Manuel Grijalva
EL TIEMPO
La moneda está en el aire, el rugido de la fanaticada ya se siente. Tras un periodo de obligada quietud que mantuvo a sus fieles seguidores con “el Jesús en la boca”, el carismático y prolífico cantautor sonorense Alfredo Olivas está de regreso. “No viene a ver si puede, sino porque puede viene”, el oriundo de Ciudad Obregón sacude el polvo del camino y se declara listo para reencontrarse con su público en lo que promete ser una de las etapas más maduras, electrizantes y exitosas de su ya brillante trayectoria musical.
El anuncio cayó como una auténtica bomba informativa en el mundo del espectáculo regional mexicano, desatando una conmoción total en las redes sociales. Ha quedado plenamente confirmada la presentación del intérprete de “El paciente” en el redondel más importante y codiciado de la “Perla Tapatía”: Alfredo Olivas tendrá el monumental honor de inaugurar esta magna fiesta el próximo viernes 2 de octubre de 2026, fecha que ya está marcada con letras de oro por los amantes del buen desvelo y las canciones que calan hondo en el alma.
La presencia del “Patroncito” en el cartel de las “Fiestas de Octubre” representa el regreso más esperado del año. Sus seguidores tendrán la oportunidad idónea para desgarrarse la garganta disfrutando de un repertorio de grueso calibre, que incluye himnos del dolor y el triunfo que lo han consolidado como una de las principales figuras masculinas del género. El idilio entre el cajemense y el público tapatío no es cosa nueva; es un lazo inquebrantable forjado a base de acordeón, sudor y composiciones de su propio puño y letra, virtudes que le han otorgado un lugar privilegiado en el caprichoso gusto de las multitudes.
No podemos dejar de lado que, en los últimos meses, Alfredo Olivas ha venido dictando cátedra de convocatoria masiva como pieza fundamental del arrollador espectáculo “Prófugos del Anexo” al lado de su compadre Julión Álvarez, el orgullo de Chiapas y “Rey de la Taquilla”, ha logrado prestigiar un show único, diferente y sumamente lucrativo que ha roto récords de asistencia en cada plaza que pisa. Sin embargo, el encanto del palenque es “harina de otro costal”; el contacto cercano con la gente, el aroma a tabaco y alcohol, además de la vibra del redondel son el escenario natural donde la magia del sonorense brillará con luz propia.




