Dr. Sergio Jesús Medina Torres

Medidas de prevención para evitar fracturas de cadera en el adulto mayor

‘Una de cada cuatro personas mayores que sufre una fractura de cadera puede fallecer durante el primer año y menos de la mitad recuperará su independencia funcional previa.’

El paso del tiempo es inevitable, eventualmente todo ser humano se verá en la necesidad de modificar sus hábitos para la mejora de su calidad de vida.

Es importante ser conscientes que en México, el IMSS reportó 11,615 fracturas de cadera en personas mayores de 65 años, donde del 70-80% se presentó en mujeres, con una edad promedio de 80 años y se estima que se duplique esta estadística para el 2050.

Mas allá de la fractura, la preocupación en salud pública e institucional es el hecho que se reporta una mortalidad de hasta un 30% durante el primer año posterior a la cirugía, esto quiere decir que tres de cada 10 personas operadas por fractura de cadera fallece en el primer año, es importante mencionar que esto no dista mucho de la estadística de países de primer mundo, donde su porcentaje de defunción es del 28%, aunado a que menos de la mitad de los pacientes recuperan su independencia previa.

La mayoría de los pacientes se fracturan posterior a una caída dentro del hogar, por lo que la prevención es fundamental, más del 90% se reporta como causa.

Con la edad avanzada el cuerpo presenta cambios que aumentan el riesgo de sufrir caídas y fracturas. Estos incluyen (solo por mencionar algunos)  pérdida de fuerza muscular, problemas de equilibrio, disminución de la visión y enfermedades como osteoporosis, diabetes o artritis.

Es por esa razón, que la actividad física es determinante para ayudar a conservar la fuerza, el equilibrio y la movilidad. Diversos estudios médicos han demostrado que el ejercicio reduce significativamente el riesgo de caídas. Las caminatas, ejercicios de equilibrio y rutinas de fortalecimiento muscular, son altamente recomendables para las personas mayores, siempre de acuerdo con sus capacidades físicas.

Hay factores sencillos que pueden corregirse, como pisos resbalosos, mala iluminación, tapetes sueltos o cables atravesados en áreas de paso.

Se recomienda mantener bien iluminadas las habitaciones, pasillos y baños, especialmente durante la noche. También deben retirarse objetos que puedan provocar tropiezos y colocar barras de apoyo en baños y pasamanos en escaleras. El uso de calzado cómodo y antiderrapante es otra medida sencilla pero muy útil.

Somos lo que comemos, la alimentación también juega un papel importante en la prevención. El calcio y la vitamina D ayudan a mantener huesos fuertes y disminuir el riesgo de osteoporosis. Estos nutrientes se encuentran en alimentos como leche, yogurt, queso, pescado y vegetales verdes. Además, la exposición moderada al sol favorece la producción natural de vitamina D.

Acudir a su Unidad de Medicina Familiar (UMF) a revisiones médicas periódicas permiten detectar factores de riesgo antes de que ocurra una caída. El médico puede evaluar problemas de visión, alteraciones de la presión arterial o medicamentos que produzcan mareo y somnolencia.

La familia, como en todo , tiene un papel fundamental en la prevención. Muchas veces el adulto mayor no reconoce algunas limitaciones físicas o evita pedir ayuda por temor a perder independencia. El apoyo familiar permite adaptar el hogar, supervisar tratamientos médicos y fomentar hábitos saludables.

Prevenir una fractura de cadera no solo evita una cirugía o una hospitalización; también ayuda a conservar la independencia y calidad de vida del adulto mayor.

Como conclusión, el trabajo es de todos y todas, tanto del paciente, familia, sociedad e instituciones de salud.

** TRAUMATOLOGÍA Y ORTOPEDIA

Hospital General de Zona (HGZ) No. 2 del IMSS Sonora en Hermosillo

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