El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) buscó aclarar el alcance de sus verificaciones sobre la transmisión de partidos en establecimientos comerciales, luego de que bares y restaurantes expresaran temor a multas, decomisos o clausuras por no contar con los permisos de uso comercial.
El director general del IMPI, Vidal Llerenas, afirmó en una entrevista de radio que los pequeños negocios cuyo giro principal no sea la transmisión de eventos deportivos no serán el objetivo de las supervisiones. Según explicó, la dependencia concentrará sus revisiones en establecimientos de mayor tamaño, particularmente aquellos donde los partidos funcionan como atractivo central para atraer clientes, como sport bars o cadenas que suelen exhibir competencias de forma regular.
La aclaración llega después de varios días de incertidumbre entre comerciantes gastronómicos, especialmente en zonas de alta afluencia de la capital mexicana, donde algunos restaurantes retiraron imágenes, carteles y referencias al torneo por miedo a sanciones. En esos casos, los negocios optaron por conservar únicamente decoraciones genéricas, como banderas o balones, para evitar el uso de marcas, logotipos o frases protegidas por la FIFA.
El miedo ya giraba antes que el balón
El tema generó preocupación porque, de acuerdo con advertencias previas, transmitir partidos en un negocio con servicios contratados para fines domésticos podría considerarse un uso comercial no autorizado. Las sanciones, dependiendo el caso, pueden alcanzar hasta 250 mil Unidades de Medida y Actualización (UMAs), igual a más de 29 millones de pesos; aparte de medidas administrativas como el aseguramiento de equipos o clausura temporal. Sin embargo, Llerenas sostuvo que el IMPI no pretende generar pánico ni afectar a pequeños comercios.
El funcionario precisó que la actuación del instituto dependerá de solicitudes de los titulares de derechos y de casos específicos, por lo que no habría operativos generalizados contra fondas, restaurantes pequeños o comercios que simplemente tengan una televisión encendida durante los partidos. Aun así, recomendó que los negocios dedicados de forma habitual a transmitir deportes hagan lo posible por contar con paquetes empresariales de los proveedores de la señal mundialista o transmisiones autorizadas.
La incertidumbre, sin embargo, ya había tenido efectos visibles en algunos puntos de la CDMX. Gerentes y encargados de restaurantes ubicados en Paseo de la Reforma señalaron que retiraron carteles, imágenes y ambientaciones alusivas al campeonato, ante el temor de sanciones; mientras que otros establecimientos decidieron no transmitir el partido inaugural entre México y Sudáfrica, al no contar con tales permisos comerciales. En algunos casos, los negocios reportaron dudas de clientes sobre si podrían o no ver los encuentros en dichos espacios.





