Este lunes se habilitó el paso fronterizo en Arizona, que permaneció cerrado durante más de 14 meses. Se trata del primer cruce de la frontera sur en reabrir, luego de que por esta vía dejaron de transitar alrededor de un millón 400 mil cabezas de ganado al año provenientes de México.
Rollins detalló que la importación temporal, aprobada por el presidente estadounidense Donald Trump, contempla la compra de 300 mil toneladas métricas de carne molida para compensar la disminución en el suministro de ganado mexicano.
Según explicó, la medida busca “cubrir un vacío, una brecha bastante grande, en la cadena de suministro de este producto”.
La secretaria de Agricultura estadounidense afirmó que Estados Unidos consume alrededor de 13 millones de toneladas métricas de carne de vacuno al año y que únicamente importa entre dos y tres millones de toneladas.
La cantidad que se adquirirá para compensar las pérdidas de ganado mexicano equivale a entre 500 mil y un millón de cabezas de ganado.
El gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, celebró el lunes la reapertura de la frontera para la exportación de ganado y aseguró que el estado reforzó su capacidad sanitaria ante la expansión del gusano barrenador.
Durazo también destacó que Sonora cuenta con un histórico reconocimiento nacional e internacional por sus estándares sanitarios y aseguró que el estado retoma las exportaciones “con una capacidad reforzada” para reducir los riesgos derivados de la plaga.
La reapertura ocurre después de que la semana pasada Sonora confirmara su primer caso de gusano barrenador en un bovino del municipio de Álamos, a unos 17 kilómetros de Chihuahua. Con ello, únicamente Baja California y Baja California Sur permanecen sin registros de la plaga.
La reapertura comenzó este 24 de agosto por el puerto estadounidense de Douglas, Arizona, tras 14 meses de cierre debido a las medidas implementadas para contener el gusano barrenador del ganado. Posteriormente, el proceso avanzará hacia otros cruces fronterizos.





