Manuel Grijalva

EL TIEMPO

La industria musical actual se obsesiona con lo viral. Sin embargo, los proyectos que perduran se construyen con paciencia. Andrés Uriel Encinas Villalba, conocido como Andresse, es ejemplo de esta resistencia. Tras ganar el segundo lugar en “La Academia 2022”, el cantautor sonorense eligió replegarse a su centro creativo, enfrentar sus miedos como compositor y edificar una carrera independiente sostenida por la honestidad e instrumentos reales.

En esta conversación, Andresse nos abre su universo emocional. Desde el duro choque de realidad tras apagar las luces del set, hasta el reto de componer en las grandes ligas de la CDMX y la nostalgia que lo une a Ciudad Obregón. Un viaje de madurez y disciplina que demuestra que el verdadero éxito es la conquista de la paz mental.

¿Qué fue lo más difícil de digerir emocionalmente el día después de ganar el segundo lugar de “La Academia en 2022”?

— Es un shock extraño. Pasas tres meses desconectado, sin teléfono ni noticias, bajo una rutina estricta que al salir te desbalancea. Ahí notas el verdadero impacto mediático; la realidad exterior es totalmente distinta a la que conocías, tanto en redes sociales como en el trato diario en la calle”.

¿En qué momento sentiste que la fama televisiva se transformó en un público real que consumía tu música?

— “El click ocurrió al lanzar mis sencillos y comenzar los conciertos. Yo ya subía música de forma independiente antes del programa, pero es un sueño verse cobijado por una disquera y profesionales que comparten tu visión. Conectar de cerca con las personas que me dieron su apoyo y votos es inigualable; hacer shows en vivo me hizo entender que por ese lazo humano todo el esfuerzo valió la pena”.

¿Qué herramientas del concurso te han servido más para enfrentarte a la industria real?

— “El programa es una ‘escuelota’ con maestros de primer nivel y trayectorias sorprendentes. Más allá de las técnicas vocales, me llevo enseñanzas sobre la cruda realidad de ser artista. Me dejó disciplina, el saber compartir con transparencia quién eres arriba del escenario y lograr que exista verdad absoluta en lo que haces sentir a quien te escucha”.

¿Cómo fue el proceso de encontrar tu propio sonido fuera de las canciones que versionabas en televisión?

— “Desprenderte de los temas de grandes autores que interpretaste en televisión para defender tu propuesta es un reto complejo. Creo que la búsqueda del sonido propio nunca termina; no es una meta fija, sino un elemento vivo que evoluciona constantemente contigo”.

¿Qué decisiones artísticas tuviste que tomar para demostrar tu madurez como compositor e intérprete?

— “Este año enfrenté el miedo de componer en coautoría. Me causaba inseguridad por temor a no encajar creativamente, pero resultó una experiencia increíble de la que he aprendido muchísimo. Hoy creo con mayor fuerza en mis letras y en lo que se puede crear junto a tanto talento concentrado en la CDMX”.

En “Gris perfecto” y tu reinterpretación de “El triste”, muestras un enorme rango interpretativo; ¿cómo seleccionas las historias que decides contar para que encajen con tu identidad artística?

— “Tengo muchas canciones compuestas que aún no ven la luz. Es bonito escribir algo, sentirse reflejado en ello y lanzarlo. Sin embargo, he compuesto temas que me encantan pero no se adaptan a mi estilo interpretativo, por lo que intento ofrecerlas a otros colegas; una labor compleja cuando buscas llegar a artistas de alto nivel”.

Para un artista independiente que ha pisado escenarios importantes como “El Lunario”, ¿estas canciones recientes forman parte de un plan para un álbum conceptual de larga duración o prefieres la dinámica actual de lanzar sencillos continuos?

— “Me encuentro trabajando arduamente en mi primer EP de estudio. Los lanzamientos recientes formarán parte integral de este material conceptual. Estoy sumamente emocionado de que el público pueda escuchar la obra completa muy pronto”.

Al mirar atrás y ver tu crecimiento actual, ¿cuál consideras que ha sido el mayor logro de esta etapa independiente?

— “Sin duda alguna, no tirar la toalla. Esta carrera te hace flotar en las nubes y, de repente, te da golpes de realidad muy cañones. Lo más duro ha sido permanecer lejos de mi familia y de mi ciudad natal. Mi familia me inyecta la fuerza para seguir creyendo en mi proyecto. Por otra parte, me he sorprendido explorando áreas como la danza y el teatro musical”.

¿Qué historia o mensaje buscas consolidar en tu carrera con tus próximos lanzamientos?

— “Busco que mi música siga siendo lo más orgánica posible. No tengo nada en contra de otros géneros, pero cuando los instrumentos reales y el talento en vivo están presentes, siento que hay más verdad en lo que hago. Creo en el poder de la música y por eso le canto al amor y a mis raíces, especialmente a Ciudad Obregón”.

Tu lanzamiento “Volverlo a intentar” marca un punto fuerte en tu catálogo actual; ¿qué fibra personal buscabas tocar con este tema y qué tanto refleja tu madurez?

— “Abre una nueva etapa donde busco ser mucho más honesto en letras y arreglos. Tras cumplir el sueño de presentarme en ‘El Lunario’ en homenaje a las grandes voces, ahora quiero apostar todo por mi propia esencia y voz. Es una forma de decirle a la gente que tu identidad es tu fuerza, sin importar qué tan lejos vayas”.

Si pudieras sentarte a tomar un café con el ‘Andresse’ que apenas iba a audicionar para el reality, sabiendo todo lo que ha costado y valido la pena este ascenso musical, ¿qué le dirías para prepararlo?

— “Le diría con calma que todo en la vida es un proceso y que no se desespere. Al final del día, todo llega exactamente cuando tiene que llegar y cada tropiezo o acierto es un constante aprendizaje diseñado para nuestro propio bien en el futuro”.

Muchos buscan el éxito rápido, pero tú has construido un camino de resistencia y evolución constante. Al final del día, ¿qué es lo que te hace sentir que realmente ganaste?

— “Lo que me hace sentir ganador es ser fiel y coherente con mi persona, mis valores y lo que quiero ser. Hay muchos atajos en la industria para ganar notoriedad, pero nada compra tu paz mental y la alegría de disfrutar el camino. Lo más bonito son las personas que conoces, las experiencias y aprender cada día más. Ahí radica el verdadero éxito”.

¿Algún mensaje que desees dejar a nuestros lectores de “El Tiempo” de “Medios OBSON”? — “Muchas gracias por su tiempo y siéntanse siempre orgullosos de sus raíces sonorenses. He conocido gente de todo el mundo, pero nada se compara a lo que tenemos en Obregón y en Sonora. La calidad de nuestra gente es otro rollo. Y cada que voy a mi Obregón (ya le compuse una canción hermosa que sale pronto) no salgo de los dogos, los tacos, el sushi, las carnitas, la cahuamanta y los mariscos. Manténganse orgullosos, porque como Sonora no hay dos”.

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