Óscar Félix
Mientras la presa continúa mostrando un panorama complicado por la falta de agua, en los ranchos de la región el escenario comienza a pintar diferente: las lluvias constantes han reverdecido el monte y generado nuevos pastizales que están favoreciendo directamente al sector ganadero.
El ganadero Julio Alonso Aldama Solís destacó que la persistencia de las precipitaciones ha permitido que el monte conserve humedad y no se seque, situación que se refleja en mejores condiciones para la alimentación del ganado.
“Los ranchos están bonitos”, señaló el productor, quien confió en que agosto pueda cerrar con más lluvias y que septiembre llegue también cargado de agua.
Incluso, dijo que la llegada de un ciclón sería bienvenida para los rancheros, siempre y cuando las condiciones no representen riesgos, debido a que mayores precipitaciones permitirían fortalecer todavía más los pastizales y garantizar alimento para el ganado.
El contraste resulta evidente: mientras la presa sigue seca, el monte comienza a cobrar vida y ofrece un respiro a los productores pecuarios, quienes ven en cada lluvia una oportunidad para recuperar las condiciones de los agostaderos.
Para el sector ganadero, la esperanza está puesta en que las lluvias continúen durante las próximas semanas y que la humedad acumulada permita enfrentar con mejores perspectivas los meses que vienen.







