La presidenta Claudia Sheinbaum respaldó este martes a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, luego de la difusión de nuevos audios en los que presuntamente conversa sobre autoridades estadounidenses y temas relacionados con las mesas de seguridad.
Durante la conferencia matutina del 14 de julio de 2026, la mandataria fue cuestionada sobre las medidas que tomaría el Gobierno federal para proteger información sensible que pudiera comprometer la seguridad del país tras la publicación de las grabaciones.
En respuesta, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, aseguró que el contenido de los audios no permite concluir que se haya compartido información confidencial.
“Primero, en los audios que se filtraron no se infiere que se vaya a dar información confidencial. En la mesa de seguridad de los estados participan no solo autoridades estatales y federales; se identifica la incidencia delictiva diaria. No hay información como tal que tenga un grado de sensibilidad que nos preocupe que fuera compartido por alguna autoridad, ya que no se sabe con quién estaba hablando Marina del Pilar”, explicó.
Sheinbaum: “No se sabe con quién habla”
Al ser cuestionada sobre cómo calificaba las grabaciones filtradas, Sheinbaum reiteró que la propia gobernadora ya ofreció su versión de los hechos y destacó que no existe certeza sobre la identidad de la persona con la que sostenía la conversación.
“Ella ya dio su explicación, no se sabe con quién está hablando. Lo que hay es una llamada telefónica que dio a conocer un periodista, no se sabe con quién habla y ella dio su información. Todo mundo lo escuchó, no sabemos con quién habla, si es una autoridad de Estados Unidos o no; ella dijo que no pone en riesgo la seguridad de Baja California”, señaló la presidenta.
Gobierno federal descarta afectaciones a la seguridad
Las declaraciones de Sheinbaum y García Harfuch representan el primer posicionamiento conjunto del Gobierno federal sobre la controversia generada por los audios difundidos en los últimos días.
Ambos coincidieron en que, con la información conocida hasta ahora, no existe evidencia de que Marina del Pilar haya revelado datos sensibles obtenidos en las mesas de seguridad, uno de los principales cuestionamientos surgidos tras la filtración.
La polémica comenzó luego de que se hicieran públicas conversaciones atribuidas a la gobernadora, quien reconoció que su voz aparece en las grabaciones. En ellas se hace referencia a presuntos contactos con personas que afirmaban tener vínculos con autoridades de Estados Unidos, además de temas relacionados con la cancelación de su visa y posibles escenarios legales.
Marina del Pilar ha sostenido que las conversaciones fueron sacadas de contexto, negó haber comprometido información reservada y aseguró que nunca puso en riesgo la seguridad de Baja California.
Con este pronunciamiento, el Gobierno federal cerró filas en torno a la mandataria estatal al considerar que el contenido difundido no representa, por sí mismo, una amenaza para la seguridad nacional ni para las labores de coordinación entre autoridades mexicanas






