Martín alberto Mendoza Salazar

Y PARA EL COLMO!…ERAN LAS 7:30 DE LA MAÑANA DE AYER Y SEGUÍAN CERRADAS LAS PUERTAS DEL CENTRO INTEGRAL DE PROCURACIÓN DE JUSTICIA DE CIUDAD OBREGÓN; LO PREOCUPANTE DEL CASO NO ES ÚNICAMENTE EL RETRASO EN LA APERTURA DE LAS INSTALACIONES, SINO EL MENSAJE INSTITUCIONAL QUE ELLO ENVÍA A LA CIUDADANÍA; LA PROCURACIÓN DE JUSTICIA ES UN SERVICIO ESENCIAL QUE NO PUEDE ESTAR SUJETO A HORARIOS FLEXIBLES NI A CRITERIOS ADMINISTRATIVOS QUE LIMITEN EL ACCESO DE LAS PERSONAS A UNA ATENCIÓN INMEDIATA; QUIENES CONOCEN EL FUNCIONAMIENTO DE LA FISCALÍA GENERAL DE JUSTICIA DEL ESTADO SABEN QUE HISTÓRICAMENTE HAN EXISTIDO GUARDIAS PERMANENTES PARA ATENDER HECHOS URGENTES; IGUALMENTE DENUNCIAS, PUESTAS A DISPOSICIÓN, MEDIDAS DE PROTECCIÓN Y SITUACIONES QUE POR SU PROPIA NATURALEZA NO PUEDEN ESPERAR A QUE UNA OFICINA ABRA SUS PUERTAS; QUÉ NO SABRÁ EL DELEGADO REGIONAL DE LA FGJE, RICARDO REVILLA CELAYA QUE LOS DELITOS NO TIENEN HORARIO; LAS VÍCTIMAS TAMPOCO ELIGEN LA HORA EN QUE NECESITAN AYUDA; MÁS ALLÁ DE BUSCAR RESPONSABLES INDIVIDUALES, LA SITUACIÓN EVIDENCIA UNA FALLA OPERATIVA QUE DEBE SER ATENDIDA POR EL PROPIO FISCAL DEL ESTADO;  CAE OTRO PRESUNTO DELINCUENTE DEDICADO AL ROBO DE MOTOCICLETAS; DESPOJÓ A UNA PERSONA BAJO AMENAZAS CON UNA RÉPLICA DE PLÁSTICO MUY SIMILAR A UN AR-14 EN VILLAFONTANA; MÁS ALLÁ DE LA DETENCIÓN, EL OPERATIVO DEJÓ VER UN ASPECTO QUE LA CIUDADANÍA SUELE EXIGIR CONSTANTEMENTE: LA PERSEVERANCIA INSTITUCIONAL; EN ESTA OCASIÓN LAS CORPORACIONES INVOLUCRADAS NO ABANDONARON LA BÚSQUEDA, HASTA LOGRAR LA CAPTURA; HABLAR DEL DÍA DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN NOS OBLIGA A HABLAR DE JORGE MIGUEL ARMENTA ÁVALOS FUNDADOR DE GRUPO MEDIOS OBSON Y OTROS PERIODISTAS

¿Y SI LA URGENCIA fuera suya? Mientras los delitos ocurren a cualquier hora del día y de la noche, este lunes por la mañana ciudadanos reportaron que las puertas del Centro Integral de Procuración de Justicia de Ciudad Obregón permanecían cerradas, obligando a varias personas a esperar en el exterior del edificio sin poder acceder a los servicios de procuración de justicia. Los reportes señalan que alrededor de las 7:30 de la mañana todavía no existía acceso al inmueble ubicado por la calle Yaqui y Jalisco, donde diariamente acuden víctimas de delitos, familiares de personas detenidas, abogados y ciudadanos que requieren realizar trámites urgentes ante el Ministerio Público. Lo preocupante del caso no es únicamente el retraso en la apertura de las instalaciones, sino el mensaje institucional que ello envía a la ciudadanía. La procuración de justicia es un servicio esencial que no puede estar sujeto a horarios flexibles ni a criterios administrativos que limiten el acceso de las personas a una atención inmediata. Quienes conocen el funcionamiento de la Fiscalía General de Justicia del Estado saben que históricamente han existido guardias permanentes para atender hechos urgentes, denuncias, puestas a disposición, medidas de protección y situaciones que por su propia naturaleza no pueden esperar a que una oficina abra sus puertas…QUÉ NO SABRÁ el delegado Regional de la FGJE, Ricardo Revilla Celaya que los delitos no tienen horario. Las víctimas tampoco eligen la hora en que necesitan ayuda. Por ello resulta válido preguntarse qué está ocurriendo en las instalaciones encargadas de brindar atención a la ciudadanía y por qué continúan presentándose situaciones que, según personas consultadas, no son un hecho aislado sino una problemática recurrente. Más allá de buscar responsables individuales, la situación evidencia una falla operativa que debe ser atendida por el propio Fiscal del Estado, Gustavo Rómulo Salas Chávez, pues el acceso oportuno a la justicia constituye una obligación institucional y no una concesión administrativa. La ciudadanía espera que este tipo de situaciones sean revisadas y se atienda precisamente cuando las personas enfrentan una emergencia. Porque cuando una víctima acude a la Fiscalía, lo hace buscando ayuda. Y la justicia, para ser efectiva, primero debe estar abierta…COMENZABA anochecer el sábado anterior, cuando se advirtió inusitado despliegue policial en diversos sectores del sureste de Ciudad Obregón, luego de que se reportara el despojo violento de una motocicleta por parte de un sujeto que utilizó una aparente arma larga para amenazar a su víctima. El episodio inició en la colonia Villafontana, donde un individuo logró apoderarse de una liviana unidad tras intimidar al conductor con lo que posteriormente resultó ser una réplica de plástico de un rifle calibre .223, visualmente idéntica a un arma de fuego real de las llamadas AR-15. Luego del reporte, corporaciones de los tres niveles de gobierno activaron un operativo de búsqueda que se extendió por diversos sectores de la ciudad, incluyendo Villafontana, Valle Dorado, Villa de Cortés, Valle Verde, Villas del Trigo, Misión del Real, Las Misiones y otras colonias aledañas, mientras unidades terrestres y personal de inteligencia trataban de ubicar la ruta de escape del presunto responsable…DE ACUERDO con información obtenida, el sospechoso habría utilizado inicialmente la motocicleta robada para escapar por las inmediaciones del dren de la calle 400 rumbo a la Fresno. Sin embargo, durante la huida la unidad presentó problemas mecánicos, obligándolo a continuar a pie mientras empujaba el vehículo. Fue entonces cuando la tecnología jugó un papel fundamental. Cámaras de videovigilancia del sistema C-5 lograron detectar al individuo caminando sobre la calle Fresno en dirección a la carretera Internacional, permitiendo establecer su desplazamiento en tiempo real. Vestido completamente de negro y portando un casco blanco, el sujeto intentó evadir el cerco policial al percatarse de la presencia de numerosas patrullas en la zona. Abandonó la motocicleta a un costado de la rúa federal y cruzó hacia terrenos agrícolas y áreas contiguas a diversas empresas ubicadas al oriente de la ciudad. Lejos de desistir, los elementos encabezados por el director operativo de la SSPM, Erick Gabriel Campos González y el jefe de la Policía Preventiva, Francisco Javier Valdez Juzaino, así como el comandante del sector José Daniel Navarro Salas, mantuvieron la persecución y el cierre de rutas de escape. Finalmente, el individuo fue localizado y detenido tras varios minutos de búsqueda en campo…FUENTES consultadas señalaron que el detenido, de 23 años de edad, se encuentra bajo investigación por su probable participación en múltiples robos de motocicletas registrados en el sector sur-oriente de la ciudad, considerado uno de los puntos donde más se ha resentido este delito durante los últimos meses. Más allá de la detención, el operativo dejó ver un aspecto que la ciudadanía suele exigir constantemente: la perseverancia institucional. En esta ocasión las corporaciones involucradas no abandonaron la búsqueda, no minimizaron el reporte y mantuvieron la presión operativa hasta lograr la captura. Participaron más de una decena de unidades y de elementos de distintas corporaciones, incluyendo personal de la Secretaría de Marina. De acuerdo con versiones preliminares, ya son dos los presuntos integrantes detenidos en distintas acciones, aunque aún faltaría por ubicar a otro probable participante. Cuando existe coordinación, voluntad operativa y seguimiento puntual de la información generada por inteligencia y videovigilancia, los resultados terminan llegando… EN OTRA ARISTA, cada 7 de junio México conmemora el Día de la Libertad de Expresión. Sin embargo, lejos de representar una fecha de celebración, para muchos periodistas se ha convertido en un recordatorio de los riesgos, amenazas y consecuencias que aún implica ejercer el derecho a informar. La libertad de expresión es uno de los pilares fundamentales de cualquier democracia. Sin ella no existe rendición de cuentas, no existe fiscalización del poder y tampoco existe una ciudadanía plenamente informada. Sin embargo, hoy ese derecho parece encontrarse cada vez más debilitado por la indiferencia, la intolerancia a la crítica y las distintas formas de presión que enfrentan quienes se dedican a comunicar. Los tiempos han cambiado. En décadas pasadas los directivos de periódicos y medios de comunicación defendían con firmeza este derecho constitucional, entendiendo que el periodismo no debía servir al poder, sino vigilarlo. Hoy, lamentablemente, son cada vez menos las voces dispuestas a asumir ese costo. Mientras se pronuncian discursos oficiales sobre libertad de expresión, la realidad continúa enviando mensajes preocupantes. En Veracruz, una comunicadora permanece desaparecida; en Sinaloa, periodistas han denunciado amenazas y campañas de desprestigio; y en distintas regiones del país persiste un ambiente donde informar sobre determinados temas sigue representando un riesgo. Sonora tampoco es ajeno a esa realidad. Hablar de libertad de expresión en nuestra entidad obliga a recordar nombres que quedaron marcados en la historia del periodismo sonorense. Uno de ellos es Jorge Miguel Armenta Ávalos, fundador y director general del periódico El Tiempo y del portal Medios Obson, asesinado en Cajeme en mayo de 2020. Su muerte provocó indignación nacional y se convirtió en un símbolo de los riesgos que enfrentan quienes ejercen el periodismo crítico. Pero Armenta Ávalos no ha sido el único. La historia reciente de México está marcada por periodistas que perdieron la vida mientras realizaban su labor. Nombres como Javier Valdez Cárdenas en Sinaloa, Miroslava Breach Velducea en Chihuahua, Regina Martínez Pérez en Veracruz, Lourdes Maldonado López en Baja California, José Luis Gamboa Arenas en Veracruz y Héctor Félix Miranda en Baja California forman parte de una larga lista que jamás debió existir. Cada uno de ellos tenía una característica en común: ejercían su derecho a informar y, con ello, contribuían a que la sociedad conociera realidades que algunos preferían mantener ocultas. Porque la libertad de expresión no se mide por esos discursos pronunciados en una ceremonia oficial donde dicen que se respeta la libertad de expresión. Se mide por la capacidad de un periodista para publicar información sin miedo, el llegar a un lugar de los hechos y no ser tildado de estorbo. Se mide por la posibilidad de cuestionar a una autoridad sin sufrir represalias. Se mide por la existencia de instituciones capaces de proteger a quienes ejercen este derecho…Luego seguimos, Dios mediante.

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