Martín alberto Mendoza Salazar
OTRA VEZ, LA COLONIA SANTA FE FUE ESCENARIO DE UNA AGRESIÓN ARMADA QUE PROVOCÓ LA ACTIVACIÓN DEL CÓDIGO ROJO Y UNA INTENSA MOVILIZACIÓN DE CORPORACIONES POLICIACAS Y CUERPOS DE EMERGENCIA; LOS HECHOS OCURRIERON ALREDEDOR DE LAS 22:45 HORAS DEL JUEVES, EN CALLE CERRITOS ENTRE ALHAMBRA Y MISIÓN, DONDE SE REPORTARON DETONACIONES DE ARMA DE FUEGO Y, DE MANERA PRELIMINAR, UNA PERSONA AGREDIDA A TIROS; MÁS TARDE, SE CONOCIÓ QUE EL ATAQUE COBRÓ LA VIDA DE UNA PERSONA JOVEN; EL NUEVO HECHO VIOLENTO GENERÓ PREOCUPACIÓN ENTRE LOS HABITANTES DE LA ZONA; ESPECIALMENTE PORQUE OCURRIÓ EN UN SECTOR RELATIVAMENTE CERCANO A LAS INSTALACIONES DE LA GUARDIA NACIONAL; ¿ESTARÁ ENTERADO DE ELLO EL COORDINADOR DE LA GUARDIA NACIONAL, EN SONORA?; GENERAL DE BRIGADA, ANASTASIO SANTOS ÁLVAREZ; ES IMPORTANTE QUE SE ENTERE QUE SUS SUBALTERNOS ESTÁN FALLANDO EN LA VIGILANCIA DE LOS ALREDEDORES DE SU CUARTEL; LO CUAL RESULTA PARADÓJICO QUE ESTO CONTINÚE SUCEDIENDO; ESTA OCASIÓN LA VÍCTIMA RESULTÓ SER JESÚS ROSARIO DE 25 AÑOS; LE APODABAN ‘EL GÜERO’ Y LE ARREBATARON LA VIDA CON DISPAROS DE AK 47; ES EL CUARTO HOMICIDIO QUE SE PERPETRA EN MENOS DE UNA SEMANA DESPUÉS DE UNA RELATIVA CALMA; ‘EL GÜERO’ SE CONVIRTIÓ EN EL NOVENO EJECUTADO DEL MES DE JULIO; NUEVE PERSONAS ASESINADAS EN UN SOLO MES NO SON UNA CIFRA FRÍA NI UN DATO ESTADÍSTICO MÁS; SON NUEVE VIDAS QUE SE EXTINGUIERON DE MANERA VIOLENTA, NUEVE HISTORIAS QUE QUEDARON INCONCLUSAS; CUANDO LA VIOLENCIA SE MIDE ÚNICAMENTE POR NÚMEROS, SE CORRE EL RIESGO DE PERDER DE VISTA LO VERDADERAMENTE IMPORTANTE: DETRÁS DE CADA HOMICIDIO HAY UNA MADRE QUE LLORA, HIJOS QUE PREGUNTAN POR QUÉ SU PADRE NO REGRESÓ, HERMANOS Y SERES QUERIDOS QUE APRENDERÁN A VIVIR CON UNA AUSENCIA PERMANENTE
POR SEGUNDO día consecutivo, la colonia Santa Fe fue escenario de una agresión armada que provocó la activación del Código Rojo y una intensa movilización de corporaciones policiacas y cuerpos de emergencia. Los hechos ocurrieron alrededor de las 22:45 horas del jueves, en calle Cerritos entre Alhambra y Misión, donde se reportaron detonaciones de arma de fuego y, de manera preliminar, una persona agredida a balazos. Tras el llamado de auxilio, elementos de distintas corporaciones acudieron al sector, mientras paramédicos se movilizaron para brindar atención a la víctima. El nuevo hecho violento generó preocupación entre los habitantes de la zona, especialmente porque ocurrió en un sector relativamente cercano a las instalaciones de la Guardia Nacional. ¿Estará enterado de ello el coordinador de la Guardia Nacional, en Sonora?, General de Brigada, Anastasio Santos Álvarez. Es importante que se entere que sus subalternos están fallando en la vigilancia de los alrededores de su cuartel lo que resulta paradójico que esto continúe sucediendo. Ni que decir del encargado de la Policía Municipal en ese cuadrante, tercer maestre de la Secretaria de Marina, Rogelio Heriberto Valenzuela Sánchez, quien de plano no reacciona ante nada. Al menos su homólogo de la Ussi sur, Adalberto Nambo Leyva ya sacó la casta y dio muestra de su capacidad y compromiso con la sociedad al atrapar a más de dos presuntos criminales y recapturar a uno de ellos que había huido del Hospital General, en diversas acciones demostrando que cuando hay voluntad, mística y convicción de servicio todo se puede…MÁS TARDE, se conoció que en el lugar murió Jesús Rosario V. R., de 25 años. Le apodaban ‘El Güero’ y presuntamente se dedicaba a vender droga en ese sector nor-oriente de la ciudad. Versiones policiales revelan que uno de dos tipos que abordaban una motocicleta le disparó en once ocasiones con un fusil AK 47. Calibre 7.62×39 milímetros. Lo cierto es que, por segunda noche consecutiva, los habitantes de Santa Fe volvieron a escuchar detonaciones y a presenciar el despliegue de unidades de seguridad, en medio de una violencia que nuevamente alteró la tranquilidad del sector…ES EL CUARTO homicidio que se perpetra en menos de una semana después de una relativa calma. ‘El Güero’ se convirtió en el noveno ejecutado del mes de julio. Nueve personas asesinadas en un solo mes no son una cifra fría ni un dato estadístico más. Son nueve vidas que se extinguieron de manera violenta, nueve historias que quedaron inconclusas, nueve familias que hoy enfrentan el dolor, la incertidumbre y un vacío que ninguna estadística podrá llenar. Cuando la violencia se mide únicamente por números, se corre el riesgo de perder de vista lo verdaderamente importante: detrás de cada homicidio hay una madre que llora, hijos que preguntan por qué su padre no regresó, hermanos, amigos y seres queridos que deberán aprender a vivir con una ausencia permanente. La seguridad pública no puede evaluarse solo con discursos o percepciones; debe reflejarse en la tranquilidad de las calles y en la protección efectiva de la vida. Cada ejecución representa un llamado urgente a revisar si las estrategias implementadas están dando los resultados que la sociedad espera. La ciudadanía no demanda explicaciones para justificar la violencia; exige acciones coordinadas, inteligencia, prevención, investigación y una respuesta firme contra quienes generan el miedo. Normalizar estas cifras sería uno de los mayores fracasos como sociedad. Nueve personas ejecutadas en un mes significan nueve familias marcadas para siempre…HAY QUE DECIR que los resultados más recientes de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) muestran una disminución en la percepción de inseguridad en ciudades como Hermosillo, Cajeme y Nogales. En apariencia, los ciudadanos se sienten hoy más seguros que hace algunos meses. Sin embargo, la realidad cotidiana sigue marcada por homicidios, desapariciones, enfrentamientos armados y otros hechos de alto impacto que continúan ocupando espacios en la agenda pública. La percepción de seguridad no siempre refleja únicamente el número de delitos que se cometen. También influyen factores como la presencia policial, la confianza en las instituciones, la cobertura mediática, las experiencias personales y la capacidad de respuesta de las autoridades. El verdadero desafío para las autoridades no es solo mejorar las estadísticas de percepción, sino consolidar una seguridad que pueda medirse también en la disminución sostenida de los delitos de alto impacto, en investigaciones eficaces y en una mayor tranquilidad para las familias. Cuando los indicadores estadísticos y la experiencia diaria de la población coincidan, entonces podrá hablarse de un cambio profundo y no únicamente de una mejor percepción…DE VERDAD, pero llama a la reflexión la labor que realizan las madres buscadoras. Más cuando encuentran a un hijo que no es el suyo. Como sucedió el mediodía del pasado miércoles en el ejido Joaquín Amaro, cerca del poblado de Fundición, perteneciente al municipio de Navojoa. Es justo referir que no solo fue solo el hallazgo de un cuerpo calcinado. Fue el encuentro con una historia interrumpida, con una familia que aún no sabe que su ser querido quizá ya fue localizado. En una fosa clandestina de apenas unos setenta centímetros de profundidad fue encontrado el cuerpo de un joven, con evidentes huellas de violencia. Una escena que estremece y que recuerda el nivel de deshumanización al que puede llegar la violencia. Pero en medio de ese dolor también hay personas que se niegan a rendirse. Las madres buscadoras vuelven a caminar cerros, brechas y terrenos abandonados con la esperanza de encontrar respuestas. Merecen reconocimiento por su valentía, por su fortaleza y por la enorme carga emocional que soportan en cada jornada. De manera especial, mujeres como Silvia Velázquez Rodelo, que, aun enfrentando escenas profundamente dolorosas, continúan buscando no solo a su familiar, sino también paz para muchas otras familias. Cada persona desaparecida tiene un nombre, una historia, sueños y seres queridos que la esperan. No son cifras ni expedientes. Son vidas humanas cuya ausencia deja un vacío imposible de llenar. Como sociedad no podemos acostumbrarnos a estas tragedias ni permitir que el dolor de las familias quede relegado al olvido. Detrás de cada hallazgo existe una madre que sigue esperando, un padre que no pierde la esperanza, unos hijos que preguntan y una familia que merece conocer la verdad…TAMBIEN HAY que reconocer cuando las cosas se hacen bien. En las últimas semanas, diversos abogados litigantes han comentado que el trato recibido durante sus visitas al Centro de Reinserción Social ha mejorado de manera notable. Refieren una atención más cordial, mayor disposición para facilitar el ejercicio de la defensa y un ambiente de respeto que favorece el trabajo de quienes acuden a entrevistarse con sus representados. Entre los comentarios positivos destaca el reconocimiento al comandante, Moicés (así es correcto) Rosas, de quien varios profesionistas resaltan su trato institucional, su disposición para atender las gestiones de los abogados y el respeto con el que desempeña sus funciones. Son acciones que fortalecen la confianza y demuestran que un servicio público eficiente también merece ser reconocido. De igual forma, ha llamado la atención que en días recientes se haya pretendido involucrar al doctor Jorge Luis Verduzco Barreras en versiones que lo relacionan con presuntas irregularidades. Quienes lo conocen desde hace años saben de su trayectoria dentro del servicio público, cercana a tres décadas, primero como médico legista de la entonces Procuraduría General de Justicia del Estado y posteriormente en el sistema penitenciario, donde ha destacado por su profesionalismo, trato humano y vocación de servicio. De acuerdo con la información disponible, el doctor Verduzco Barreras se encuentra disfrutando de su periodo vacacional y se reincorporará a sus labores el próximo 2 de agosto. Hasta este momento no existe información oficial que establezca alguna responsabilidad de su parte, por lo que resulta indispensable actuar con prudencia y evitar descalificaciones anticipadas. La crítica siempre será necesaria cuando existan hechos que así lo ameriten, pero también es una obligación reconocer el trabajo de los servidores públicos que cumplen con honestidad y profesionalismo. Lo bueno también se debe contar…Luego seguimos, Dios mediante.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *