Y no significa cualquier cosa hacerlo en un estadio tan complicado como, repetimos, el Coors Field de Denver.

MUCHOS.- Pero Jacob Misiorowski no solamente lanzó algunos pitcheos arriba de las cien millas. Fueron un total de 45 envíos superando las 101 millas por hora. Es para admirar esa demostración del derecho de Cerveceros que está impresionando por esa velocidad.

SEGUNDO.- Al lanzar, en el Coors Field de Denver, un juego de solamente una carrera y sucia en siete entradas, Misiorowski bajó su efectividad a un impresionante 1.50, superado, solamente, por el 1.46 de Cristopher Sánchez Filis de Filadelfia. Habrá qué ver el duelo entre ambos serpentineros.

APATÍA.- Cuando se es jugador de Grandes Ligas, la apatía no debe estar del lado de los jugadores que siempre deben estar dispuestos a dar el cien por ciento en cada jugada. No se vale, insistimos, la apatía. Y menos en un jugador de los que más cobran como lo es Juan Soto, de los Mets de Nueva York de Liga Nacional.

JUGADA.- Y mucho menos cuando cualquier detalle, complica un encuentro que tal vez tenga efectos negativos en el futuro. Sucedió hace poco en el Petco Park de San Diego, ganando los metropolitanos 2-0 y con corredor en tercera. Juan Soto conectó rola franca por la segunda base. Pensando, seguramente, que era un out de rutina, solamente trotó a la inicial. Pero el segunda base malabareó y alcanzó a sacarlo en primera y la carrera, obvio, no entró.  

LÓGICO.- Por supuesto que el jugador dominicano se llevó una carretada de críticas en redes sociales por esa apatía mostrada. Es que de un jugador profesional jamás debe esperarse eso. El profesionalismo es lo primero que debe estar presente en todos y cada uno de ellos.

BUEN DÍA

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *