LeBron James ya le ha comunicado a los Lakers que no seguirá la próxima temporada, tal y como ha adelantado el periodista Shams Charania (ESPN). Aunque todavía no se sabe cuál puede ser su siguiente paso, el Rey podría poner rumbo a los Warriors para jugar al lado de Stephen Curry en la que sería una de las uniones más extraordinarias de la historia.
El Máximo Anotador de todos los tiempos se uniría, en este caso, al que fue su archienemigo, ese que le torturó hasta la saciedad, contra el que disputó las Finales de 2015, 2016, 2017 y 2018, en esa rivalidad entre Cavaliers y Warriors increíblemente única. Y dos de los jugadores generacionales más importantes del baloncesto en particular y del deporte en general, se juntarían en el equipo que protagonizó la última gran dinastía de la competición norteamericana: cuatro anillos en cinco Finales, 72 victorias, récords eternos… Desde luego, algo para los anales, que conseguiría revolucionar a todo y a todos.
Por ahora, eso sí, LeBron no tiene destino. Simplemente, ha comunicado a los Lakers que no se retira pero que tampoco seguirá, con lo que pondrá fin a su etapa más larga seguida (ocho años) en un mismo equipo, con el que ganó su cuarto anillo de campeón en la burbuja de Florida, en 2020. Los Lakers afrontan un verano claro, para construir su equipo ya definitivamente en torno a Luka Doncic, y contaban con LeBron… pero no como prioridad. Ni económica ni estratégica. La unión era una opción probable, pero en las últimas horas cobró mucha fuerza el cambio de aires. Con un destino que está en boca de todos… y para el que no hay que salir de California. Con esta salida, y la más que probable de Marcus Smart, los angelinos tendrán hasta 52 millones de euros en el arranque de la agencia libre. Habrá que ver cómo mueven sus piezas.
¿Y por qué podría irse a los Warriors? Los últimos movimientos permiten intuirlo. Draymond Green rechazó ua player option de casi 30 millones de dólares, lo que daba espacio salarial para el fichaje de LeBron, que a su vez pedía que en el equipo estuviera Anthony Davis, con el que ganó el anillo con los Lakers en 2020. Al darse esta variable, para la que la franquicia de San Francisco ha soltado al lesionado Jimmy Butler, en la plantilla se juntarían LeBron, Curry, Davis y Draymond. Formarían uno de esos equipos de Play Station que hemos visto de vez en cuando y con el que sería muy divertido jugar en un mundo imaginario, ficticio. El problema de esto, claro, es que se trataría de la vida real.






