Martín Alberto Mendoza / MO
Con manos atadas hacia la espaldas y huellas de tortura flotó, el cadáver de joven no identificado, en Canal Bajo entre 500 y 600, convirtiéndose en el primer ejecutado de marzo.
El cuerpo sin vida fue descubierto entre la 400 y 500, Valle del Yaqui, pero al momento que arribaron buzos del Departamento de Bomberos, ya había sido arrastrado por la corriente aproximadamente un kilómetro y medio.
Se alcanzó apreciar que era de tez morena, delgado pelo corto. Vestía pantalón azul de mezclilla, camiseta blanca y otra más de color negro.
Como primeros respondientes arribaron elementos de la Policía Estatal de Seguridad Pública (PESP) y después la Policía Rural.
Uno de los buzos se vio en la necesidad de arrojarse presurosamente a las aguas del citado afluente a fin de detener la marcha del cadáver que era arrastrado por el caudal.
Lo sujetó con una cuerda nylon para atraerlo hacia la orilla de la margen oriente, en espera de que arribara personal de la Fiscalía General de Justicia del Estado.
Casi una hora más tarde llegó y se hizo cargo de las diligencias legales del caso a fin de procesar el sitio donde fue rescatado.
Para concluir con el procedimiento hicieron el traslado del cadáver al anfiteatro del Centro Integral de Procuración de Justicia del Estado, donde quedó a disposición de medicina legal para la necropsia de ley y tratar de determinar su identidad.






