Dra. Leticia Adelina Gandarilla Aizpuro **

Salud cerebral en adultos mayores: Panorama actual en población mexicana

En años recientes se ha visto un cambio en la pirámide poblacional mexicana, con un notable crecimiento en grupos mayores de 60 años no visto anteriormente en nuestro país, que ha convertido la salud cerebral en una prioridad de salud pública. De acuerdo datos obtenidos en la Encuesta Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México (ENASEM 2021), diseñada por el INEGI para estimar prevalencia y factores de riesgo de demencia y otros trastornos cognitivos en adultos de 58 años y más y comparando los resultados con estudios similares realizados a nivel mundial, se ha encontrado que el deterioro cognitivo y los síntomas depresivos son hallazgos frecuentes en esta población, lo que refuerza la necesidad de vigilancia epidemiológica continua.

Recientes investigaciones han buscado identificar los factores que aumentan la probabilidad de deterioro cognitivo en personas mayores mexicanas, identificando asociaciones significativas con variables socio demográficas y comorbilidades, identificando hasta un 28% en este grupo etario. 

Desde el punto de vista genético y metabólico, se ha encontrado relación entre el estatus de portador del gen ‘alelo ApoE ε4’ y factores de riesgo cardiovascular sobre el deterioro cognitivo leve en adultos mayores mexicanos, aportando evidencia sobre la interacción entre predisposición genética y enfermedades crónicas como hipertensión y diabetes. De manera consistente, en un análisis publicado en 2024 destacó la relación entre la deficiencia de vitamina B12 y el deterioro cognitivo en pacientes atendidos en la Ciudad de México.

No puede entenderse por completo la salud cerebral sin hablar de salud mental. Estudios recientes asocian la dependencia funcional y déficit cognitivo con una elevada prevalencia de síntomas depresivos en adultos mayores. Según un trabajo realizado sobre adultos mayores institucionalizados en asilos privados, se encontró  que la depresión fue más frecuente en el grupo de 71 a 80 años y se relacionó con antecedentes de adicciones y con el tipo de ingreso a la institución, coincidiendo con resultados reportados de investigaciones previas que muestran cómo la diabetes, la enfermedad cardiaca, la enfermedad cerebrovascular y la depresión se asocian conjuntamente con un mayor riesgo de deterioro cognitivo y dependencia funcional en la población mexicana.

Un análisis de tendencias de mortalidad relacionada con demencia en México entre 2017 y 2023 mostró que el deterioro cognitivo afecta actualmente a un estimado de 1.3 millones de personas, con proyecciones de hasta 3.5 millones para 2050, y subrayó que entre 26.9% y 30.9% de los adultos mayores se reporta algún grado de dependencia, señalando también una asociación paradójica con mayores tasas de mortalidad por demencia en zonas urbanas grandes, posiblemente asociada con una mayor precisión diagnóstica y mayor esperanza de vida en esos grupos.

En julio de 2026 se presentaron los resultados del estudio: ‘LatAm-FINGERS’, la primera investigación aleatorizada y multicéntrica de gran escala sobre prevención cognitiva realizada en América Latina. El estudio demostró que intervenir de manera combinada y sostenida sobre cinco factores modificables del estilo de vida —como actividad física, alimentación, estimulación cognitiva, control de factores de riesgo vascular y vida social— mejora la cognición global en adultos mayores con riesgo de demencia, marcando un cambio de escala para la investigación en salud cerebral en la región.

En conclusión, la evidencia mexicana de los últimos años converge en un mensaje claro: el deterioro cognitivo en adultos mayores está fuertemente ligado a enfermedades crónicas controlables (diabetes, hipertensión, enfermedad cardiovascular), a la depresión y a deficiencias nutricionales como la de vitamina B12. Al mismo tiempo, estudios regionales como: ‘LatAm-FINGERS’ ofrecen evidencia optimista de que intervenciones combinadas sobre el estilo de vida pueden proteger la cognición y funcionalidad en etapas avanzadas de la vida.

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