Pablo Beltrán

No me ayudes comadre

Y cuando corren días con alto calor político, en donde el mundo voltea a ver a México, no sólo por la competencia global de futbol, sino además, por todos aquellos movimientos que han generado reflectores por sus intensas marchas y protestas.

Cuando el Tratado de libre comercio está a punto de abortarse, si no cuando menos dejar de ser libre.

Cuando se venía la Cumbre del G7, con todos sus jaloneos entre los poderosos y se está en los momentos más álgidos de la búsqueda de paz con Irán.

Cuando la advertencia de invasión de Estados Unidos a México por el tema del narco sigue latente y vigente.

Mientras todo esto estaba en el aire, en donde la figura y conducta de Donald Trump, es más temida que respetada por el mundo entero, por allá, en una comunidad lejana -al sureste del país-, surge un grito estridente de una militante política en un municipio de 132, 265 habitantes, la cual prácticamente le pateó las gónadas al rubio mandatario, con epítetos que pocos dentro de estos menesteres se hubieran animado a expresar en estos momentos.

En ese domingo -el pasado- para la historia, una señora en su doble rol de funcionaria del Bienestar y de líder de Morena, en plena asamblea política; se fue con todo: ‘Queremos organizarnos para poder defender nuestra soberanía ante, sí, lo acabo de decir, ante el tirano misógino que tenemos en Estados Unidos, que además quiere nuestro país.’

Y aún más: ‘Él es un tipo asqueroso, realmente se quiere robar, no tiene interés en venir a ayudar a México.’

Para rematar: ‘Se quiere robar los recursos naturales de México tratando de debilitar desde adentro.’

Pero resulta que no se trata de cualquier señora, ni de cualquier persona; sino ni más ni menos que de Manuela Obrador Narváez, prima hermana de Andrés Manuel López Obrador, dando el eufórico discurso casualmente en el municipio que sirve como asilo político al expresidente: parentesco y sede que le da un contexto multidimensional.

La señora Manuela, pariente del tabasqueño en ‘retiro’ -aun con el eco de la carta de ‘que regrese el otro Trump’-, es militante encumbrada del Movimiento de Regeneración Nacional, pero además tiene también la cachucha de Delegada del Bienestar en Chiapas, lo que la convierte prácticamente en la voz cantante del gobierno federal en ese estado, al ser la coordinadora de delegaciones; de ahí que su reclamo al vecino del norte -sin pasar por los filtros de Palacio Nacional-, fue una buena envalentonada que pone al primo y a la propia presidenta en los ojos de todos aquellos que Obrador en su epístola llamó como ‘falsos amigos’, ‘halcones’ y ‘rémoras’, que no son otros que los del círculo más cercano al inquilino de la Casa Blanca, como Vance, Rubio, Carter, Wiles, Miller, entre otros.

Por supuesto que, a mitad de semana, ante la falta de contención de lo sucedido, hubo la respuesta de la presidenta en plena Mañanera, ante la pregunta de reportero sobre las palabras de la Obrador, a lo que aquella en buena faena, se la esquivó: ‘no representan el sentir del gobierno de México’.

Señaló que la Secretaría de Bienestar e incluso la ídem de Anticorrupción, deben de revisar si hubo falta administrativa, porque a su juicio, no es correcto como se expresó la señora Obrador, cuestionando además si lo hizo en papel de delegada de Bienestar o como militante de Morena.

Continuando la mandataria en el control de daños, no le quedó más que entrarle al quite directamente por el propio homólogo, con un ‘tenemos que ser respetuosos con el presidente de Estados Unidos’…cerrando con ‘vamos a ver si se va a sancionar’; ordenando así la revisión de la conducta de la familiar del exmandatario, de lo que a la fecha no se ha sabido si la mantienen en el puesto, en el liderazgo político, o si se va a su casa a descansar…por lo pronto juren que ya se quedó sin visa, pero sobre todo, deja temblando un pacífico Palenque que lo que busca es pasar desapercibido.

Pues bueno, más allá de lo aparentemente jocoso de lo sucedido y del envalentonamiento de algunos liderazgos nacionales y regionales de Morena en contra del líder de los Estados Unidos por sus políticas con México -las que claro son de observarse-, se dice que nada es casualidad y que pudieran venir situaciones más difíciles si no se empieza a obrar con prudencia y ahí está el caso también de hace un par de días, en donde incluso Ricardo Monreal subestima la posible acción de intervención de los gringos -ante nueva advertencia de Vance-, diciendo que tenemos Constitución e Himno Nacional para defendernos.

Se dice que ante toda esta serie de acontecimientos, por rumbos de La Pasadita -un popular comedero con gélidas bebidas espirituosas-, un líder político de extrema izquierda de apellido Hernández, les explicaba a comensales y prosélitos: ‘Miren muchachos, en la Segunda Guerra Mundial el eje Roma-Berlín-Tokio perdió la contienda ante los aliados por el gran apoyo de los Estados Unidos, pero después de esto con la derrota les fue muy bien, pues si no, vean como está Italia, Alemania y Japón, con altos niveles de progreso’.

A lo que uno de los conspicuos bebedores, ante la sabida inferioridad de capacidad bélica de México, le reviró: ‘Pues entonces hay que declararle la guerra a Estados Unidos…igual y también nos va a todo dar’.

Ante tal situación de deliberación sobre ir o no ir a la guerra contra los gringos, dicen que saltó a la palestra un tercero en discordia de apodo Chelis, quien mirando al techo solo exclamó:

¿¿¿Y si la ganamos jefe???…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *