El brote de ébola en la República Democrática del Congo ha superado las 2,500 muertes a los cien días de su declaración.
El brote es causado por el raro virus Bundibugyo, para el que, por ahora, no existe tratamiento ni vacuna aprobados. Puede propagarse con facilidad y pasar desapercibido porque algunos de sus síntomas son similares a los de otras enfermedades.
Se propaga rápidamente y podría superar el episodio más letal del que se tiene registro, que causó más de 11 mil muertes en África Occidental entre 2014 y 2016.
Los esfuerzos por contener la ébola enfrentan obstáculos por el conflicto armado entre el gobierno y grupos rebeldes, que controlan ciudades clave en el epicentro del brote.
A pesar de que la tasa general de letalidad de los casos es del 46.7%, es bastante alta en algunos lugares como Kivu del Norte, una de las provincias más pobladas del país, donde la tasa es del 68.2%.






