Martín alberto Mendoza Salazar

LLEGAMOS A LA PRIMERA DE JUNIO CON APENAS TRES HOMICIDIOS DOLOSOS; DE MANTENERSE ESTA TENDENCIA, PODRÍA CONVERTIR AL PRESENTE MES EN UNO DE LOS MENOS VIOLENTOS DE LOS ÚLTIMOS AÑOS; AUNQUE TODAVÍA ES TEMPRANO PARA EMITIR CONCLUSIONES DEFINITIVAS; LOS DATOS PERMITEN OBSERVAR UNA DISMINUCIÓN IMPORTANTE RESPECTO DE LOS NIVELES DE VIOLENCIA QUE HISTÓRICAMENTE HAN AFECTADO AL MUNICIPIO; CAJEME REGISTRA UNA DISMINUCIÓN EN ASESINATOS DEL 54% EN COMPARACIÓN AL 2021; AUNQUE NO NECESITA IRSE MUY LEJOS; SOLO HABRÁ QUE HACER COMPARACIONES CON EL 2025, ADEMÁS DE QUE ES UN HECHO REAL QUE HOY SI PODEMOS RECONOCER QUE SE PALPA; AUNQUE CON SUS RESERVAS; PORQUE TAMPOCO PODEMOS ECHAR LAS CAMPANAS AL VUELO, PERO AL MENOS HOY ESTAMOS MEJOR QUE MESES ANTERIORES; RESULTA JUSTO RECONOCER EL TRABAJO QUE VIENEN REALIZANDO LAS DISTINTAS CORPORACIONES DE SEGURIDAD; PARTICULARMENTE LA POLICÍA ESTATAL DE SEGURIDAD PÚBLICA, CUYOS ELEMENTOS MANTIENEN PRESENCIA OPERATIVA PERMANENTE EN LA REGIÓN EN ACATO A LAS DISPOSICIONES DE SUS MANDOS SUPERIORES; EL DECREMENTO DE LOS HOMICIDIOS NO OCURRE POR CASUALIDAD; DETRÁS DE CADA CIFRA EXISTE TRABAJO PREVENTIVO, LABORES DE VIGILANCIA, ACCIONES DE INTELIGENCIA Y COORDINACIÓN ENTRE AUTORIDADES DE LOS DISTINTOS ÓRDENES DE GOBIERNO; SIN EMBARGO, LAS PROPIAS AUTORIDADES HAN REITERADO QUE LA SEGURIDAD ES UNA RESPONSABILIDAD COMPARTIDA; LA DENUNCIA CIUDADANA CONTINÚA SIENDO UNA HERRAMIENTA FUNDAMENTAL PARA COMBATIR LA IMPUNIDAD Y PREVENIR CONDUCTAS DELICTIVAS; ENTRE MÁS INFORMACIÓN A TRAVÉS DE LA CORRESPONSABILIDAD CIUDADANA LLEGUE A INSTITUCIONES; MAS SERÁN LAS POSIBILIDADES DE ACTUAR DE MANERA OPORTUNA Y EFECTIVA; PARA LA GN BAJÓ 80% LOS CRIMENES EN SONORA

A CASI UNA decena de días de haber iniciado junio, Cajeme registra únicamente tres homicidios dolosos, una cifra que, de mantenerse esta tendencia, podría convertir al presente mes en uno de los menos violentos de los últimos años. Aunque todavía es temprano para emitir conclusiones definitivas, los datos permiten observar una disminución importante respecto de los niveles de violencia que históricamente han afectado al municipio. En el inicio de esta semana el jefe de la comuna, acompañado del comisario de Policía, Alfonso Tenango Vázquez, sostuvo en su habitual conferencia que Cajeme registra una disminución en asesinatos del 54% en comparación al 2021. Aunque no necesita irse muy lejos. Solo habrá que hacer comparaciones con el 2025, además de que es un hecho real que hoy si podemos reconocer que se palpa. Aunque con sus reservas, porque tampoco podemos echar las campanas al vuelo, pero al menos hoy estamos mejor que meses anteriores…EN ESE CONTEXTO, resulta justo reconocer el trabajo que vienen realizando las distintas corporaciones de seguridad, particularmente la Policía Estatal de Seguridad Pública (PESP), cuyos elementos mantienen presencia operativa permanente en la región en acato a las disposiciones del comisario José Guadalupe Martínez Lavariega y del propio Secretario de Seguridad Pública del Estado, maestro Braulio Martínez Navarrete. El decremento de los homicidios no ocurre por casualidad; detrás de cada cifra existe trabajo preventivo, recorridos de vigilancia, acciones de inteligencia y coordinación entre autoridades de los distintos órdenes de gobierno. Sin embargo, las propias autoridades han reiterado que la seguridad es una responsabilidad compartida. La denuncia ciudadana continúa siendo una herramienta fundamental para combatir la impunidad y prevenir conductas delictivas. Entre más información a través de la corresponsabilidad ciudadana llegue a las instituciones, mayores serán las posibilidades de actuar de manera oportuna y efectiva. Pero aquí resalta un dato, el logro no puede ser compartido con todas las corporaciones como lo dijo Tenango Vázquez, porque si alguien todavía mantiene una deuda muy pesada como losa de concreto es la Agencia Ministerial de Investigación Criminal (AMIC), en virtud de que, sin menoscabo alguno, pero todavía le falta mucho por hacer a la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora en la localidad. Porque son muchísimos los crímenes recientes por resolver, de ahí que es importante radicalizar el combate al rezago de decenas de carpetas de investigación que duermen el sueño de los justos. Por otro lado, se insiste en que ojalá esta tendencia positiva se mantenga durante el resto del mes. De ser así, Cajeme podría cerrar junio con una cifra de homicidios significativamente menor a la registrada en años anteriores, algo que no se observa desde hace mucho tiempo y que, sin duda, sería excelente noticia para toda la comunidad, así que el reto debe consistir: en ningún crimen más…AHORA BIEN, más allá de colores partidistas, discursos políticos o diferencias de opinión, la entrega de nuevas patrullas para el municipio debe reconocerse como una acción positiva en favor de la seguridad pública. Durante años, una de las principales demandas tanto de los ciudadanos como de los propios policías ha sido contar con unidades suficientes y en condiciones adecuadas para responder a las necesidades de la población. Las unidades policíacas por sí solas no resuelven el problema de la inseguridad, pero sí constituyen una herramienta fundamental para fortalecer la capacidad operativa de las corporaciones, reducir tiempos de respuesta y ampliar la presencia preventiva en las colonias y comunidades. En ese sentido, es justo reconocer la gestión realizada por el presidente municipal Carlos Javier Lamarque Cano para concretar la llegada de este parque vehicular, pues toda inversión destinada a mejorar el equipamiento de las instituciones encargadas de la seguridad representa un beneficio directo para los ciudadanos. La seguridad exige trabajo permanente, coordinación y compromiso de todos. Hoy, la entrega de nuevas patrullas es una buena noticia para Cajeme y un paso más en el fortalecimiento de las capacidades de quienes tienen la responsabilidad de proteger a la población…EN ESE MISMO contexto, durante la reciente toma de protesta del nuevo coordinador de la Guardia Nacional para el sur de Sonora, el Coordinador Estatal, Anastasio Santos Álvarez, afirmó que los delitos de alto impacto en la entidad han disminuido hasta en un 80 por ciento, esto, desde otra óptica, pero no muy convincente, porque tan solo el domingo anterior se cometieron seis asesinatos en Hermosillo. La declaración, sin duda, llama la atención. Pero también obliga a formular una pregunta elemental: ¿de dónde provienen esas cifras y bajo qué metodología se están construyendo? Basta revisar los hechos ocurridos durante los últimos meses en diversos municipios de Sonora para advertir que la violencia continúa presente en múltiples formas: homicidios, desapariciones, enfrentamientos armados, hallazgos de restos humanos, privaciones ilegales de la libertad y ataques contra corporaciones de seguridad. No se trata de negar los esfuerzos institucionales ni de desconocer el trabajo que diariamente realizan elementos de la Guardia Nacional, Ejército, Marina, policías estatales y municipales. Se trata de reconocer que la realidad que observa la ciudadanía difícilmente coincide con la narrativa de una reducción del 80 por ciento en los delitos de alto impacto…MÁS PREOCUPANTE aún resulta que durante eventos públicos de esta naturaleza algunos mandos permanezcan prácticamente en silencio, limitados a ocupar espacios protocolarios sin transmitir una estrategia clara ni explicar a la sociedad cuáles son los indicadores que respaldan afirmaciones tan contundentes. La seguridad pública no puede medirse únicamente a partir de cifras aisladas o porcentajes espectaculares. Debe medirse también por la tranquilidad que siente la población al salir de su casa, por la confianza en las instituciones y por la capacidad del Estado para prevenir y esclarecer los delitos. Hay que decir que el Coronel Natanael Camarillo Ramírez, tomó posesión como encargado de la 53 Coordinación de la Guardia Nacional, que abarca 15 municipios del sur de Sonora, entre éstos, Cajeme. No hay que olvidar que Sonora enfrenta retos complejos que difícilmente pueden ocultarse detrás de estadísticas optimistas. La sociedad merece conocer los datos completos, los criterios utilizados para su elaboración y, sobre todo, los resultados reales que se reflejan en las calles. Porque cuando la percepción ciudadana y el discurso oficial parecen caminar en sentidos opuestos, la obligación de las autoridades no es pedir que se crea en los números; es explicar con transparencia cómo llegaron a ellos y al menos esto no queda muy claro…EN OTRA VERTIENTE, a casi tres años de la detención de Sergio Armando, usuarios de redes sociales han reactivado una intensa campaña digital para exigir la revisión integral de su expediente y cuestionar la actuación de las autoridades encargadas de la investigación y persecución penal, tras fincarle responsabilidades como presunto asesino del exprocurador de Justicia y excandidato a la Alcaldía de Cajeme, Abel Murrieta Gutiérrez, ultimado la tarde del jueves 13 de mayo del 2021, en calles California y Guerrero, cuando realizaba actos de proselitismo político como abanderado del Partido Movimiento Ciudadano. La publicación difundida en las últimas horas por diversos usuarios y replicada por medios de comunicación locales vuelve a colocar el caso en el centro del debate público, evidenciando que, lejos de haber quedado en el olvido, continúa generando dudas, cuestionamientos y un evidente reclamo social por parte de ciudadanos que consideran necesario revisar a fondo las actuaciones ministeriales y judiciales que dieron origen al proceso. Cada vez son más las voces que sostienen que cuando un asunto logra mantenerse vigente durante años en la conversación pública, las instituciones tienen la obligación de escuchar, revisar y responder con argumentos jurídicos sólidos, particularmente cuando existe una percepción ciudadana de posibles inconsistencias o aspectos no esclarecidos. La Fiscalía General de Justicia del Estado enfrenta nuevamente cuestionamientos sobre la forma en que se integró la investigación. El fenómeno también refleja una realidad que las autoridades no pueden ignorar: los asuntos penales de alto impacto ya no se discuten únicamente en los tribunales. Hoy son analizados permanentemente por la opinión pública, por organizaciones civiles, por familiares y por ciudadanos que exigen conocer si las investigaciones fueron realizadas con apego estricto a la legalidad y al debido proceso…Luego seguimos, Dios mediante.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *