Durante la canícula se presenta una reducción de lluvias, escasa nubosidad y mayor radiación solar, factores que contribuyen a aumento de temperaturas y riesgos de sequía.

De acuerdo con los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), las condiciones climáticas previstas para este año podrían favorecer temperaturas superiores a los promedios históricos registrados en varias entidades del país.

La canícula suele comenzar a mediados de julio y extenderse durante aproximadamente 40 días, aunque su duración puede variar dependiendo de las condiciones climáticos de cada año.

Para 2026, se estima que este fenómeno inicie entre el 12 y el 15 de julio, prolongándose hasta finales de agosto.

Durante este periodo, algunas regiones del país podrían registrar temperaturas superiores los 40º.

El calentamiento de las aguas del Océano Pacifico y las alteraciones en el viento limitan la entrada de humedad al territorio nacional, favoreciendo condiciones más secas y calurosas.

La disminución de las precipitaciones durante varias semanas puede agravar los problemas de sequía y afectar la disponibilidad de agua en distintas regiones del país.

Además, el sector agrícola podría enfrentar afectaciones por la pérdida de cultivos de temporada, situación que puede generar un aumento significativo en los precios de la canasta básica.

En la salud, las autoridades advierten un incremento en los golpes de calor, deshidratación y enfermedades gastrointestinales, principalmente entre niñas, niños, adultos mayores y personas que realizan actividades al aire libre.

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