Gilberto Ruiz Razo / MO
LA PREGUNTA.- A través de los años, la pregunta que más nos han hecho, es la siguiente: ¿Porqué los bateadores de poder son los que más ponches reciben?. Una de las respuestas podría ser que su enfoque, a la hora de batear, implica que asume mayores riesgos al sentir la presión de que muchos esperan un extrabase o de plano un cuadrangular.
EL ESTILO.- No es que no tenga la habilidad de buscar hacer más contacto con la pelota, más bien podría tratarse de un estilo de bateo. Hay bateadores que buscan chocar la pelota en vez de abanicar con mucha fuerza. Y los de mucha fuerza buscan el batazo largo.
AUMENTAN.- Esos grandes bateadores, que buscan el mejor ángulo para tratar de desforrar pelotas, tienen más posibilidades de fallar. También el bateador de fuerza, es más selectivo y dejan pasar envíos que otros bateadores pondrían en juego.
DE TODO.- Claro, hay de todo en el mundo del beisbol. Y ejemplos se tienen a la vista. Shohei Ohtani es un claro ejemplo. No es un aporreador nato, pues busca hacer buenos contactos. Sin embargo, el oriental se lleva muchos ponches y las estadísticas así lo indican.
LAS TEMPORADAS.- Ohtani, quien vive su novena temporada en MLB, solamente no ha alcanzado a poncharse más de 100 veces en el tercer año, el de la pandemia. Esa ocasión solo se llevó 50 ponches, De allí en fuera, sus ponches están así: 102, 110, 189, 161, 143, 162, 187 y este año ya lleva 103.
TAMBIÉN.- Hablando de jugadores de fuerza, y revisando los números que dejó el legendario Héctor Espino exclusivamente en LMP. En sus 24 temporadas en este beisbol, el de Chihuahua estuvo en 1552 juegos tomando un total de 5544 turnos al bat y vea usted el siguiente dato: nunca tuvo una temporada de 50 o más ponches.
OTRA.- Otra pregunta que nos han hecho en forma recurrente es esta: ¿Quién será el mejor extranjero que ha venido a LMP?. Para este espacio, sin duda el mejor importado que ha venido a este beisbol, fue Tony Oliva, quien estuvo un mes con Cañeros de Los Mochis. Venía de ser champion bat con Mellizos de Minnesota en 1964 y 1965 y todavía regresó a la Gan Carpa para de nuevo conquistar otro título de bateo.
LEYENDA.- Cuenta la leyenda, que el toletero cubano vino por 50 mil de aquellos pesos que se juntaron entre aficionados pudientes de la cañera ciudad y por la promesa de traer a sus padres de la isla cubana, cosa que se cumplió. Mañana abundaremos los números que dejó Tony Oliva y otros detalles.
BUEN DÍA.








